La aerolínea húngara detecta incidencias puntuales en aeropuertos italianos por la guerra en Oriente Medio y prepara ajustes operativos para asegurar vuelos durante la temporada alta de verano

La escasez de combustible en varios aeropuertos de Italia ha obligado a la aerolínea húngara Wizz Air a implementar medidas inmediatas para evitar cancelaciones de vuelos, según relató su director ejecutivo, Jozsef Varadi, en una entrevista con Il Sole 24 Ore. La empresa enfrentó problemas con el suministro de combustible para aviones en Venecia, Brindisi y Catania, pero confirmaron que se consiguió solucionar el inconveniente en cuestión de horas o, como máximo, en un día.
El bloqueo del tráfico en el Estrecho de Ormuz, provocado por el conflicto en Irán, ha incrementado el riesgo de desabastecimiento de combustible en Europa justo antes del inicio de la temporada alta de viajes. Habitualmente, aproximadamente la mitad del combustible para aviación utilizado en el continente es importado desde países del Golfo, lo que aumenta su vulnerabilidad ante interrupciones en esta ruta que afectan el mercado energético global.

El director ejecutivo de Wizz Air indicó que, fuera de Italia, ningún otro país europeo ha registrado faltantes de combustible en sus aeropuertos hasta ahora. Según reporta la agencia AFP, Varadi sostiene que la situación se trata de “un pequeño tropiezo” localizado exclusivamente en Italia, sin impacto significativo en la operación normal de la aerolínea en el resto de Europa.
La aerolínea descarta cancelaciones de vuelos
Según Varadi, la aerolínea ha podido mantener todos sus vuelos programados gracias a la rápida resolución del problema y a la cooperación de los aeropuertos implicados. El director general comenta que la estrategia ante eventuales restricciones será abastecer a los aviones con combustible suficiente para vuelos adicionales, antes de contemplar la posibilidad de reducir frecuencias en los aeropuertos afectados.
En este momento, las aerolíneas europeas mantienen comunicación constante para monitorear la evolución del suministro y prever posibles escenarios de mayor complejidad. “Creo que estamos observándonos mutuamente para evaluar la gravedad que podría alcanzar la situación”, explicó Varadi al diario Il Sole 24 Ore. “Por ahora, la situación en Europa no resulta tan preocupante; los problemas son más severos en Asia que en Europa”, añadió. Su perspectiva es que el sector podrá superar este episodio sin consecuencias graves.
Con la llegada del verano, la demanda de vuelos en Europa muestra indicios de una posible caída. “Las personas están esperando para ver qué sucederá”, admitió el directivo, refiriéndose a la precaución generalizada entre los viajeros que aguardan mayor claridad sobre el impacto del conflicto en el sector.
La escasez preocupa al sector en Europa
El pasado martes, la Comisión Europea ya había advertido sobre posibles inconvenientes en el suministro de combustible para aviones en los próximos meses por la guerra, aunque su portavoz, Anna-Kaisa Itkonen, puntualizó que hasta la fecha no se habían detectado faltantes.
Frente a estas preocupaciones, las principales aerolíneas europeas, agrupadas en Airlines for Europe (A4E), solicitaron a Bruselas acciones urgentes como compras conjuntas de queroseno, la suspensión temporal del mercado de carbono, eliminación de impuestos y revisión de reservas estratégicas. El Consejo Internacional de Aeropuertos Europa advierte que, si las interrupciones persisten, la escasez podría convertirse en sistémica en tres semanas, poniendo en riesgo la conectividad aérea europea. La Comisión Europea presentará un paquete de medidas el 22 de abril, aunque aún no se ha precisado si incluirá acciones específicas para la aviación.

