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- Autor, Paul Adams
- Título del autor, Corresponsal de diplomacia de la BBC
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No cabe duda de que el ejército estadounidense posee la capacidad para establecer un bloqueo de los barcos que cruzan el Golfo Pérsico. La cuestión es: ¿con qué propósito?
"Considero que es viable", declaró el lunes a la BBC el contralmirante retirado Mark Montgomery. "Y sin duda implica menos riesgos que la otra opción, que habría sido repeler con fuerza a los iraníes y crear un convoy protegido".
Algunas de las estrategias que el presidente Donald Trump ha sugerido últimamente —como la captura de la isla de Jark o la escolta armada de convoyes a través del estrecho de Ormuz— habrían resultado peligrosas y posiblemente costosas.
Las tropas estadounidenses involucradas se habrían expuesto a ataques con misiles, drones y lanchas rápidas provenientes de Irán. Además, la posible presencia de minas submarinas habría incrementado el nivel de peligro.
En cambio, un bloqueo posibilita que los buques de guerra estadounidenses patrullen de manera segura, alejados de la costa, en las aguas del golfo de Omán, vigilen los barcos que salen de los puertos iraníes e intercepten a discreción.
"Esta opción conlleva menos riesgos que operar dentro del espacio tan restringido del estrecho", explicó el almirante Montgomery.
Con fuerzas especiales, helicópteros y pequeñas embarcaciones rápidas a su disposición, la Marina de EE.UU. dispone de todos los elementos necesarios para llevar a cabo esa operación.
Bloqueos recientes en Venezuela y Cuba han demostrado esta capacidad. A comienzos de enero, la detención del petrolero ruso Marinera en alta mar en el Atlántico Norte evidenció que estos operativos se pueden realizar prácticamente en cualquier lugar.
El Mando Central de EE.UU. (Centcom) señala que el bloqueo más reciente "será aplicado de manera objetiva con todos los barcos que entren o salgan de los puertos y áreas costeras iraníes", pero no afectará a los buques que utilicen puertos fuera de Irán.
Según Centcom, se permitirá el paso a barcos con carga humanitaria, aunque "serán sometidos a inspección".
Pero queda la duda: ¿será efectivo?
La resistencia iraní
El razonamiento parece evidente. Desde que inició el conflicto, Irán ha continuado comercializando exitosamente sus productos petroquímicos por el Golfo, generando miles de millones de dólares mientras impedía que otros países del Golfo exportaran sus hidrocarburos.
Un bloqueo efectivo por parte de EE.UU. podría interrumpir ese flujo, privando al régimen iraní de ingresos cruciales y debilitando su economía aún más.
Sin embargo, Irán, que ya ha resistido durante más de un mes ataques por parte de Estados Unidos e Israel, probablemente considere que puede aguantar otro embate. En particular, porque un nuevo bloqueo probablemente elevaría aún más los precios del petróleo.
"Piensan que podrán superar esta situación, que EE.UU. pagará el costo de los precios del petróleo y que los países del Golfo finalmente presionarán a EE.UU. para que reabra el estrecho", afirmó a la BBC David Satterfield, exenviado especial estadounidense para asuntos humanitarios en Medio Oriente.
Según su punto de vista, Washington ha subestimado la firme determinación de Irán.
"Creen que han salido vencedores", añadió. "Los iraníes están convencidos de que pueden soportar más sufrimiento, por más tiempo, que sus adversarios".

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¿Están pasando?
Los especialistas en transporte marítimo observan el lento tránsito de embarcaciones que salen de los puertos iraníes y cruzan el estrecho de Ormuz para analizar el efecto del bloqueo de EE.UU.
"Estoy literalmente siguiendo los barcos que pasan en este momento", comenta la analista de inteligencia marítima Michelle Wiese Bockmann. "Si fuera navegante, estaría muy inquieta".
"Detectamos movimientos de ida y vuelta tras el anuncio inicial de Trump anoche", añade Richard Meade, editor jefe de Lloyd’s List.
De acuerdo con Meade, las últimas 48 horas han presentado el mayor volumen de tráfico por el estrecho de Ormuz desde el comienzo del conflicto a fines de febrero, con alrededor de 30 tránsitos rastreados, es decir, barcos con sus sistemas de identificación automática activados.
"Parecía un aluvión de barcos intentando salir", señala.
Dado el reducido movimiento actual, podría pasar un tiempo —si llega a suceder— antes de que la Marina de Estados Unidos detenga barcos que entren o salgan de puertos iraníes.
Mientras se mantiene la tregua, la guerra por Irán se ha convertido momentáneamente en un choque entre dos bloqueos opuestos, con la economía mundial atrapada en medio.
Se informa que China ha jugado un papel en la influencia sobre Irán para participar en las largas negociaciones diplomáticas recientes en Islamabad, lo que sugiere que Washington espera que esta última medida aumente la presión de Pekín.
China es el mayor consumidor mundial del petróleo iraní y, pese a sus grandes reservas estratégicas, no puede afrontar una interrupción prolongada del suministro.
La última acción de Donald Trump constituye una apuesta arriesgada. Sus consecuencias podrían manifestarse en poco tiempo.

