El organismo mundial ha modificado el reglamento para minimizar al máximo la pérdida de tiempo efectivo durante los partidos.
Más información: Ya está vigente: el fútbol dispondrá de una cuenta regresiva de 5 segundos para ejecutar saques de puerta y de banda, tras los cuales el balón pasará al equipo adversario
En junio de este año da comienzo el Mundial y la FIFA ya implementa ajustes destinados a reducir la pérdida de tiempo al mínimo, con el objetivo de maximizar el disfrute de la competición.
Los jugadores que sean sustituidos tendrán un plazo máximo de 10 segundos para abandonar el terreno de juego; si superan ese límite, el futbolista deberá salir inmediatamente y su sustituto no podrá ingresar durante al menos 1 minuto.
Esta regulación pretende asegurar un ritmo más dinámico y suprimir interrupciones innecesarias que afectan la continuidad del partido, especialmente aquellas realizadas por equipos que gozan de una ventaja en el marcador.
El tiempo que normalmente se pierde oscila entre 30 y 45 segundos por cada jugador. Si consideramos que cada equipo puede efectuar hasta cinco sustituciones, la cantidad total de tiempo perdido resulta significativa.
Durante la temporada pasada se midió el tiempo efectivo de juego en los equipos de La Liga, revelando que solo se disputan alrededor de 55 minutos por partido, lo que indica que casi la mitad del encuentro se pierde.
Para asegurar el cumplimiento de esta norma, el cuarto árbitro, encargado de mostrar la tabla con los dorsales de los cambios, estará pendiente. Esta medida complementa la ya establecida en 2019.
Según dicha normativa, el futbolista debe abandonar el campo por la línea más próxima, de modo que no sea obligatorio salir por el mismo lugar por donde entra el sustituto, pudiendo salir por cualquier parte del campo.
Aunque la norma es precisa, la organización ha comunicado que los árbitros contarán con cierta flexibilidad para su interpretación. En situaciones de lesión o casos especiales, se evaluará la circunstancia antes de imponer la sanción del minuto de espera.
Existe la posibilidad de que esta medida aumente el número de futbolistas que simulen una lesión con el fin de demorar el partido, interrumpir el ritmo y evitar sanciones por parte de los árbitros.
El Mundial de 2026 funcionará como un laboratorio para comprobar la eficacia de esta nueva reglamentación. En caso de demostrarse sus beneficios, el cambio se mantendrá en futuras ediciones y se implementará también en las próximas competiciones internacionales.

