Real Madrid cierra etapa con Arbeloa y enfrenta riesgo de temporada sin títulos tras quedar fuera de la Champions

Álvaro Arbeloa, en el Allianz Arena El club blanco está a punto de cerrar, casi con seguridad, su segunda temporada consecutiva sin la conquista de títulos luego de la derrota en Múnich, marcada por la estricta expulsión de Camavinga.

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La velada en el Allianz Arena dejó al Real Madrid fuera de Europa y, con casi total certeza, sin trofeos para la temporada 2025/26.

El conjunto blanco fue eliminado de la Champions League tras caer 4-3 frente al Bayern Múnich en un encuentro que reflejó con precisión cruel los problemas de una temporada que se desmorona.

La eliminación impacta no solo por lo que representa en sí, sino porque sucede en el momento menos oportuno: cuando la La Liga está prácticamente decidida y la permanencia de Álvaro Arbeloa en el banquillo del Bernabéu se encuentra en duda.

Así, el Madrid encadena su segundo año seguido sin levantar ningún trofeo. Su último triunfo fue la Copa Intercontinental, obtenida en diciembre de 2024. Desde entonces, un período seco: 2025 sin títulos; 2026 camino a repetirlo. Para encontrar algo parecido en la historia del club más laureado del mundo hay que remontarse a hace 16 años.

La roja truncó la remontada

Múnich estuvo muy cerca de ser un milagro. El Real Madrid afrontaba la eliminatoria en desventaja, pero durante gran parte del encuentro construyó un sueño cercano a la realidad. Manteniéndose con un 2-3 en el Allianz Arena y encaminando el partido hacia la prórroga, el equipo blanco estuvo a un paso del tiempo extra. Sin embargo, el fútbol, cuando quiere, puede ser despiadado.

En solo ocho minutos, Eduardo Camavinga recibió dos tarjetas amarillas y dejó al equipo con uno menos. El francés, que ingresó al campo desde el banquillo como apuesta táctica de Arbeloa en lugar del canterano Pitarch, permaneció 24 minutos en el césped antes de ser expulsado.

Camavinga abandona el campo tras su expulsión contra el Bayern

Camavinga abandona el campo tras su expulsión contra el Bayern

La pérdida del jugador alteró el equilibrio. Luis Díaz anotó en el minuto 89 para poner al Bayern por delante y confirmar la eliminación del Madrid; luego, Olise marcó el cuarto gol para cerrar la llave y extinguir cualquier esperanza blanca.

La expulsión fue, cuanto menos, severa, y Arbeloa no ocultó su opinión tras el partido: «No se puede expulsar a un jugador por algo así, esto ha arruinado la eliminatoria», declaró el técnico madridista.

Además, expresó con evidente frustración: «El árbitro ni siquiera sabía que Camavinga ya tenía una amarilla». Sea como fuere, el daño era irreversible.

Una racha que apunta a crisis

Esta eliminación en Múnich no es un hecho puntual. El Real Madrid sumó en este encuentro su cuarta derrota consecutiva, una mala racha que no se veía desde 2018, cuando Julen Lopetegui estaba a punto de ser cesado del banquillo.

Las comparaciones con ese periodo histórico no resultan alentadoras para nadie en Concha Espina.

En el ámbito nacional, la situación es igualmente complicada. El Madrid está a nueve puntos del Barça en La Liga con solo siete partidos restantes -incluyendo El Clásico en el Camp Nou. Matemáticamente, La Liga sigue abierta; en la práctica, está casi perdida.

Superar esa diferencia necesitaría una combinación de resultados en extremo improbable. El equipo afrontará las últimas jornadas con el único propósito de mantener el orgullo y preparar lo que viene.

El debate sobre la continuidad de Álvaro Arbeloa está abierto, aunque la decisión definitiva se tomará al terminar La Liga. Las cifras son claras: en 21 partidos al mando, el Madrid ha conseguido solo un 62% de victorias, acumulando siete derrotas y un empate. Para el club, esos datos resultan insuficientes.

Su predecesor, Xabi Alonso, alcanzó un 70,6% de triunfos en su gestión, con seis derrotas y cuatro empates. Es decir, la mejora esperada tras el cambio, al menos en resultados, no se ha concretado, aunque la imagen en Champions ha sido positiva.

Bellingham, Vinicius y Mbappé, durante el Bayern - Real Madrid

Bellingham, Vinicius y Mbappé, durante el Bayern – Real Madrid

No sería justo obviar los méritos de Arbeloa en Múnich. Su planteamiento fue audaz y sus jugadores estuvieron cerca de forzar la prórroga ante uno de los mejores equipos europeos. El problema radica en que el fútbol no recompensa actuaciones destacadas que no se traducen en victorias, y el Madrid acumula demasiadas noches brillantes que no acaban en triunfo.

La continuidad de Arbeloa para la próxima temporada está en entredicho, aunque el club prefiere esperar para tomar una decisión con serenidad. Él mismo se muestra tranquilo: «Soy hombre de club, y mi único deseo es que el Real Madrid gane, independientemente de quién sea el entrenador».

Un futuro lleno de incertidumbres

El banquillo es uno de los grandes enigmas de cara al próximo verano. Actualmente, el mercado de entrenadores ofrece pocas opciones atrayentes.

Zinedine Zidane, siempre en las quinielas del Madrid, se dirige hacia el banquillo de la selección francesa tras el Mundial. Jürgen Klopp, otro nombre recurrente, sigue rechazando públicamente cualquier posible regreso a los banquillos.

Esto obliga al Madrid a buscar entrenador en un mercado reducido, dificultando aún más la planificación.

«Soy hombre de club, y mi único deseo es que el Real Madrid gane, independientemente de quién sea el entrenador»

Álvaro Arbeloa, tras la eliminación en Múnich

Respecto a la plantilla, hay convencimiento interno de que este grupo es mejor de lo que ha reflejado en las dos últimas temporadas. No obstante, los problemas estructurales necesitan ser tratados.

Al término del curso, finalizan tres contratos: Antonio Rüdiger, cuya renovación por un año parece encaminada; Dani Carvajal, cuya continuidad aún está en duda y se decidirá en las próximas semanas; y David Alaba, para quien no se tiene prevista oferta de renovación. Tres situaciones distintas que requieren diferentes planes.

El verano también implicará salidas. Camavinga, aún más marcado tras su error en Múnich, podría ser uno de los nombres que el club considere escuchar ofertas. Habrá más jugadores en venta, dadas las circunstancias de la temporada.

Fichajes con la vista puesta en el Mundial

En lo que respecta a incorporaciones, las prioridades son claras: un central, un lateral derecho -dependiendo de la decisión sobre Carvajal- y un mediocentro con perfil organizador y creativo, principal carencia del equipo últimamente.

Las buenas noticias vendrán por las cesiones que regresan: Endrick vuelve de su préstamo en el Lyon con la intención de dar el salto definitivo, y Nico Paz podría hacer lo propio tras su estancia en el Como, donde el Madrid ejercerá la opción de compra que posee sobre el argentino.

Nico Paz, con la selección de Argentina

Nico Paz, con la selección de Argentina

El Mundial que se disputará este verano es un factor crucial en la estrategia de mercado del club blanco. El equipo acostumbra a identificar y cerrar oportunidades en estos momentos en los que los jugadores muestran su talento ante el mundo.

No habrá prisas ni movimientos apresurados. El verano será extenso y las decisiones se tomarán con calma.

Pero, en el fondo, mientras se negocian fichajes y se revisan opciones de entrenadores, el Madrid debe convivir con una realidad incómoda: dos temporadas consecutivas sin conquistar un título. Para una entidad acostumbrada a medir sus tiempos entre Copas de Europa, esto es más que un dato estadístico: es una herida profunda.

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