El joven formado en las categorías inferiores del Real Madrid, ya consolidado en el primer equipo dirigido por Arbeloa, continúa asistiendo a sus clases con normalidad a pesar de su creciente reconocimiento.
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Thiago Pitarch, con apenas 18 años, combina su irrupción en el primer equipo del Real Madrid, los estudios de bachillerato y su participación en la selección española Sub19, donde recientemente declaraba estar viviendo «un sueño».
Pocas historias recientes en el fútbol español resultan tan motivadoras como la de Thiago Pitarch. Este centrocampista, nacido en Fuenlabrada el 3 de agosto de 2007, ha pasado de ser un talento de La Fábrica a convertirse en una pieza habitual en el once inicial del Real Madrid bajo la dirección de Álvaro Arbeloa en apenas unos meses.
Durante una concentración con la selección española Sub19, el jugador describió con sencillez su rutina diaria en declaraciones a los medios oficiales de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF).
«Entreno, luego voy a clase y al día siguiente regreso a los entrenamientos; esa es la rutina diaria. Estoy en segundo de bachillerato, preparándonos para obtener un título que siempre es importante,» explicó Pitarch, reflejando una jornada en la que se combina el trabajo en el campo con las obligaciones escolares sin complicaciones.
Esta afirmación surge en un momento especial: mientras sus compañeros del primer equipo madridista se preparan para enfrentar el próximo martes al Bayern de Múnich en el Bernabéu durante el partido de ida de los cuartos de final de la Champions League, Pitarch cumple puntualmente con sus responsabilidades académicas.
Lejos de dejarse llevar por la presión mediática a la que podría enfrentarse, el centrocampista mostró serenidad y una visión equilibrada. «Desde que empecé a jugar al fútbol he estado trabajando duro. Esto es un sueño. He luchado por ello en cada entrenamiento y partido, y ahora estoy alcanzándolo», afirmó.
La madurez que exhibe contrasta con su juventud, y justifica la confianza plena que han depositado en él tanto la RFEF como Arbeloa.
Thiago Pitarch, con el Real Madrid Europa Press
En el vestuario de la Sub19 también ha logrado conectar con sus nuevos compañeros. «Hay muchas risas y bromas entre nosotros, y creo que eso se refleja luego en el rendimiento sobre el campo. Me gusta compartir momentos de buen ambiente, bromear con todos, especialmente con quienes no veo habitualmente», comentó.
Esta capacidad para integrarse encaja con su perfil: mediocentro que destaca no solo por su comprensión táctica, sino además por su talento para fortalecer la unión del equipo desde adentro.
No busca protagonismo, aunque las miradas ya se posan sobre él. «No me gusta ser el centro de atención porque parece que soy la estrella, pero quiero ser uno más, sin tener más relevancia que cualquier otro compañero,» confesó con una sinceridad poco habitual en el fútbol profesional.
Al preguntarle sobre sus metas con España, respondió con la misma sinceridad: «Por supuesto, quiero debutar en la absoluta y, si es posible, ganar títulos. Trabajo diariamente para ello. Estoy aquí porque deseo llegar a la cima, paso a paso».
Thiago Pitarch, con 18 años, estudia bachillerato, compite en la Champions con el Real Madrid y lidera a la Sub19 española. Su futuro ya está definido.

