Regiones españolas donde se aplica impuesto sobre una herencia de 200.000 euros

El impuesto de sucesiones varía según la comunidad autónoma y provoca que una misma herencia tenga costes muy diferentes en función del territorio

Entrevista a David Jiménez, abogado especializado en herencias.

Heredar 200.000 euros de padres a hijos en España resulta, en la práctica, casi gratuito en la mayoría de los casos. A pesar de las variaciones en la aplicación del Impuesto de Sucesiones en cada comunidad, la mayoría protege los patrimonios pequeños frente a una carga fiscal elevada. Sin embargo, existen diferencias territoriales: un reciente análisis de la aseguradora Arag indica que cinco comunidades autónomas sí exigen pagar por este tipo de herencias, aunque en todos los casos se trata de importes simbólicos.

En España, la gestión de este impuesto está transferida a las comunidades autónomas, lo que les permite establecer sus propias reducciones y bonificaciones. En relación con las herencias entre padres e hijos, la mayoría de territorios ha optado por resguardar los patrimonios más modestos, aplicando ventajas fiscales que reducen prácticamente a cero la cantidad adeudada. Esto explica por qué, aunque la tributación estatal teórica supere los 5.500 euros, la suma efectiva a pagar suele ser mínima o nula.

Tomando como ejemplo una herencia de 200.000 euros conformada por una vivienda habitual valorada en 150.000 euros y otros bienes por un valor de 50.000 euros, la normativa estatal establecería una cuota de 5.536,47 euros. Sin embargo, según los cálculos de la aseguradora Arag, este importe rara vez se refleja en la realidad autonómica.

El coste de heredar, por comunidades

En la práctica, la mayoría de comunidades autónomas no penalizan estas transmisiones. Regiones como Andalucía, Baleares, Cantabria, Galicia o Canarias eliminan prácticamente toda la carga tributaria gracias a bonificaciones que, en numerosos casos, alcanzan el 99%. Además, se suman otros territorios donde el impuesto queda reducido a cero o a cantidades insignificantes tras aplicar las reducciones por parentesco.

Firma de la herencia (Freepik)

Frente a esta situación, solo cinco territorios mantienen algún tipo de pago, aunque muy reducido. Se trata de Madrid, Extremadura, Murcia, La Rioja y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. En todos estos casos, la cantidad a pagar no supera los 60 euros, considerándose un coste meramente simbólico.

El Impuesto de Sucesiones en España

El impuesto de sucesiones es un tributo que deben abonar las personas que reciben bienes o derechos tras el fallecimiento de otra. Abarca herencias, legados e incluso determinados seguros de vida, y su relevancia radica tanto en su impacto económico como en las diferencias que existen según la comunidad de residencia.

Ayuso aumentará la bonificación de impuesto de Sucesiones y Donaciones entre hermanos y tíos.

Están obligados a pagarlo los herederos o beneficiarios, y su cuantía depende de varios factores: el valor de los bienes heredados, el grado de parentesco con el causante y las desgravaciones aplicables, como las vinculadas a la vivienda habitual o la empresa familiar. Con base en estos elementos se determina la cuota final.

Como evidencian los datos del estudio de Arag, este impuesto se encuentra parcialmente cedido a las comunidades autónomas en España, lo que genera diferencias considerables entre territorios. Por ello, una misma herencia puede tributar de manera muy distinta según su ubicación. El plazo habitual para presentar el impuesto es de seis meses desde el fallecimiento, aunque se puede solicitar una prórroga. No cumplir con esta obligación puede acarrear recargos o sanciones.

Scroll al inicio