El coste energético de este tipo de vehículo es considerablemente menor que el de los coches de combustión. Recorrer 100 kilómetros supone un gasto aproximado de 3 euros, mientras que para un coche de gasolina ronda entre 10 y 12 euros.

El conflicto en Irán ha provocado un aumento considerable en los precios. Esto es algo que se ha sentido en el bolsillo. Con la finalidad de aliviar el coste energético de los hogares, el Gobierno ha aprobado una reducción del IVA de la electricidad del 21% al 10% hasta el 30 de junio de 2026, junto con una disminución en el Impuesto Especial sobre la Electricidad y una suspensión temporal del Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica. Esta medida afectará a los propietarios de coches, especialmente a quienes conducen vehículos de gasolina o diésel. El ahorro real para los propietarios de vehículos eléctricos es relativamente limitado, situándose entre 30 y 50 euros. Analicemos los detalles.
El cálculo parte de estos datos: según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), un turismo eléctrico consume alrededor de 16 kWh por cada 100 kilómetros. Según el Informe de Parque de Vehículos y Estadísticas de Matriculación, 2022–2024, un conductor medio en España recorre entre 11.500 y 14.000 km al año. Por tanto, si consideramos una media de 12.000 kilómetros anuales, el consumo anual se estimaría en unos 1.920 kWh.
El precio medio de la electricidad doméstica varía según tarifas y hábitos, pero ronda los 0,18 euros por kWh, según comparadores energéticos y datos de Red Eléctrica. Con estos valores, el gasto anual en recarga sería aproximadamente de 345 euros.
La disminución del IVA y otros impuestos reduce la factura en torno al 10–13%, lo cual representa un ahorro anual de entre 35 y 45 euros para un conductor promedio. Incluso en situaciones de consumo elevado, el ahorro difícilmente supera los 50 euros anuales. Por supuesto, la rentabilidad que reciben los propietarios de vehículos eléctricos dependerá del patrón de uso.

En cambio, los vehículos de combustión aprovechan la reducción fiscal aplicada a los carburantes, estimada en unos 30 céntimos por litro, conforme a lo señalado por el Gobierno. Para un coche de gasolina con un consumo medio de 7 litros cada 100 kilómetros, esto representa un ahorro de 2 a 3 euros por cada 100 kilómetros, o entre 240 y 360 euros al año para un conductor que recorra 12.000 kilómetros, llegando incluso a cerca de 400 euros en ciertos casos.
El coste del coche eléctrico ya era inferior
Esta diferencia se explica por un factor estructural: el coste energético de un coche eléctrico es significativamente menor que el de uno de combustión. Recorrer 100 kilómetros con un eléctrico supone un gasto cercano a los 3 euros, mientras que para un vehículo de gasolina oscila entre 10 y 12 euros. Por esta razón, aunque la reducción fiscal abarate la electricidad, su impacto directo es mucho menor en comparación con la gasolina.
La iniciativa beneficia a todos los conductores, aunque disminuye ligeramente la ventaja económica del coche eléctrico respecto a los de combustión. Sin embargo, hay un detalle importante que considerar. Los datos presentados en este artículo corresponden a teorías, pero la realidad es diferente. La rebaja del IVA no se traslada totalmente a las estaciones de servicio, ya que una de cada cuatro gasolineras aprovecha para subir los precios.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció este viernes que el Plan integral de respuesta a la crisis en Oriente Medio movilizará 5.000 millones de euros para “proteger a los ciudadanos, ayudar a las pymes, al sector primario y por supuesto a la industria”.
El mercado de carburantes está liberalizado, lo que implica que cada operador establece los precios que considera oportunos. Esto genera que cada estación aplique las tarifas que más le convienen. Pero, como en cualquier mercado libre, si los precios aumentan en una gasolinera, los consumidores pueden optar por repostar en otra competencia.
Si dejamos a un lado el hecho de que las empresas siempre buscan maximizar sus ganancias, especialmente en tiempos de crisis como ocurrió al inicio de la invasión de Rusia a Ucrania en 2022, es posible afirmar que los conductores de coches eléctricos ahorrarán apenas entre 30 y 50 euros al año, mientras que quienes conducen vehículos de gasolina podrían ahorrar cerca de 400 euros anuales. No obstante, estas cifras pueden variar según el modelo, la tarifa eléctrica contratada y los hábitos de conducción, aunque el patrón general continúa siendo el mismo.
Subida del MW/h del 843% en tan solo diez días
A causa de la crisis energética generada por la tensión geopolítica entre Estados Unidos e Irán y el bloqueo del Estrecho de Ormuz, el precio del megavatio hora se incrementó un 843% en solo diez días a comienzos de marzo de 2026, alcanzando los 136,86 euros por megavatio hora, con picos próximos a los 250 euros.
Esta situación llevó al Ejecutivo a implementar un plan de choque conformado por más de 80 medidas diseñadas para mitigar el efecto del aumento en los precios energéticos, movilizando 5.000 millones de euros y enfocándose principalmente en la reducción de impuestos sobre carburantes y electricidad.

