El padre de Felipe VI ha optado por pasar algunas semanas en España tras recibir un galardón en Francia

El rey emérito atraviesa unos días con mayor actividad de lo habitual. Su calendario muestra una intensidad superior, con desplazamientos internacionales, compromisos oficiales y estancias en diversos lugares de España. Luego de reaparecer durante la Semana Santa en Sevilla, el exjefe del Estado realizó varias escalas antes de arribar a uno de sus destinos preferidos: Galicia.
Su regreso a la esfera pública comenzó en Sevilla, donde acudió a una jornada taurina en la Plaza de toros de la Maestranza coincidiendo con el Domingo de Ramos. Esta aparición dio inicio a una semana repleta de eventos, que prosiguió fuera del país. Poco después, el monarca se desplazó a París para participar en un acto institucional en la Asamblea Nacional francesa, donde fue homenajeado con un reconocimiento literario por sus memorias, tituladas Reconciliación.
Durante su discurso en la capital francesa, el emérito manifestó su gratitud por la recepción favorable que ha tenido la obra más allá de España, subrayando el interés generado tanto en el ámbito internacional como entre los lectores españoles. El evento reunió a diversas figuras del mundo político y mediático, además de familiares que quisieron acompañarle en esta ocasión.

Luego de su estancia en Francia, el siguiente paso fue Vitoria. Allí llegó el domingo pasado procedente de París para realizar un chequeo médico rutinario, práctica habitual durante sus visitas a España. La revisión se efectuó en una clínica especializada, donde fue atendido por profesionales de confianza como Eduardo Anitua y Mikel Sánchez, reconocidos por su labor en medicina regenerativa.
Su estancia en Sanxenxo
Tras completar la revisión, el rey emérito continuó su ruta hacia Galicia. Su arribo a Vigo tuvo lugar la tarde del martes 14 de abril, adelantando en un día el viaje respecto a lo inicialmente planificado. Este desplazamiento representa su primera visita del año a la comunidad gallega, región que ha ganado importancia en sus planes desde que estableció su residencia en Abu Dabi en 2020.
Como en visitas anteriores, el monarca se aloja en la casa de su amigo Pedro Campos, figura esencial en sus estancias en Galicia y presidente del Real Club Náutico de Sanxenxo. Desde esa ubicación, prepara su participación en una de sus grandes pasiones: la vela.

El propósito principal de esta visita es su participación en la VIII Liga Española de 6 Metros, competición que se inaugura en el marco del Trofeo Xacobeo. Además, el emérito mantiene su relación con la clase J80, en la cual ha competido previamente. Las regatas en aguas gallegas se han consolidado como una constante en su agenda, posicionando este destino como un refugio tanto deportivo como personal.
No se descarta que durante su estadía reciba la visita de algunos familiares, tal como ha ocurrido en viajes anteriores. Sus hijas, la infanta Elena y la infanta Cristina, suelen acompañarle, al igual que otros miembros cercanos de su círculo. En los días recientes, se les ha visto brindándole apoyo, como en París durante el acto literario.
Esta nueva estancia en Galicia se inscribe en una etapa de mayor visibilidad pública para Juan Carlos I, quien en las últimas semanas ha retomado un ritmo más activo tras posponer su regreso a España con anterioridad debido a circunstancias internacionales. Desde entonces, sus desplazamientos han sido frecuentes, combinando compromisos institucionales, revisiones médicas y actividades ligadas a sus intereses personales.

