El supervisor de mercados detecta recomendaciones de inversión poco claras y posibles asesoramientos ilegales en redes sociales

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha reforzado la supervisión sobre los denominados ‘finfluencers’, creadores de contenido financiero en redes sociales, tras identificar incumplimientos en ciertos aspectos de sus actividades. En un reciente análisis que abarcó alrededor de un centenar de perfiles, el organismo concluye que cerca del 10% no cumple con la normativa vigente o podría estar realizando prácticas exclusivas para profesionales autorizados.
El crecimiento de estos perfiles, que reúnen miles e incluso millones de seguidores, ha motivado a la CNMV a intensificar su vigilancia debido a la influencia que ejercen en las decisiones de inversión de la población, en particular en el público joven.
El estudio se ha orientado en dos áreas fundamentales: la distribución de recomendaciones de inversión dirigidas al público general y la eventual provisión de asesoramiento personalizado, actividad que exige una autorización específica.
Recomendaciones bajo el foco
Una de las mayores preocupaciones para la CNMV es cómo ciertos ‘finfluencers’ divulgan recomendaciones de inversión. De acuerdo con el organismo, se han encontrado casos en los que estas recomendaciones no se presentan de forma clara, objetiva y completa, tal como establece la normativa europea.
Específicamente, se han observado publicaciones que recomiendan comprar, vender o mantener determinados activos sin detallar debidamente los riesgos ni informar sobre potenciales conflictos de interés. Tales omisiones pueden inducir a errores en los inversores, quienes toman decisiones basadas en información incompleta.
La periodista y escritora Clara Nuño analiza la transformación del modelo de influencia social, sosteniendo que los influencers han pasado a ser la “teletienda” contemporánea, desplazando a figuras del ámbito cultural como actores y actrices.
El supervisor señala que cualquier contenido que sugiera una estrategia de inversión —ya sea directa o indirectamente— puede ser considerado una recomendación, sin importar el formato o el canal empleado. En otras palabras, no es necesario que el mensaje se formule como una recomendación formal para estar bajo la regulación.
Además, existe una distinción importante entre las recomendaciones directas, que proponen una acción concreta como comprar o vender, y las indirectas, que, por ejemplo, establecen un precio objetivo. Ambas implican posibles responsabilidades regulatorias, sobre todo si provienen de perfiles considerados expertos.
Potencial asesoramiento sin licencia
Otro aspecto sensible identificado por la CNMV es la posible oferta de asesoramiento personalizado sin autorización. Esta actividad, regulada por la legislación española y europea, únicamente puede realizarse por entidades o profesionales debidamente registrados.
El organismo ha detectado varios perfiles que podrían estar proporcionando recomendaciones adaptadas a las circunstancias particulares de sus seguidores, lo que equivaldría a asesoramiento financiero. En estos casos, la CNMV contactará con los responsables para evaluar su actividad y determinar si existe incumplimiento normativo.
De confirmarse estas situaciones, se exigirá la inmediata suspensión de estas prácticas y se les informará sobre la necesidad de obtener la autorización correspondiente para continuar. El propósito es resguardar a los inversores y asegurar que reciben asesoramiento de expertos cualificados, según ha comunicado el supervisor de mercados.
Difusión de productos fraudulentos
Durante el análisis, la CNMV también ha identificado un caso particularmente grave: un ‘finfluencer’ que promovía un chiringuito financiero, es decir, una entidad sin autorización que ya había sido advertida por el supervisor.
Ante esta circunstancia, el organismo ha solicitado la eliminación inmediata de la promoción. Este tipo de conductas se consideran de alto riesgo, ya que pueden facilitar la captación de víctimas por parte de entidades fraudulentas.
La CNMV subraya que la colaboración, sea consciente o no, con estas plataformas puede acarrear consecuencias graves tanto para los inversores como para los propios creadores de contenido.
Advertencia sobre sanciones
El supervisor ha advertido que, si los ‘finfluencers’ no rectifican las irregularidades detectadas o no atienden los requerimientos, podrá iniciar procedimientos sancionadores. Aunque no se han especificado posibles multas, la legislación contempla sanciones económicas severas según la gravedad de la infracción.
Este endurecimiento en la supervisión responde al aumento de la influencia de las redes sociales en el ámbito financiero. Cada vez más usuarios recurren a estos perfiles para informarse o tomar decisiones de inversión, lo que amplifica el alcance de cualquier mensaje.
La CNMV pretende de este modo fortalecer la protección del inversor minorista y evitar prácticas que distorsionen el mercado o provoquen pérdidas económicas.
Nuevas guías para inversores y creadores
Como parte de su estrategia, la CNMV ha anunciado que en los próximos meses publicará varios documentos y materiales divulgativos dirigidos tanto a inversores como a ‘finfluencers’. Uno de estos materiales estará orientado a ayudar a los usuarios a comprender los tipos de contenidos que circulan en redes sociales, así como sus riesgos y beneficios potenciales. El objetivo es promover una educación financiera más sólida y un consumo crítico de la información.
El segundo documento estará destinado a los creadores de contenido y detallará sus obligaciones legales, especialmente en lo referente a la emisión de recomendaciones de inversión y al asesoramiento personalizado.
Además, el supervisor tiene previsto organizar una jornada con ‘finfluencers’ y anunciantes antes de finalizar el año. Este evento permitirá intercambiar perspectivas y avanzar hacia un marco más transparente y claro.
Un fenómeno en crecimiento bajo supervisión
La expansión de los finfluencers refleja un cambio profundo en la manera en que los ciudadanos se relacionan con el mundo financiero. Plataformas como Instagram, TikTok o YouTube se han consolidado como canales habituales para difundir consejos de inversión.
No obstante, esta democratización de la información también plantea retos regulatorios. La CNMV busca mantener un equilibrio entre permitir la libre circulación de contenidos y asegurar que éstos cumplan con la normativa, sin poner en riesgo a los inversores.
Con esta nueva revisión, el organismo pretende dejar claro que el contenido financiero en redes sociales no está exento de regulación y que quienes lo difunden deben asumir las responsabilidades correspondientes.

