Muchos inmigrantes procedentes de América Latina o países africanos trabajan en sectores fundamentales como la agricultura, el turismo y el sector servicios.
El gobierno de España concluyó el martes una medida de amnistía para migrantes, anunciada con anterioridad este año, que permitirá a cientos de miles de inmigrantes viviendo y trabajando sin autorización en el país solicitar la regularización de su situación.
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Esta iniciativa contrasta marcadamente con la mayoría de las políticas de Europa, donde los gobiernos intentan limitar las llegadas y aumentar las deportaciones.
El presidente Pedro Sánchez definió esta medida como «un acto de justicia y una necesidad».
Reafirmó la postura de su gobierno de que quienes ya residen y trabajan en la nación de 49 millones deben hacerlo «en igualdad de condiciones» y cumplir con el pago de impuestos.
«Reconocemos derechos, pero también exigimos responsabilidades,» publicó Sánchez en sus redes sociales.
Según el gobierno, cerca de 500.000 personas que habitan España sin permiso podrían optar a solicitar la legalización.
Algunos expertos calculan que hasta 800.000 personas viven en situación irregular en España.
Inmigrantes originarios de América Latina y África desempeñan tareas clave en sectores como la agricultura, el turismo y los servicios.
Quienes cumplan ciertos requisitos podrán solicitar un permiso de residencia y trabajo por un año, según explicó la ministra de Migración, Elma Saiz, quien añadió que la solicitud presencial iniciará el 20 de abril y la opción digital, el jueves.
La amnistía se aprobó mediante un decreto que modifica la legislación migratoria, lo que permitió al gobierno de Sánchez evitar el debate parlamentario, donde un intento previo de amnistía se bloqueó y el gobierno no cuenta con mayoría.
Saiz valoró la medida como una forma de que España, con una de las economías de mayor crecimiento en la Unión Europea durante dos años consecutivos, siga avanzando.
«El desarrollo del país está claramente vinculado a la gestión de la migración y a la aportación de los trabajadores extranjeros,» afirmó. «Su contribución posibilita el crecimiento económico, la generación de empleo y riqueza, y la sostenibilidad del sistema de bienestar.»
Los inmigrantes deben haber llegado a España antes del 1 de enero y demostrar una residencia mínima de cinco meses continuos, lo cual puede acreditarse mediante documentos públicos o privados, indicó Saiz.
Asimismo, los solicitantes tienen que presentar certificados que evidencien la ausencia de antecedentes penales, informó el gobierno.
España ya ha concedido amnistía a inmigrantes en situación irregular en seis ocasiones previas entre 1986 y 2005.
Fuentes adicionales • AP

