El casco histórico de La Pobla de Segur conserva accesos medievales de muralla, viviendas señoriales y la Torre Mauri, un edificio modernista de 1907 que alberga el Ayuntamiento.
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Carles Puyol no requiere de grandes ostentaciones para desconectarse. El que fuera capitán del FC Barcelona y de la selección española dispone de un refugio personal en La Pobla de Segur, un pueblo con poco más de 3.000 habitantes ubicado en el Pallars Jussà, en los Pirineos de Lleida.
Un lugar de Cataluña al que el exfutbolista regresa cada verano como quien vuelve a su hogar, porque en esencia, eso es lo que representa.
Puyol pasó su infancia en La Pobla de Segur, situado entre los ríos Noguera Pallaresa y Flamisell, al límite de las comarcas pirenaicas. Allí empezó a jugar al fútbol, asistió a la escuela y vivió una niñez que recuerda con especial afecto.
En una entrevista para el diario británico The Guardian, el exfutbolista fue claro: «Provengo de una familia trabajadora y tuve una infancia muy feliz. Crecí en La Pobla de Segur, un pequeño pueblo en los Pirineos del norte de Cataluña».
Ese vínculo emocional nunca desapareció, incluso cuando los grandes estadios europeos se convirtieron en su entorno habitual. «Recuerdo ir al colegio y jugar en el campo que tenía justo enfrente. Mudarse a Barcelona siendo adolescente supuso un cambio considerable», reveló en la misma entrevista.
Carles Puyol, en una imagen de archivo
Fue a los 17 años cuando abandonó su localidad natal para incorporarse a La Masia, la cantera del Barça, aunque la relación con La Pobla siempre se mantuvo intacta.
La relación de Puyol con su pueblo no es únicamente sentimental: sigue vigente. El excapitán azulgrana regresa a La Pobla de Segur cuando su agenda lo permite; el verano es, tradicionalmente, el periodo elegido para reconectar con sus orígenes.
En las Navidades de 2011, mientras aún pertenecía al Barça, pasó sus vacaciones allí rodeado de familia y amigos cercanos, y tuvo el detalle de visitar el campo de fútbol local para conversar con los jóvenes jugadores y posar con ellos para fotos.
Esta fidelidad al territorio le ha posicionado como el mejor representante de la comarca. En 2017, la Agencia Catalana de Turismo contó con él y su pareja, la modelo Vanesa Lorenzo, para protagonizar un vídeo promocional rodado en gran parte en La Pobla de Segur y el Pallars Jussà.
En el vídeo, Puyol describió los valores del medio rural con su característica sencillez: «Nací donde las personas se conocen y se saludan, donde se cuidan mutuamente, se apoyan y colaboran para mantener vivo el legado propio y la importancia de la tradición. Se vive a un ritmo diferente, más pausado…».
La Pobla de Segur no es un destino masificado. Precisamente esa calma la convierte en un refugio apreciado. El municipio actúa como capital de la comarca del Pallars Jussà y sirve como punto de partida hacia algunos de los paisajes más llamativos del Pirineo catalán.
Cercano se halla el embalse de Sant Antoni, perfecto para deportes acuáticos; el Congost de Collegats, un desfiladero formado por el río Noguera Pallaresa; y, algo más al norte, el Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici, uno de los espacios naturales protegidos más destacados de España, con más de 200 lagos y estanques.
La oferta turística combina actividades de aventura como rafting, senderismo y rutas de MTB con un importante legado histórico. El casco antiguo de La Pobla resguarda portales medievales de muralla, viviendas señoriales y la Torre Mauri, un palacete modernista de 1907 que hoy funciona como sede del Ayuntamiento.
Cada primer domingo de julio, el pueblo celebra la Diada dels Raiers, una fiesta de interés nacional que rememora la antigua costumbre de transportar troncos por el río Noguera Pallaresa sobre balsas.

