Presidente de El Piqué: un líder polémico que transformó al Andorra en un club profesional pero enfrenta multas de 33.000 € en 2023

Gerard Piqué, celebrando a pie de campo el último ascenso del FC Andorra El exjugador del Barça, principal accionista del club andorrano desde 2018, acumula hasta cuatro confrontaciones recientes en los pasillos de vestuarios.

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El último incidente se produjo un miércoles a principios de mes, en el túnel de vestuarios tras el enfrentamiento entre Andorra y Málaga, que finalizó con un empate 3-3. Gerard Piqué se acercó a escasos centímetros del árbitro asistente, le señaló con el dedo índice y repitió sin cesar: «Es un robo histórico» y «lo voy a subir a Twitter».

De acuerdo con el informe del colegiado Alejandro Ojaos Valera, el accionista mayoritario del club también mantuvo un altercado con miembros del Málaga CF antes de ser separado por el personal de seguridad. No es un hecho aislado. No es el segundo. Ni siquiera el tercero.

Se trata del cuarto episodio relacionado con el arbitraje registrado únicamente en esta temporada, y el túnel se ha convertido casi en la marca distintiva de la nueva etapa futbolística de Piqué.

El proyecto comenzó en diciembre de 2018 con una frase que combinaba determinación y un toque de humor: «¡Vamos a hacer un Mónaco!».

El entonces defensa del FC Barcelona adquirió el FC Andorra, un equipo que competía en Primera Catalana, la quinta división del fútbol español, y asumió una deuda cercana a los 600.000 euros a través de su empresa Kosmos. El objetivo declarado era alcanzar la Champions League. El punto de partida era Santa Coloma de Andorra y un estadio con aforo para unos pocos cientos de espectadores.

Lo que vino después fue realmente notable. En tres años y medio, el Andorra ascendió cuatro categorías. El primer salto se logró de manera casi artesanal, conquistando la Primera Catalana.

Posteriormente, en una maniobra administrativa que causaría controversia durante años, el club adquirió en julio de 2019 la plaza de Segunda B que dejó libre el Reus, condenado a desaparecer por deudas, saltándose así la Tercera División por completo.

Gerard Piqué, en una rueda de prensa del Andorra

Gerard Piqué, en una rueda de prensa del Andorra FC Andorra

El Andorra regresó a la Copa del Rey 24 años después de su última aparición, y en mayo de 2022 alcanzó un histórico ascenso a Segunda División, siendo la primera vez en sus 80 años de existencia. Piqué, sobre el terreno de juego, fue levantado en hombros por jugadores y cuerpo técnico.

Sin embargo, cada éxito estuvo acompañado por ciertas sombras. En abril de 2022, se filtraron grabaciones en las que Piqué contactaba con el entonces presidente de la RFEF, Luis Rubiales, para consultar sobre la plaza del Reus y luego solicitar que el Andorra no fuera incluido en el grupo catalán de Segunda B, tradicionalmente el más fuerte.

También se supo que su empresa Kosmos negoció una comisión de 24 millones de euros por llevar la Supercopa de España a Arabia Saudí, un acuerdo que Piqué defendió públicamente: «Estoy orgulloso del acuerdo, no hubo nada ilegal». Sin embargo, el fútbol español tuvo otra interpretación.

El descenso en 2024 supuso el primer revés serio del proyecto. Tras dos temporadas en Segunda, el equipo acabó como penúltimo clasificado y una derrota por 3-0 contra el Oviedo confirmó la caída. El club emitió un comunicado solicitando paciencia: «No nos detendremos aquí».

Y efectivamente continuaron: en junio de 2025, el Andorra regresó a LaLiga Hypermotion tras vencer a la Ponferradina, con Piqué levantado nuevamente en el césped. Al final de la temporada afirmó: «Nuestra aspiración es no parar». Actualmente, el equipo ocupa la mitad de la tabla con 43 puntos en 33 jornadas.

Comportamiento repetitivo

El aspecto más negativo del proyecto se repite periódicamente en el túnel de vestuarios. En la presente campaña se han registrado cuatro incidentes en el acta.

En septiembre, ante el Mirandés, Piqué se acercó al asistente número 1 «gritando y adoptando una actitud intimidante», lo que requirió la intervención de la Policía para separar a los involucrados. El club fue sancionado con 15.000 euros.

Gerard Piqué ascendió al Comapedrosa por el último ascenso a Segunda del Andorra

Gerard Piqué ascendió al Comapedrosa por el último ascenso a Segunda del Andorra FC Andorra

Tres semanas más tarde, frente al Leganés, el exfutbolista golpeó la puerta del vestuario arbitral y, al abrirse, exclamó: «Esto es una puta vergüenza. Ahora si queréis, lo ponéis en el acta». Esta vez, la multa ascendió a 9.000 euros.

En diciembre, durante el descanso del encuentro contra el Deportivo de La Coruña, volvió a acercarse a un árbitro mientras los miembros del club intentaban calmarlo: «Qué fácil es pitar a los pequeños». Se impuso otra sanción de 9.000 euros.

El exárbitro Eduardo Iturralde González fue especialmente tajante en Cadena SER: «Estos comportamientos agresivos deben ser erradicados del fútbol. Y recordarle que esto es LaLiga, no la Kings League».

La disciplina se agota

El principal problema para las autoridades es que Piqué actúa en un vacío legal que le hace prácticamente intocable desde la perspectiva disciplinaria. Al no estar federado –su vinculación es como accionista de Kosmos, no como presidente inscrito–, el artículo 3 del Código Disciplinario de la RFEF no le es aplicable directamente. Las multas recaen sobre el club.

La RFEF ya ha advertido con castigos más severos: posible deducción de tres puntos, cierre del estadio o inhabilitación entre un mes y dos años si la reincidencia persiste. El cuarto incidente de esta temporada, el ocurrido el miércoles contra el Málaga, aumenta la presión en esta dinámica.

La rutina del cargo también tiene momentos diferentes. En enero, el estadio del Principado amaneció cubierto por 28 centímetros de nieve. Piqué grabó un vídeo con una pala en mano solicitando a aficionados y voluntarios que ayudaran a limpiar el campo para evitar la suspensión del partido frente a la Cultural Leonesa.

Esta escena provocó debate en redes sociales; algunos cuestionaron que el dueño de un club solicitara trabajo no remunerado, aunque finalmente el partido se disputó.

En otra esfera, la disputa con el Gobierno del Principado por el uso del Estadi Nacional, en el que Piqué ha invertido casi cuatro millones de euros y que debe compartir con otros deportes, ha conducido a que advierta públicamente que no descarta trasladar al equipo fuera del país: «La posibilidad de marcharnos siempre está».

Siete años después de aquella asamblea donde los socios aprobaron casi por unanimidad la venta, el resultado es un proyecto que ha transformado a un club amateur en una entidad profesional, con una creciente masa social y presencia consolidada en el mapa futbolístico español.

También es la historia de un propietario que aún no ha logrado quedarse en la grada cuando los árbitros le proporcionan motivos para descender al túnel.

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