
La Ertzaintza y la Policía Nacional detuvieron este martes en Riudoms (Tarragona) a una mujer que, presuntamente, realizaba estafas bajo la modalidad «hijo en apuros» en distintas regiones de España. En agosto del año pasado, se presentó una denuncia en la comisaría de Irun (Guipúzcoa) por una estafa a través de internet, que involucraba transferencias fraudulentas entre cuentas bancarias por un monto de 30.000 euros.
El Departamento de Seguridad informó que la pesquisa comenzó en enero de este año, cuando se creó un equipo de investigación con agentes de la comisaría de Irun y de la Policía Nacional de Reus y Murcia, tras detectar varias denuncias por estafas en diferentes puntos del país que presentaban características similares y que apuntaban a un mismo origen.
En este tipo de fraudes, el supuesto autor se hace pasar por un hijo o hija de la víctima, alegando una situación urgente y comunicando que ese es su nuevo número telefónico, para luego solicitar una transferencia monetaria bajo esa supuesta urgencia.
En agosto de 2025, se denunció en Irun un fraude mediante transferencias ilegales entre cuentas bancarias cuyo valor ascendía a 30.000 euros. La investigación posibilitó la identificación de una mujer que ofrecía dinero a ciertas personas a cambio de abrir cuentas bancarias, proporcionando enlaces a grupos en redes sociales que contenían instrucciones para la apertura de tales cuentas. Una vez creadas, estas personas recibían dinero pero perdían el control sobre las mismas.
La mujer que adquiría las cuentas resultó ser residente de una localidad en Tarragona, por lo que la información fue remitida al Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado -CITCO-, donde se coordinó una operación conjunta con la Policía Nacional, que la investigaba debido a denuncias interpuestas en Reus, Murcia y Valencia. El total de los fraudes denunciados superaría los 96.000 euros.
El 10 de marzo pasado, se encontró a la mujer responsable de las estafas en su domicilio de Riudoms, donde se llevó a cabo un registro autorizado por el Juzgado de Instrucción Nº 3 de Irun que instruye el caso, por un delito de estafa continuada. En el lugar, se incautaron 3.400 euros en efectivo, un ordenador portátil, varios dispositivos móviles y numerosas tarjetas telefónicas utilizadas en las estafas.
La operación culminó con la detención de una joven de 22 años, que contactaba a través de redes sociales ofreciendo pagos a diversas personas por la apertura y uso de cuentas bancarias a sus nombres, un procedimiento conocido en el ámbito policial como «mulas», mediante las cuales los estafadores ingresaban el dinero evitando así dejar rastro para los investigadores y complicando su trabajo.
La investigación sigue abierta, pendiente del análisis del material incautado, y no se descarta la realización de más detenciones ni la identificación de nuevas víctimas.
