Bruselas implementa medidas de apoyo urgente para pescadores afectados por la guerra en Irán, ante la caída de ingresos y alza de costos

Los Estados miembro podrán activar compensaciones a empresas y profesionales afectados por el encarecimiento de la energía y las materias primas

Varios barcos de flota artesanal en la dársena de A Marina en A Coruña, Galicia (España), a 26 de marzo de 2021. (M. Dylan - Europa Press)

La Comisión Europea ha implementado un mecanismo excepcional para mitigar el impacto generado por el conflicto en Oriente Próximo sobre el sector pesquero y acuícola de la Unión. Gracias a esta iniciativa, los Estados miembro podrán ofrecer compensaciones a empresas y profesionales afectados por el aumento de los costos de energía, materias primas y las alteraciones del mercado derivadas de esta crisis regional, según ha detallado el propio Ejecutivo europeo.

El fondo habilitado permite financiar ayudas con efecto retroactivo desde el 28 de febrero y cubrir gastos hasta fin de año, utilizando exclusivamente recursos ya asignados al Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura para el periodo 2021-2027.

Las autoridades nacionales serán responsables de administrar y decidir la distribución de estas compensaciones. La Comisión Europea ha comunicado esta medida para responder directamente al aumento de costes y a la reducción de la rentabilidad que ha sufrido este sector.

Las ayudas contempladas en este mecanismo de crisis buscan compensar tanto la reducción de ingresos como el incremento de los costos operativos, un fenómeno que el Ejecutivo comunitario atribuye principalmente al encarecimiento de la energía y las materias primas.

Como resultado de estos factores, una parte de la flota pesquera europea se ha visto forzada a detener temporalmente su actividad por falta de rentabilidad. De forma similar, la acuicultura y la industria transformadora han experimentado un deterioro considerable en sus márgenes de beneficio.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, informó este viernes que el Plan integral de respuesta a la crisis en Oriente Medio movilizará 5.000 millones de euros para "proteger a los ciudadanos, apoyar a las pymes, al sector primario y, por supuesto, a la industria".

Qué ayudas ofrece la Comisión Europea

Según la Comisión Europea, será factible otorgar apoyo directo a los operadores afectados, así como conceder ayudas al almacenamiento destinadas a las organizaciones de productores. El propósito de estas últimas es facilitar la retirada temporal de productos del mercado para estabilizar los precios durante el periodo excepcional.

La financiación de estas acciones procederá del fondo marítimo asignado a cada Estado miembro, mientras que las autoridades nacionales decidirán sobre su implementación y gestión de pagos. El Ejecutivo comunitario enfatizó que los recursos emplearán un modelo de cofinanciación europea, pero con discreción por parte de cada administración nacional.

Paralelamente, el organismo presidido por Ursula von der Leyen está elaborando un nuevo marco temporal de ayudas estatales dirigido a los sectores más afectados por la crisis. Para ello, la Comisión Europea ha comenzado consultas con los Estados miembro y planea aprobar este instrumento de emergencia antes de finales de abril.

Después de recientes ataques a infraestructuras y el cierre estratégico del estrecho de Ormuz, la crisis en Oriente Próximo ha provocado una interrupción significativa y prolongada en los mercados energéticos y de materias primas, lo que ha contribuido a la escalada de los precios del petróleo y ha afectado los flujos comerciales, según informó el Ejecutivo comunitario.

Un barco de pesca reposta, a 10 de marzo de 2026, en Palamós, Girona, Catalunya

Amarrar los barcos por la guerra

La Comisión Europea ha señalado que la magnitud del incremento en los costes está mermando de forma considerable los márgenes de beneficios de las empresas pesqueras y acuícolas. De hecho, se ha llegado al punto en que parte de la flota pesquera europea ha tenido que interrumpir temporalmente sus operaciones por la pérdida de rentabilidad, mientras que las industrias de manufactura y las granjas acuícolas han reportado tensiones similares.

En su evaluación, Bruselas destacó que la dependencia de los combustibles fósiles es un factor fundamental que incrementa la vulnerabilidad del sector ante este tipo de crisis externas. Por ello, la institución europea insiste en acelerar la transición energética en la pesca y la acuicultura para fortalecer la competitividad y la resiliencia del sector comunitario frente a futuros episodios críticos.

Scroll al inicio