La crisis responde a varias causas: falta de planificación, la tardía incorporación y doble rol de Adrian Newey, junto con la incompatibilidad del motor Honda.
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En la Fórmula 1, cada detalle en la planificación es decisivo. Dejar aspectos al azar puede tener consecuencias graves. Un proyecto con deficiencias implica meses de desventaja frente a los competidores: en este deporte, una décima marca la diferencia tras años de esfuerzo.
Aston Martin atraviesa actualmente una crisis histórica, que servirá como lección de cómo no actuar ante un nuevo reglamento.
Los resultados son desalentadores. La expresión seria de Lawrence Stroll ya en los test de Baréin presagiaba dificultades… pero nadie esperaba un arranque de temporada tan desastroso.
En Australia y China, Fernando Alonso ni siquiera pudo completar las pruebas, mientras Lance Stroll terminó en Albert Park tras pasar 14 vueltas en el garaje. En Suzuka, el asturiano logró finalmente cruzar la meta.
Lo consiguió tras una carrera que calificó de «semiaburrida», aunque su compañero no terminó la prueba. Alonso finalizó 18º con persistentes vibraciones en el coche y, después de ser padre, tomó un descanso en el parón de un mes hasta Miami.
El nuevo apoyo de Newey
La gravedad de la situación ha llevado al equipo a revertir ciertas decisiones. Primero, se elimina el doble rol de Adrian Newey, quien ahora se concentrará exclusivamente en mejorar el monoplaza; la gestión deportiva pasará a Jonathan Wheatley.
BREAKING: Jonathan Wheatley will depart from his role of Team Principal at Audi F1 team with immediate effect
Mattia Binotto will continue leading the team, taking over as Team Principal#F1 pic.twitter.com/ziqEhn88B6
— Formula 1 (@F1) March 20, 2026
Wheatley, figura fundamental en Red Bull junto a Newey y Horner, fue incorporado por Audi la temporada pasada, por lo que su regreso a Aston Martin implica un periodo de adaptación, conocido como gardening. En la Fórmula 1, los secretos de cada equipo se protegen con rigor.
El británico dejó su cargo de ‘Team Manager’ en Audi por razones personales. Tras difundirse la noticia, Aston Martin confirmó la permanencia del líder experto, pero se sabe que Adrian Newey retomará a su mano derecha en la fábrica de Silverstone.
Su conexión con Newey y la relativa calma de su vida en Hinwil—muy distinta a la vivida en Alemania—facilitan el retorno a un ambiente conocido. Aunque aún no es oficial, es cuestión de tiempo.
La tensión entre Honda y Aston Martin es máxima, con acusaciones diarias. Los japoneses contemplaron retirarse del Gran Circo, pero el nuevo reglamento, que otorga mayor protagonismo a la parte eléctrica, y la presencia de Newey —quien los salvó tras la salida brusca de McLaren— los convenció para continuar.
Sin embargo, el coche sigue siendo un completo fracaso. En las primeras tres carreras, el único objetivo fue acabar las pruebas, a pesar de que hace pocos meses el equipo británico figuraba entre los favoritos al título.
La F1 vuelve a demostrar que el dinero no garantiza el éxito. Alonso destaca por su paciencia y profesionalismo, en claro contraste con la impaciencia visible en su etapa en McLaren, cuando sus apuestas por Ferrari y después por un proyecto fallido concluyeron en frustración.
“Las próximas 10 carreras serán difíciles, ya adelanto que no veremos cambios inmediatos. Trabajamos duro para mejorar, pero en Fórmula 1 no existen milagros semanales. Seguiremos esforzándonos, porque la primera mitad del año será complicada y esperemos que la segunda mejore”, admitió el asturiano tras la clasificación del sábado.
El plazo está definido: 10 carreras o, como expresó en China, tres o cuatro meses. La fiabilidad comienza a aparecer, pero el rendimiento sigue siendo insuficiente.
🗣️ Fernando Alonso: «El equipo no está sentado a una silla mirando los árboles, están trabajando fuertemente»#JaponDAZNF1 🇯🇵 pic.twitter.com/MIQyBs6zi6
— DAZN España (@DAZN_ES) March 28, 2026
El 3 de marzo de 2021, durante la presentación del AMR21, Otmar Szafnauer (exjefe del equipo) anunció que la meta era establecer las bases para ganar el campeonato a mediados de la década actual.
“Decir que vamos a competir y conquistar un Mundial es mucho más sencillo que lograrlo […] Primero necesitamos un plan sólido que podamos empezar a ejecutar hoy, para llegar a ser candidatos al título. Luego, debemos cumplirlo”, afirmó el ejecutivo rumano-estadounidense.
Un proyecto sin éxito
El 14 de octubre de ese mismo año, Lawrence Stroll anunció una inversión de 295 millones de euros para ampliar la fábrica de Aston Martin Fórmula 1. En dos años, renovó las instalaciones del equipo, logrando tecnología de punta: el túnel de viento más avanzado y un simulador de última generación.
Aun así, faltaba lo esencial. El empresario contrató a profesionales de Mercedes, Red Bull y Ferrari, manteniendo la ambición de ganar el mundial. El fichaje del 1 de agosto de 2022 fue una clara muestra de intenciones.
El despegue de Aston Martin se frenó con los modelos AMR23, AMR24 y AMR25. El equipo volvió a empezar desde cero. Stroll dio un giro decisivo y fichó a Adrian Newey, el gurú de la Fórmula 1 y uno de los ingenieros más exitosos en la historia del automovilismo. La apuesta por el triunfo se incrementó.
Fernando Alonso y Adrian Newey en la fábrica de Aston Martin en Silverstone. Aston Martin
Aston Martin logró reunir a uno de los mejores pilotos en la historia de la Fórmula 1, que aspira a su tercer Mundial, y al ingeniero con más éxitos en la categoría. Alonso, Newey, la fábrica de Silverstone, el equipo y la alianza con Honda… todo orientado hacia 2026.
Lawrence Stroll ha invertido una cifra millonaria para consolidar su proyecto en la Fórmula 1, con una inversión total que supera ampliamente los 1.000 millones de euros si se suman todos los aspectos del plan.
En apenas un mes y tres carreras, Aston Martin ha ejemplificado cómo se puede desaprovechar un proyecto que se preparaba desde hace cinco años.

