Más allá del salario mensual recibido, la manera en que se estructura este ingreso resulta fundamental para definir derechos tan relevantes como el paro, las bajas laborales o la futura pensión

Las nóminas pueden parecer documentos simples, aunque contienen más complejidad de la que muchos empleados suelen imaginar. Más allá del salario que se percibe cada mes, la estructura de ese ingreso es clave para determinar derechos tan fundamentales como el paro, las bajas médicas o la futura pensión. En este sentido, ciertos errores o prácticas empresariales pueden pasar inadvertidos durante años, hasta que generan un problema económico serio y difícil de revertir.
En particular, el abogado Juanma Lorente advierte sobre el uso excesivo de las denominadas falsas dietas, concepto que muchas empresas emplean para incrementar el salario sin elevar realmente la base de cotización del trabajador. A primera vista, percibir una nómina elevada puede parecer favorable, pero el inconveniente radica en cómo está compuesto ese salario. No es igual cobrar todo como salario base que recibir una parte considerable en conceptos que no cotizan de la misma manera.
Para ilustrarlo mejor, el propio especialista propone un ejemplo claro. Un trabajador puede estar percibiendo alrededor de 3.500 euros mensuales, pero contar con una base de cotización de apenas 1.200 euros. El resto se incorpora como dietas u otros conceptos similares. Esto crea la falsa percepción de un salario alto, aunque en la práctica no se refleja en derechos laborales equivalentes, lo que podría convertirse en un problema serio a medio o largo plazo.
La razón por la cual algunas empresas implementan esta práctica es principalmente económica. Al abonar una parte significativa del salario en dietas, reducen las cotizaciones a la Seguridad Social, representando un ahorro considerable para ellas. Sin embargo, este ahorro empresarial se traduce en una pérdida directa de protección para el trabajador, cuyo base de cotización real resulta mucho menor de lo que correspondería.
El verdadero riesgo aparece cuando el trabajador necesita recurrir a prestaciones públicas. Por ejemplo, en caso de desempleo o baja médica, las cantidades percibidas se calculan según la base de cotización, no con base en el ingreso total recibido en la cuenta bancaria. Esto implica que alguien que aparentemente ganaba bien podría pasar a cobrar una cifra mucho menor, ocasionando un impacto económico significativo y difícil de afrontar.
Cómo calcular el dinero que vas a cobrar si has estado de baja médica.
Puede afectar la futura jubilación
Además, esta situación también impacta en otras prestaciones futuras, como la jubilación. Una base de cotización reducida se traduce en pensiones más bajas, lo que puede generar consecuencias a largo plazo. En este sentido, el problema no es solo inmediato, sino que podría condicionar la estabilidad económica del trabajador durante años, especialmente si no se corrige a tiempo.
El abogado insiste en la importancia de examinar con detalle la nómina para identificar este tipo de prácticas. No basta con fijarse en el importe total que se recibe, sino que es esencial analizar cómo se desglosa el salario. Reconocer conceptos como dietas altas o desproporcionadas puede ser una señal de alerta que conviene no pasar por alto.
En sectores como el transporte o la conducción, este tipo de situaciones son relativamente comunes, según explica el propio experto. Esto genera que muchos trabajadores normalicen esta práctica sin ser plenamente conscientes de sus consecuencias. Sin embargo, la frecuencia no implica que sea beneficioso ni que esté libre de riesgos legales o económicos.
Frente a este escenario, el mensaje es claro: si se detectan estas irregularidades, es recomendable actuar. Buscar asesoramiento profesional, presentar una reclamación o simplemente informarse mejor puede marcar la diferencia entre mantener una situación perjudicial o corregirla a tiempo. Comprender qué hay detrás de la nómina es clave para evitar sorpresas negativas.

