Conflicto en Irán causó la mayor reducción histórica en la producción petrolera durante marzo

La Agencia Internacional de la Energía no descarta una caída de la demanda en 2026 tras registrar una reducción de 10,1 millones de barriles diarios en la producción de crudo durante el último mes

Una vista muestra gatos de bombas de petróleo en Rusia. (REUTERS/Alexander Manzyuk)

El bloqueo casi completo del estrecho de Ormuz debido al conflicto en Irán ha generado la mayor interrupción en la producción de petróleo registrada hasta la fecha, de acuerdo con datos proporcionados por la Agencia Internacional de la Energía (AIE). El informe más reciente de esta entidad indica que en marzo hubo una reducción de 10,1 millones de barriles diarios por el enfrentamiento que inició a finales de febrero en Oriente Medio. Esto representa una pérdida total acumulada superior a 360 millones de barriles durante el último mes, y las previsiones para abril son aún más graves, con un incremento estimado que podría llegar hasta los 440 millones.

El conflicto ha afectado de forma inmediata el comercio mundial de energía y los precios pagados por los consumidores. Antes de que se intensificara la confrontación, por el estrecho de Ormuz circulaban más de 20 millones de barriles diarios entre crudo, gas y productos refinados. A comienzos de abril, esta cifra había descendido hasta apenas 3,8 millones, según los cálculos de la AIE.

Esta situación ha obligado a naciones como Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos e Irak a optar por rutas alternativas para sus exportaciones. A pesar de estas medidas, la caída en las exportaciones de petróleo supera los 13 millones de barriles diarios, lo que ha requerido el uso de reservas estratégicas que ya evidencian una tendencia a la baja.

Incrementa el riesgo de desplome en la demanda

En este mismo estudio, la AIE ha ajustado a la baja sus pronósticos de demanda para el año 2026 completo. Actualmente, espera un consumo promedio de 104,259 millones de barriles diarios para ese año, lo que implica una reducción de 730.000 barriles diarios en comparación con las estimaciones previas al conflicto.

El primer vicepresidente y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, junto a sus colegas de Alemania, Italia, Austria y Portugal, han remitido una carta a la Comisión Europea solicitando la implantación de un nuevo impuesto sobre las ganancias extraordinarias de las empresas energéticas tras el conflicto en Oriente Próximo. «Los ministros Markus Marterbauer, Joaquim Miranda Sarmento, Lars Klingbeil, Giancarlo Giorgetti y yo hemos pedido a la Comisión Europea que examine un instrumento temporal de solidaridad para que las compañías energéticas aporten sus beneficios extraordinarios generados durante la guerra y alivien la carga que recae sobre consumidores y contribuyentes», publicó el ministro Cuerpo a través de su red social ‘X’ este sábado. (Fuente: Comisión Europea/La Moncloa/DPA/Europa Press)

Las proyecciones de la AIE indican que, si la situación se estabiliza a partir de mayo y el petróleo del golfo Pérsico vuelve a fluir con normalidad, el mercado podría recuperarse. Sin embargo, si las interrupciones continúan, la caída en la demanda podría llegar a 5 millones de barriles diarios entre el segundo y cuarto trimestre, lo que representaría el descenso más significativo desde la crisis del Covid en 2020.

En un escenario más crítico, la tasa de extracción de reservas alcanzaría los 6 millones de barriles diarios, situación que la AIE considera insostenible durante un año. Para mantener el equilibrio del mercado, sería necesario implementar recortes adicionales y forzados en el consumo global.

Abril, un mes decisivo para el petróleo según la AIE

El director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, ha anticipado que abril será aún más desafiante para el sector energético, incluso en el caso de un alto el fuego. “Abril debería ser más complicado que marzo”, advierte Birol desde Washington, señalando que el suministro logrado en marzo fue posible gracias a los envíos realizados antes del inicio del conflicto, una opción que ya no está disponible. Birol destaca que “es la crisis energética más relevante de la historia” debido a su alcance, afectando no solo al petróleo y gas, sino también a productos esenciales como fertilizantes, petroquímicos y helio.

*Con información de agencias

Scroll al inicio