El futbolista del Atlético de Madrid ha adquirido un inmueble de 400 metros cuadrados para destinarlo al alquiler.
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Giuliano Simeone, jugador del Atlético de Madrid, ha optado por iniciar una nueva etapa fuera del terreno de juego: el sector inmobiliario.
Esta decisión se ha materializado en una operación cercana a los 2 millones de euros en un edificio situado no en las exclusivas calles de Chamberí ni en las costosas manzanas del barrio de Salamanca, sino en un área más accesible, aunque creciente como foco de interés para inversores.
El inmueble se localiza en el distrito de Tetuán, una zona postal que durante mucho tiempo quedó a la sombra de sus alrededores y que actualmente se ha transformado en un objetivo estratégico para quienes buscan altos rendimientos y potencial de valorización.
La iniciativa del hijo del ‘Cholo’ corresponde a la creciente atracción por Tetuán, donde edificios clásicos, comercios tradicionales y nuevas promociones conviven y cambian el paisaje urbano paulatinamente.
El edificio adquirido por Simeone dispone de aproximadamente 400 metros cuadrados construidos y está ubicado en una zona residencial con fuerte demanda de arrendamiento, tanto por familias como por trabajadores jóvenes que prefieren vivir cerca del centro sin afrontar los elevados precios de Chamberí o Salamanca.
Giuliano Simeone celebra su gol contra el Eintracht. REUTERS
La adquisición de un bloque completo, su posterior reforma y puesta en alquiler implica una estrategia que requiere tanto capacidad económica como paciencia y una comprensión precisa del momento actual del mercado.
Tetuán aún mantiene un ambiente popular, con bares tradicionales, tiendas de barrio y aceras estrechas, pero al mismo tiempo convive con cafeterías especializadas, restaurantes internacionales y nuevos negocios que han surgido impulsados por esta evolución urbana.
Esta mezcla entre lo tradicional y lo innovador sirve como argumento para los agentes inmobiliarios que promocionan el barrio como un «área emergente»: bien conectada, cercana a la Castellana y con precios aún inferiores a los de los principales distritos del centro de Madrid.
Con esta inversión cercana a los 2 millones, Giuliano Simeone se incorpora al grupo de futbolistas que no solo se enfocan en su próximo contrato, sino también en formar un patrimonio sólido a través del sector inmobiliario.
El apellido Simeone ya estaba vinculado a inversiones en bienes raíces, y ahora Giuliano comienza a firmar sus propias operaciones en este mercado. Aunque no residirá en el inmueble adquirido, su capital sí permanecerá invertido en un barrio madrileño donde los futbolistas empiezan a descubrir oportunidades que hasta hace poco solo captaban los fondos y algunos inversores particulares más atentos.

