Controversias de la ‘era Sánchez’ impactan al Supremo: «Me inquieta saber que Jésica es sobrina del ministro»

La mujer que mantuvo una relación con Ábalos admite haber recibido dinero, percibió sueldo sin trabajar y disfrutó de un piso en el centro de Madrid sin coste alguno

Las vergüenzas de la 'era Sánchez' sacuden el Supremo: "Cuando me dicen que Jésica es la sobrina del ministro empiezo a preocuparme"

Se mencionaron sobres con dinero, viajes breves a República Dominicana, enchufes para la «sobrina» del ministro en entidades públicas y prostitución… La sesión inaugural del juicio al exministro y exsecretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, su antiguo asesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama en el Tribunal Supremo inició con la exposición de la corrupción surgida en el Ministerio de Transportes. Destacaron testimonios tan esclarecedores como el de Jésica Rodríguez, la ex pareja de Ábalos, que reconoció no haber realizado ninguna labor en las dos empresas públicas donde fue colocada por el exdirigente socialista. También declararon familiares que intentaron exonerar al otrora colaborador cercano de Pedro Sánchez, como el hijo de Ábalos, Víctor Ábalos, y el hermano de Koldo, Joseba, quien está siendo investigado en esta misma causa.

La primera jornada del juicio relacionado con la trama de mascarillas durante la pandemia sacó a la luz el elevado nivel de vida que llevaba el exministro de Transportes y la estrecha relación que mantuvo con el empresario Aldama, beneficiándose incluso en aspectos muy personales de su vida. En este contexto, un testimonio clave y muy esperado fue el de Jésica Rodríguez, la expareja del exdirigente socialista, quien admitió haber recibido dinero, cobrado sin trabajar y disfrutado de un piso sin coste. «Él siempre costeó los gastos», reconoció.

Los momentos más relevantes de la declaración de Jésica RodríguezEL MUNDO / ATLAS

La testigo fue colocada, por iniciativa de Ábalos, en las empresas públicas Ineco y Tragsatec, dependientes del Ministerio de Transportes, mientras mantenía una relación sentimental con el exdirigente socialista. Jésica cursaba estudios universitarios y fue Ábalos quien la animó a aceptar trabajos simultáneos en dichas entidades. Posteriormente, le facilitó su currículum.

Ante las preguntas del fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, la testigo confirmó que no desempeñó ninguna actividad laboral en ninguna de las dos empresas, pese a haber recibido sueldos públicos. En total, percibió 43.978 euros en posiciones de auxiliar administrativo en ambas entre 2019 y 2021.

En la vista oral, se respaldó la hipótesis de los enchufes con los testimonios de Ana Araceli Arigita, responsable de selección en Ineco, y Virginia Barbancho, técnica de Tragsatec. Esta última contó cómo llegó a ella el nombre de Jésica y de otra mujer, con el agregado de que eran «sobrinas de Koldo». «Para mí cobró importancia cuando un mes después, acabados los procesos de selección, me comunicaron que Jésica era sobrina del ministro. Entonces empecé a preocuparme, porque inicialmente me dijeron que era sobrina del asesor», subrayó.

El hermano de Koldo afirma haber recogido dinero en la sede del PSOE: "Me indicaban a dónde subir"

Durante su largo interrogatorio —en el que la Sala permitió que su rostro no fuera divulgado—, Jésica explicó cómo Ábalos se sentía «culpable» y «en deuda» con ella porque le prometió abandonar su familia por su relación sentimental, promesa que nunca cumplió. Según la expareja, esa fue la razón por la que, a pesar de la ruptura, el exministro continuó cubriendo sus gastos, incluido un piso en la céntrica Plaza de España de Madrid.

Asimismo, la testigo admitió que el exministro le entregaba dinero en efectivo, aunque negó haber hecho solicitudes de pago: «Nunca pedí ningún pago al señor Ábalos». Al final de su interrogatorio, el abogado de Ábalos, Marino Turiel, le preguntó si fue una «captación» del empresario Aldama «para Ábalos». Acto seguido, con sorpresa en la Sala, indagó: «¿Es cierto que usted se dedica a la prostitución?» La testigo respondió con firmeza: «No, soy dentista y estoy colegiada».

La sesión comenzó alrededor de las 10:05 horas con el testimonio de Víctor Ábalos, quien fue interrogado sobre un piso de lujo situado en Paseo de la Castellana 164, Madrid, que supuestamente el comisionista Aldama habría facilitado a Ábalos como contrapartida por adjudicaciones irregulares en contratos públicos. El hijo negó esta versión: «Mi padre me dijo que fue una estafa, que había un inquilino viviendo. Ni siquiera tuvo las llaves», reforzó.

El hijo de Ábalos niega custodiar dinero de su padre: "El dinero es mío, de mi cuenta bancaria"

También compareció ayer el hermano de Koldo, Joseba García, imputado en la Audiencia Nacional. Fue preguntado sobre sus viajes a República Dominicana, donde según la investigación recogió dinero de la organización criminal. El testigo admitió haber ido dos veces: una para conocer a su pareja y otra por negocios relacionados con puros. Cuando «ya tenía comprados los billetes», Aldama le solicitó un favor: «Me dijo: ‘¿Puedes acercarte a Punta Cana? Solo tienes que encontrarte con Arantxa’. Era para recoger unos documentos que necesitaban aquí […] Nunca me indicaron que debía recoger dinero. Entregué el sobre al conductor del señor Aldama».

Además, el hermano de Koldo fue cuestionado sobre la recogida de sobres en la sede del PSOE en la calle Ferraz. «He ido solo dos veces que recuerde y ambas fueron para eso», afirmó. «Me indicaban con quién debía quedar y dónde ir. Me decían a qué piso subir. Yo decía que estaba con… Celia, podría ser [Celia Rodríguez, secretaria del exministro Ábalos]. Ella me decía: ‘Aquí tienes el dinero’. Yo cogía el sobre y lo llevaba a Patricia. Sabía que era dinero porque me lo comunicaban. Nunca abrí los sobres», añadió.

Quien fue el hombre fuerte del Gobierno y del PSOE, José Luis Ábalos, enfrenta una pena de 24 años de prisión por estos hechos. Su exasesor Koldo García, 19 años, y el empresario Aldama, siete. El juicio continua hoy.

Scroll al inicio