En colaboración con
Se están reforzando los sistemas de observación, alerta y ayuda frente a riesgos geológicos en la costa atlántica europea, gracias al proyecto AGEO. En las Islas Canarias, los ciudadanos colaboran reportando deslizamientos mediante una aplicación que notifica cortes de carreteras a otros usuarios.
Las lluvias y la erosión asociadas al cambio climático ponen en riesgo nuestras costas. La costa atlántica europea es especialmente vulnerable a deslizamientos, inundaciones y otros riesgos geológicos de gran impacto, como ocurre en las Islas Canarias. La vigilancia y el fortalecimiento de la cooperación entre la sociedad civil y las autoridades son metas clave del proyecto AGEO, la Plataforma para la Gestión del Riesgo Geológico en el Atlántico, que reúne a especialistas de cinco países europeos.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Por ejemplo, en Gran Canaria, España, los desprendimientos de rocas son muy frecuentes. Entre diciembre y enero, prácticamente se presentan a diario, según Enrique Sánchez Déniz, jefe de la unidad de drones de la Dirección General de Emergencias del Gobierno de Canarias. «Con las lluvias, aumenta la ocurrencia de deslizamientos y en algunas ocasiones grandes rocas han arrastrado vehículos. AGEO nos proporciona un conocimiento más profundo sobre estas situaciones y nos permite determinar las acciones a tomar de inmediato.”
En Gran Canaria, la carretera GC-60 es la más turística de la isla. Además, es una de las vías con mayor tráfico y mayor susceptibilidad a deslizamientos. En esta vía, el ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana ha incorporado el riesgo geológico en su Plan Municipal de Emergencias. Esto permite alertar a la población sobre posibles deslizamientos en tiempo real, además de habilitar mecanismos para que los ciudadanos puedan reportarlos.
Santiago Mejías Ramírez, miembro del servicio de bomberos de San Bartolomé de Tirajana, subraya la relevancia de recibir alertas rápidas, especialmente cuando no existen rutas secundarias alternativas. Según comenta, «En estas situaciones, a menudo es preferible que las personas permanezcan en sus hogares hasta que la vía esté despejada y el acceso sea seguro.»
Ver Galería 5 Fotos
Elementos clave: innovación y ciencia ciudadana
En las zonas piloto del proyecto AGEO, se utiliza el programa Copernicus para realizar un seguimiento y determinar con precisión las áreas de riesgo geológico en tiempo real. Además de la supervisión satelital del programa espacial europeo, existe otra fuente de información: la propia ciudadanía.
Santiago Mejías Ramírez Servicio de Bomberos de San Bartolomé de Tirajana
Esta es una ciencia colaborativa: un testigo de un deslizamiento puede avisar a otros mediante una llamada telefónica o a través de fotos geolocalizadas y fechadas, enviadas mediante una app.
AGEO ha fortalecido el intercambio de datos entre los ciudadanos, las autoridades, los equipos de emergencia y los científicos, permitiendo además la actualización de los mapas de riesgo.
En Canarias, AGEO desarrolla tres proyectos piloto en La Palma, El Hierro y Gran Canaria. Según Isabel Montoya Montes, investigadora del Instituto Geológico y Minero de España (IGME) y profesora en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), “El proceso ha acercado a las personas a la comunidad. Se les explica cómo se producen los deslizamientos, sus causas y se les sensibiliza sobre cómo pueden contribuir a mejorar la gestión del riesgo. Contar con mapas actualizados de las zonas donde han ocurrido es fundamental en el caso de los deslizamientos.”
Isabel Montoya Montes Investigadora, IGME & Profesora ULPGC
La concienciación sobre los riesgos geológicos también se promueve en las aulas. En el instituto Faro de Maspalomas, los estudiantes aprenden que su isla está expuesta a riesgos por varias razones, incluyendo la actividad sísmica. Aythami, de 15 años, quedó impresionado con la exhibición en el patio de drones equipados con cámaras infrarrojas, focos y altavoces. «Ahora sé qué hacer si veo un desprendimiento: primero, al notar movimientos en el terreno, me alejo y luego llamo a los bomberos por si alguien queda atrapado después, llamaría al 112. Me sorprendieron los recursos usados, especialmente para salvar a las personas», comenta.
El presupuesto total de AGEO supera los 3,2 millones de euros, de los cuales el 75% ha sido financiado por la Política de Cohesión de la Unión Europea. Portugal, España, Francia, Reino Unido e Irlanda participan en este proyecto, que ha sido galardonado con dos premios en la última edición de los “REGIOSTARS Awards”, un reconocimiento europeo a la excelencia de los proyectos financiados por la Unión Europea.

