Cardiólogo detalla tres maniobras simples para prevenir desmayos y explica sus ventajas

Aprender a reaccionar ante los primeros señales y disminuir el riesgo de sufrir un síncope

Estas herramientas son de gran ayuda para evitar desmayos como este

El desmayo, denominado médicamente como síncope, ocurre debido a una reducción pasajera del flujo sanguíneo hacia el cerebro. Esta condición suele manifestarse mediante señales de alerta, tales como visión borrosa, sensación de debilidad, sudor frío o náuseas.

Para quienes suelen marearse con regularidad o desean estar preparados, el cardiólogo Aurelio Rojas ha compartido un vídeo en su cuenta de TikTok (@doctorrojass) explicando tres técnicas simples para prevenir desmayos.

Maniobra de contrapresión

Al aparecer los primeros síntomas, una de las técnicas más efectivas es la denominada maniobra de contrapresión. Esta técnica consiste en contraer los músculos de manera firme durante varios segundos para favorecer el retorno sanguíneo hacia el corazón y el cerebro.

Una manera práctica de hacerlo es entrelazar las manos y tirar con fuerza en direcciones opuestas durante aproximadamente diez segundos. También se puede efectuar cruzando las piernas y ejerciendo presión intensa una contra la otra. Aunque básico, este gesto ayuda a elevar la presión arterial temporalmente y podría ser suficiente para detener el episodio.

Ponerse en cuclillas

Si la sensación de mareo persiste después de intentar la primera maniobra, el siguiente paso es modificar la posición corporal. Pasar de estar de pie a ponerse en cuclillas disminuye el riesgo de caída y facilita que la sangre alcance el cerebro con mayor facilidad.

Esta postura estabiliza el cuerpo y permite ganar segundos cruciales mientras el organismo se recupera. Además, al bajar el centro de gravedad, se reduce el impacto en caso de pérdida de conocimiento. Es una estrategia especialmente útil en espacios públicos o cuando no hay un lugar para recostarse rápidamente.

Tumbarse y elevar las piernas

Cuando los síntomas continúan o se agravan, lo más aconsejable es acostarse completamente en el suelo lo antes posible. Esta maniobra es la más efectiva para prevenir el desmayo, ya que facilita directamente el flujo sanguíneo hacia la cabeza.

Elevar las piernas unos centímetros potencia aún más este efecto, favoreciendo que la sangre acumulada en las extremidades inferiores regrese al cerebro. Aunque pueda resultar incómodo o llamativo en público, es una acción fundamental para evitar la pérdida de conciencia y prevenir lesiones.

Factores que pueden favorecer un desmayo

Más allá de conocer cómo actuar ante los primeros síntomas, es esencial saber qué circunstancias pueden incrementar el riesgo de un desmayo para intentar evitarlas en la medida de lo posible.

La deshidratación es uno de los factores más comunes, especialmente durante épocas de calor o tras realizar ejercicio físico, porque disminuye el volumen sanguíneo. Además, el ayuno prolongado, los cambios bruscos de postura o permanecer mucho tiempo de pie sin moverse también influyen.

El estrés, la ansiedad o ambientes con poco aire fresco pueden desencadenar episodios en algunas personas. Por lo tanto, mantener una hidratación adecuada, alimentarse regularmente y evitar lugares con altas temperaturas o mala ventilación puede marcar la diferencia.

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