El jugador del Real Madrid siempre ha proyectado su mirada mucho más allá del terreno de juego, identificando en el sector inmobiliario y la moda oportunidades claves para gestionar su patrimonio.
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David Alaba ha transformado sus logros deportivos en un punto de partida para desarrollar su carrera empresarial centrada no solo en el fútbol, sino también en inversiones vinculadas al real estate, la moda y proyectos en su ciudad natal, Viena.
En una entrevista, Alaba expresó una reflexión clave que sintetiza su enfoque hacia el capital obtenido como profesional: «¿Inversiones? Las realizo en inmobiliaria y moda. El fútbol es el motor, pero los negocios constituyen la ruta; el dinero debe trabajar para ti».
No se trata de una frase hecha, sino de una clara declaración de objetivos de alguien que ha dejado de ahorrar para construir una cartera diversificada.
David Alaba, en un partido con la selección de Austria en 2023
El futbolista austríaco, uno de los jugadores mejor remunerados del Real Madrid gracias a su contrato y prima de fichaje, ha experimentado directamente la transición desde el vestuario hacia la gestión empresarial.
Este paso lo ha dado con la ayuda de asesores, aunque ha sido él quien ha definido las líneas principales para invertir sus recursos. La filosofía de que «el dinero debe trabajar para ti» refleja su deseo de no depender exclusivamente de la duración de su contrato o de su estado físico.
Ladrillo y Viena: su base patrimonial
La base fundamental de su estrategia son las inversiones inmobiliarias, un refugio habitual para deportistas de alto nivel. Alaba ha focalizado en su propia vivienda y en Viena, canalizando una parte sustancial de sus ingresos en proyectos inmobiliarios en la capital austríaca. Estas inversiones inmobiliarias le aseguran ingresos recurrentes y una apreciación del activo a largo plazo.
Su interés por la arquitectura y el diseño interior no es superficial, sino una muestra tangible del motivo por el cual ha apostado decididamente por el sector inmobiliario en su patrimonio.
En su sitio web personal, menciona que «el diseño interior es una de mis pasiones» y que participa activamente en la configuración de espacios, selección de materiales y piezas de arte. Este cuidado por el detalle y su implicación en los proyectos se refleja en cómo supervisa cada inmueble donde invierte.
De icono de vestuario a proyecto propio
Otra fuente de inversión significativa para Alaba es la moda, ámbito en el que ha venido consolidando su marca personal durante años.
Es común verlo con atuendos destacados, prendas poco convencionales y combinaciones que lo posicionan como uno de los futbolistas con mayor estilo dentro del vestuario del Real Madrid. En declaraciones a medios especializados, el defensa afirmó: «en el futuro, me visualizo ligado a la moda».
Su vinculación con este sector es múltiple: por un lado, colabora con grandes marcas y plataformas, como su campaña «Light up your game» junto a Zalando; por otro, ha desarrollado su propia marca, DA27, que funciona tanto como laboratorio de producto como de identidad.
Restaurantes y fútbol
Las inversiones de Alaba no se limitan a inmobiliaria y moda. El defensa del Real Madrid también ejerce como restaurador y es accionista de un club de fútbol en Austria.
En Viena, es dueño de DaRose, un restaurante especializado en cocina mediterránea que comparte nombre y proyecto con su hermana, la cantante Rose May. El establecimiento está consolidado como un punto de encuentro donde se combinan gastronomía, música y la imagen pública del jugador.
Además, Alaba posee participaciones en el Austria de Viena, el club donde comenzó su carrera profesional y que en los últimos años ha afrontado dificultades económicas.
El defensa adquirió el 2% del capital social por aproximadamente 500.000 euros, una compra que incluye un componente afectivo, pero también estratégico. En esta inversión se combinan su deseo de apoyar al equipo de siempre y su interés por involucrarse en la gestión de una institución histórica del fútbol austríaco.

