La borrasca se acercará al oeste de la península, ocasionando un incremento de la inestabilidad atmosférica con precipitaciones en Galicia, el oeste de Asturias y Castilla y León, Extremadura y Andalucía occidental.

El veranillo que marca el tramo final de la Semana Santa, con cielos despejados y temperaturas más cercanas a mayo o junio que a principios de abril en amplias zonas de España, cederá paso a un cambio climático este martes. Dicho cambio se debe a la influencia de una borrasca atlántica, que traerá lluvias hasta el miércoles en el oeste y sur peninsular, así como en Canarias.
«Comenzamos la semana con tiempo estable, pero el paso de una borrasca por el Atlántico, cercana al oeste de la península, probablemente provocará lluvias en áreas del oeste y sur peninsular desde el martes, pudiendo ser localmente intensas y persistentes», explicó Rubén del Campo, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
Del Campo aclaró que resulta «complicado» definir la trayectoria exacta de la borrasca y, por tanto, determinar qué zonas recibirán las lluvias más abundantes. «Las temperaturas también presentan incertidumbre, con altibajos previstos en el oeste y centro peninsular, y estabilidad en el resto, aunque se prevé un descenso generalizado hacia el fin de semana», agregó Del Campo.
MONTAÑA RUSA
Durante la semana, se anticipa una montaña rusa térmica con fluctuaciones de hasta 10 grados en un día en ciertos puntos. «En líneas generales, predominarán valores térmicos elevados para esta época del año, especialmente las temperaturas máximas, que estarán entre 5 y 10 grados por encima de lo habitual», detalló Del Campo.
Sin embargo, Del Campo enfatizó que las temperaturas serán «más características de finales de mayo o principios de junio en vastas regiones, particularmente en el norte y centro peninsular». «Se superarán con frecuencia los 25 grados y en algunas áreas del sur, incluso los 30», sintetizó.
La previsión de la Aemet, recogida por Servimedia, indica que las capitales con temperaturas más altas podrían ser Sevilla este lunes (30 grados), Sevilla y Zaragoza el martes (29), Lleida y Zaragoza el miércoles (29) y el jueves (30), Ourense el viernes (31), Logroño y Sevilla el sábado (24), y Lleida el domingo (22).
Por el contrario, se registrarán temperaturas más frescas en Ceuta y Melilla este lunes (20); Ávila y Ceuta el martes (20); Ciudad Real el miércoles (14); A Coruña, San Sebastián y Santander el jueves (18), Santander el viernes (17); A Coruña el sábado (15), y León el domingo (8).
LUNES
Este lunes predominará un tiempo estable, aunque por la tarde es posible la presencia de lluvia dispersa en Galicia y algunas áreas del tercio occidental peninsular.
Las temperaturas subirán notablemente en la zona del Cantábrico, con máximas que superarán ampliamente los 25 grados; Bilbao podría incluso acercarse a los 30. «Esta cifra de 30 grados se podría alcanzar en ciudades como Ourense u Oviedo en el norte, o Sevilla en el sur, mientras que en amplias zonas del país las máximas oscilarán entre 27 y 29 grados», añadió Del Campo.
MARTES
La mencionada borrasca se situará próxima al oeste de la península, provocando un aumento de la inestabilidad con lluvias en Galicia, el oeste de Asturias y Castilla y León, Extremadura y Andalucía occidental.
Estas precipitaciones podrían ser intensas en las zonas montañosas de Galicia, en el entorno del Sistema Central y las sierras andaluzas. En el resto del país habrá incremento de la nubosidad, aunque sin lluvias.
Las temperaturas descenderán de forma notable en Galicia, con un descenso marcado, y caerán moderadamente en el oeste y centro peninsular, mientras que aumentarán ligeramente en la zona mediterránea y Baleares.
«Será una jornada cálida para la estación, con temperaturas máximas entre 5 y 10 grados por encima de lo habitual en muchas zonas», afirmó Del Campo.
MIÉRCOLES
El miércoles persistirán las bajas presiones en el suroeste peninsular. Se esperan lluvias en el sur de Galicia, el extremo oeste de Castilla y León, Extremadura y Andalucía occidental, sin descartar que sean localmente intensas y continuadas en el oeste y sur de Andalucía.
En el resto de la península predominará nubosidad media y alta, pero sin precipitaciones. «Se prevé polvo en suspensión que provocará calima, reduciendo la visibilidad y empeorando la calidad del aire. Las lluvias podrían presentarse en forma de barro», explicó Del Campo.
Las temperaturas apenas variarán en gran parte del país, aunque se prevé un descenso pronunciado de más de ocho grados en el suroeste peninsular. «Si la previsión se cumple, las máximas en Cáceres, Córdoba o Sevilla estarían entre 16 y 19 grados, mientras que Madrid alcanzaría los 25 y Zaragoza o Lleida los 29», adelantó el portavoz de la Aemet.
DESDE EL JUEVES
Desde el jueves, la borrasca atlántica probablemente se ubicará más al sur, entre la península y Canarias, aunque persiste la incertidumbre sobre su posición definitiva.
En principio, su influencia sobre la península será menor y dejará pocas precipitaciones, aunque no se descarta que en el suroeste ocurran lluvias el jueves y viernes. Estos días se registrará un aumento notable de las temperaturas.
«Según los pronósticos disponibles, se superarán los 25 grados el jueves y viernes en la mayor parte del país, aunque el viernes se espera un descenso térmico en el tercio norte», comentó Del Campo.
El viernes, se registrarán temperaturas de 28 a 30 grados en numerosos puntos del centro, este y sur peninsular. «Valores diurnos entre 5 y 10 grados por encima de lo normal, incluso mayores en algunos lugares, con temperaturas propias de finales de mayo o principios de junio en extensas áreas», apuntó Del Campo.
Durante el fin de semana, se esperan descensos térmicos y posibles precipitaciones en zonas del oeste y sur del territorio.
En relación con Canarias, a lo largo de la semana se esperan nubes y lluvias en el norte de las islas más montañosas, especialmente el martes.
Los cielos se mantendrán despejados en el sur del archipiélago, donde las temperaturas tenderán a disminuir.

