Condena máxima para el padre que asesinó a sus tres hijas en Francia: «Vivirá siempre con su culpa»

La sentencia impone un periodo de seguridad de 22 años, tras el cual podrá solicitar la libertad condicional

Agentes de policía en Francia. (Foto AP/Nicolas Garriga)

El Tribunal de lo Penal de Créteil, ubicado en Francia, ha impuesto la máxima condena: cadena perpetua, para Youness E., declarado culpable del asesinato de sus tres hijas en Alfortville.

El caso fue resuelto tras tres jornadas de audiencia marcadas por la emotividad y tensión. El foco del debate principal no se centró en la autoría o método, sobre los que no había cuestionamientos, sino en las razones que llevaron al padre a terminar con la vida de sus hijas, de edades comprendidas entre cuatro y 11 años, en noviembre de 2023. El crimen sucedió en el domicilio familiar, cuando el hombre apuñaló y asfixió a sus tres hijas.

Durante el juicio se presentaron dos versiones opuestas acerca del motivo del crimen. La fiscalía y la madre de las menores defendieron la hipótesis de la violencia vicaria, señalando que fue un acto de revancha contra la madre por la próxima separación de la pareja. “Atacó a mis hijas para dañarme a mí. Sabía perfectamente que mis hijas eran mi punto vulnerable”, declaró la madre según el medio local ActuParis. La abogada de la víctima reforzó esta postura: “Sólo puede herirla haciendo daño a sus hijos. Lastimarla a ella. Matarla por dentro”, afirmó frente al jurado.

Por su parte, la defensa de Youness E., apoyándose en informes psiquiátricos, presentó el ataque como un “suicidio altruista”. El abogado explicó: “Es una conducta personal, egocéntrica, suicida, proyectada sobre sus propios hijos, influida por un trastorno ansioso-depresivo”.

El perpetrador material, un sicario trasladado desde Francia, ejecutó el asesinato en enero del año anterior y huyó inmediatamente después del acto. Parte de los detenidos pertenecían a una organización criminal radicada en Asturias dedicada al narcotráfico. Las detenciones se realizaron en Asturias, Barcelona y Francia

“Se trata de alguien depresivo, suicida”

La defensa reconstruyó la biografía del acusado intentando encontrar en su historial personal las causas del crimen. “Siempre estaba estresado, se excedía en la educación de los hijos. La alimentación, la ropa… Todo eso era esencial, incluso obsesivo para él”, relató el abogado. Según esta versión, el punto de quiebre fue su encarcelamiento preventivo en 2021 tras una denuncia por violencia conyugal. “A partir de ese instante, todo cambió. No es alguien débil, sino una persona depresiva, suicida”.

Tras salir de prisión, la situación se deterioró de forma acelerada. El acusado concebía que su esposa iba a casarse de nuevo, lo que no ocurrió. El día de los hechos, mantuvo intercambios de mensajes con la madre, proponiéndole una reconciliación. Al principio, ella no contestó y cuando lo hizo fue desde un número desconocido para él. Fue entonces cuando perdió el control: “Cuando da muerte a sus hijas, no es un castigo, sino un desbordamiento, una intención de terminar porque la situación es insoportable”, argumentó el penalista.

Antes de oír la condena, Youness E. dirigió unas palabras al tribunal y a los presentes: “Pido perdón a todos. Llevaré esta culpa conmigo por el resto de mi vida”. La frase quedó flotando en la sala justo antes de que el jurado dictara la cadena perpetua. La sentencia impone un período de seguridad de 22 años, tras los cuales el condenado podrá solicitar la libertad condicional. Para ese momento, según su abogado, “será una persona mayor”.

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