Los fiscales estadounidenses se oponen a que Venezuela financie la defensa de Maduro y el juez pospone su resolución

Los manifestantes muestran su apoyo a la detención de Nicolás Maduro frente a un tribunal federal donde el expresidente venezolano se presenta ante la corte el 26 de marzo de 2026 en la ciudad de Nueva York. Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores fueron capturados por fuerzas militares de EE. UU. en Venezuela y enfrentan cargos de narco-terrorismo, tráfico de cocaína y armas. (Foto de Spencer Platt/Getty Images)

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    • Autor, Madeline Halpert
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    • Informa desde, Tribunal de Nueva York
    • Autor, Grace Goodwin
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La defensa de Nicolás Maduro presentó este jueves argumentos que podrían favorecer al expresidente y su esposa Cilia Flores en el proceso legal que enfrentan en EE.UU.

Durante la audiencia celebrada en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, el juez Alvin Hellerstein mostró apertura ante la solicitud de los abogados de Maduro y Flores para que se les permita utilizar recursos del gobierno venezolano para costear su defensa.

La defensa también pidió al juez que desestimara el cargo de narcoterrorismo, argumentando que las sanciones impuestas a Venezuela impiden el uso de esos fondos para su defensa.

Por otro lado, los fiscales sostuvieron que Maduro desvió ilegalmente los recursos de Venezuela y que no se debería emplear dinero público venezolano para financiar su defensa.

El juez Hellerstein, de 92 años, manifestó que «el derecho a la defensa es fundamental», lo que resulta favorable a los intereses de Maduro y Flores, aunque indicó que no desestimaría el caso debido a esta disputa.

Asimismo, informó que emitirá un veredicto próximamente, junto con la programación de la siguiente audiencia.

Maduro y Flores fueron capturados en una operación militar de EE.UU. realizada en su residencia en Caracas, durante una redada nocturna el pasado 3 de enero.

Ese mismo día fueron trasladados a Nueva York para responder por cargos relacionados con delitos de tráfico de armas y drogas, los cuales ambos rechazan.

Bocetos de Cilia Flores, Nicolás Maduro y sus abogados en el tribunal

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Los argumentos y la respuesta del juez

Este jueves, Maduro y su esposa aparecieron tranquilos, vestidos con uniformes de prisión verde-caqui, sentados junto a varios abogados y escuchando la traducción de la audiencia mediante audífonos.

El ambiente en la sala contrastó notablemente con su primera comparecencia en enero, cuando Maduro pronunció un discurso extenso, asegurando haber sido secuestrado por Estados Unidos y proclamando su inocencia.

Esa audiencia concluyó con un individuo vociferando hacia Maduro desde el fondo de la sala.

Dado que Maduro, Flores y el gobierno venezolano se encuentran sujetos a sanciones impuestas por EE.UU., era necesario obtener una licencia del Departamento del Tesoro para que el Estado venezolano pudiera financiar los honorarios legales en Nueva York.

En primera instancia, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) concedió esa autorización, pero posteriormente la revocó.

Los fiscales argumentaron en el tribunal que, por razones de seguridad nacional, Maduro y Flores no deben tener acceso a fondos del gobierno venezolano.

Además, sostuvieron que la pareja posee recursos personales suficientes para sufragar su defensa, lo cual los acusados niegan.

Según la legislación estadounidense, Maduro, como cualquier acusado, tendría derecho a un abogado de oficio si no pudiera costear uno propio.

Manifestantes a favor y en contra de Nicolás Maduro protestan afuera del tribunal

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El juez Hellerstein pareció coincidir con el planteamiento del abogado defensor de Maduro, Barry Pollack, quien mencionó que este caso inusual, ocurrido en una jurisdicción extranjera, sería muy complejo para un defensor público y limitaría la calidad de la defensa.

Por su parte, los fiscales sostuvieron que la OFAC impide que Maduro y Flores tengan acceso a los fondos venezolanos debido a las sanciones vigentes desde hace años, argumentando además que la pareja “sustrajo la riqueza del pueblo venezolano” para su beneficio personal.

No obstante, el juez Hellerstein cuestionó esta postura, apuntando que la detención de Maduro y Flores ha modificado la dinámica en política exterior.

“Estamos haciendo negocios con Venezuela”, indicó el juez, refiriéndose a la reanudación de vínculos diplomáticos del gobierno de Donald Trump con la presidenta encargada, la exvicepresidenta Delcy Rodríguez.

Asimismo, señaló que “el gobierno venezolano está dispuesto a asumir los pagos”.

El juez pareció incertidumbre sobre la resolución apropiada para el conflicto, dado que el equipo legal de Maduro busca que se archive todo el proceso con base en este punto.

Preguntó varias veces a ambas partes: “¿Cómo podría resolverse este asunto?”.

¿Qué sigue en el caso?

Estados Unidos ha imputado a Maduro por conspiración para cometer narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, así como conspiración para poseer dichos dispositivos.

Hasta ahora, Maduro y su esposa no han solicitado una libertad bajo fianza y permanecen recluidos en el Centro de Detención Metropolitano federal de Brooklyn.

No se ha establecido ninguna fecha para el inicio del juicio.

Durante una reunión de gabinete celebrada este jueves en Washington, el presidente Donald Trump mencionó que Estados Unidos considera presentar cargos adicionales contra Maduro, y subrayó que debería tener “un juicio justo”.

Donald Trump habla en una reunión de gabinete, flanqueado por Marco Rubio y Pete Hegseth

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Mientras tanto, desde Caracas, algunos venezolanos comentaron a la BBC que están atentos a seguir el proceso por cualquier medio.

Ana Patricia, una abogada jubilada de 72 años, señaló que, pese a la censura estatal, la población intenta mantenerse informada sobre lo que sucede en Nueva York: “Pueden controlar lo que publican los medios venezolanos, pero no lo que se divulga en la prensa internacional”, explicó.

En relación con el futuro de Maduro, ella opinó que “es un hombre que tenía todo, pero perdió todo por su codicia y un ego desmedido”.

“Siento pena, porque al fin y al cabo es un ser humano, pero espero que reciba cadena perpetua. Debe pagar por sus crímenes”.

En el oeste de Caracas, Agustina Parra, una enfermera jubilada de 67 años, afirmó a la BBC que confía en que “mi presidente Maduro será liberado”.

“A pesar de sus defectos, no ha sido un mal presidente. Está seguro de su inocencia y lo demostrará”.

Parra sostiene que el gobierno de Estados Unidos “ni siquiera sabe exactamente de qué se le acusa”.

“Lo imputan por tráfico de drogas, por posesión de armas… No puedo aceptar las acciones del presidente Trump en Venezuela, que ocasionaron la muerte de tantas personas”.

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