El ministro de Defensa se enteró de que varios aviones con destino a Oriente Medio iban a aterrizar sin que Washington hubiera informado de ello

Margarita Robles aseguró este lunes que España mantiene cerrado su espacio aéreo a cualquier aeronave vinculada con la guerra en Irán desde el mismo día en que anunció que Estados Unidos no podría utilizar las bases de Rota y Morón de la Frontera para estos fines. Anteriormente, el presidente Pedro Sánchez había rechazado el conflicto de manera tajante, calificándolo de “ilegal”. En ese momento, la postura de España era minoritaria en Europa, pero semanas después la situación ha cambiado. Italia, por ejemplo, ya expresó claramente, a través de su primera ministra, que esta contienda no le corresponde y que no será “cómplice” de ninguna acción fuera del marco del derecho internacional, vetando la base siciliana de Sigonella como punto de origen o tránsito para vuelos relacionados.
Según Corriere della Sera, la medida se ha venido implementando en los últimos días, aunque se mantenía confidencial. Relatan que fue el jefe del Estado Mayor, Luciano Portolano, quien contactó al ministro de Defensa, Guido Crosetto, para acordar la decisión, consciente de que esto podría afectar la relación entre Italia y Estados Unidos, al igual que ocurrió en España, aunque hasta ahora solo a nivel verbal. Portolano indicó que varios bombarderos estadounidenses tenían previsto aterrizar en Sigonella para luego dirigirse a Oriente Medio, pero que nadie había pedido autorización ni consultado con las autoridades militares italianas. De acuerdo con el Corriere, el aviso se realizó con los aviones ya en vuelo y aproximándose.
La oposición ha valorado positivamente esta postura, reconociendo que es “significativa y correcta”, según Anthony Barbagallo del Partido Demócrata, aunque también advierte que “la situación sigue siendo muy opaca y preocupante”, criticando que el Parlamento no participe más en los debates y que los medios de comunicación estén aportando la mayor transparencia sobre las decisiones del gobierno de Giorgia Meloni. Barbagallo remarca que “es necesario y urgente que el Ejecutivo informe a la cámara”. Por otro lado, Giuseppe Conte, líder del Movimiento Cinco Estrellas, limita la medida a “un mandato constitucional” e insta a avanzar más allá, proponiendo “también denegar el apoyo logístico ofrecido por esas bases”.
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