La llegada de los MQ-9 Reaper a la Base Aérea de Lajes estaba prevista para principios de esta semana, pero aún no se ha concretado. Portugal ha solicitado más detalles técnicos sobre los drones y sigue a la espera de una respuesta.
La historia fue inicialmente difundida por SIC Notícias (fuente en portugués) y revela que la Autoridad Aeronáutica Nacional ha pedido información técnica adicional sobre los drones MQ-9 Reaper que debían llegar a la base aérea de Lajes durante la semana. Según el medio portugués, se han solicitado aclaraciones a la embajada estadounidense en Lisboa acerca de las especificaciones técnicas de las aeronaves, las licencias de los pilotos que operarán los drones y la zona designada para amerizajes de emergencia.
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Antes de dirigirse al Medio Oriente, se espera que los drones lleguen a las Azores en contenedores para luego ser ensamblados en la base militar, según informa SIC. Reportan que el personal de bomberos en Lajes ya ha recibido capacitación para responder ante cualquier emergencia involucrando estas sofisticadas aeronaves.
Estos drones, que estaban previstos en la Base Aérea de Lajes (fuente en portugués) desde principios de semana, parecen ahora estar a la espera de las aclaraciones solicitadas.
La decisión final corresponde al gobierno portugués, que ha sido sujeto a un intenso escrutinio tras el incremento de la presencia estadounidense en dicha base militar y la acumulación evidente de recursos. A comienzos de marzo, el ministro de Relaciones Exteriores, Paulo Rangel, indicó que el gobierno había otorgado una ‘autorización condicional’ a Estados Unidos para usar Lajes.
Euronews ha solicitado aclaraciones al Ministerio de Asuntos Exteriores y al Ministerio de Defensa Nacional sobre el caso. Al momento de publicarse esta nota, no se recibió respuesta.
‘Dron asesino’
El nombre no deja dudas. El Reaper, bautizado así por las fuerzas aéreas de Estados Unidos y el Reino Unido, podría traducirse al portugués como ‘Ceifador’ (en referencia a la ‘Parca’, la personificación popular de la muerte en la cultura occidental), lo que subraya su función ofensiva.
Estas son armas de guerra, diseñadas para realizar tareas de reconocimiento a la vez que están equipadas con misiles Hellfire para atacar objetivos, convirtiéndose en piezas clave en escenarios de combate.
Estas aeronaves son fabricadas por la empresa estadounidense General Atomics Aeronautical, que las describe (fuente en portugués) como un ‘avance significativo en rendimiento global y fiabilidad’.
El MQ-9 Reaper mide 11 metros de longitud y tiene una envergadura de hasta 24 metros, comparable al tamaño de un pequeño avión comercial. Según el fabricante, el MQ-9A cuenta con una autonomía superior a 27 horas, puede operar a altitudes máximas de 15.240 metros y soporta una carga externa de hasta 1.361 kilogramos.
‘Ofrece una capacidad persistente de vigilancia y ataque de larga duración para las fuerzas de combate,’ afirma la compañía.
EE. UU. pierde varios Reaper en el conflicto con Irán
La semana pasada, un informe de Wall Street Journal (fuente en portugués) indicó que más de diez de estas aeronaves no tripuladas se habían perdido durante la actual campaña militar contra Irán.
El diario estadounidense reportó que los drones fueron derribados por misiles iraníes o incluso destruidos ‘por error’ por un aliado del Golfo Pérsico.
Estas afirmaciones fueron confirmadas a ABC News por dos fuentes oficiales.
Las fuerzas armadas de Estados Unidos son los principales adquirentes de este equipamiento, cuyo costo ronda los 40 millones de dólares por unidad.

