Manuel Gavira (Cádiz, 1969) ejerce como portavoz de Vox en el Parlamento andaluz. Abogado de profesión y muy vinculado al mundo cadista, no se considera un político tradicional pese a haber sido uno de los primeros en afiliarse al partido de Santiago Abascal hace más de diez años.
Durante este tiempo, ha vivido momentos de satisfacción cuando, contra todo pronóstico, lograron en 2019 que la alianza del PP y Ciudadanos impidiera al PSOE continuar gobernando Andalucía tras casi cuatro décadas en el poder.
Sin embargo, también enfrentó episodios amargos o más bien frustrantes, como en 2022, cuando Vox no logró ser la llave del gobierno con Macarena Olona como candidata principal, a pesar de haber obtenido más diputados: 14 en vez de la veintena que esperaban.
Gavira no admite de forma pública que aquello fuera un error, como sí reconocen otros miembros de Vox en privado. En todo caso, es historia pasada y, salvo imprevistos, desde Bambú —la calle donde se sitúa la sede de Vox— será el próximo candidato de su partido a la Junta en las elecciones previstas para la primavera.
La semana pasada tuvo un acercamiento sutil hacia Juanma Moreno al afirmar que no repetirían los errores del pasado y que su partido aspira a formar parte del Gobierno andaluz para «transformar» la región, pese a que hace algo más de un año abandonaron los Ejecutivos autonómicos porque, según ellos, el PP les «engañó». Desde entonces, han registrado aumentos en la intención de voto.
En esta entrevista con EL ESPAÑOL evita adelantarse a los hechos y asegura que serán los andaluces quienes decidan, destacando que no es lo mismo que a Moreno le falte un diputado para gobernar que diez.
Aun así, sostiene que el PP debe entender que Vox «no es su rival, sino el PSOE y Sánchez», y se muestra convencido de que si Moreno no consigue los números para gobernar, «primero buscará la abstención del PSOE».
Gavira recuerda aquella declaración en la que Moreno dijo que «el comportamiento de algunos dirigentes de Vox» provoca que este partido genere «más temor en el electorado que ERC y Bildu». En cualquier caso, serán los andaluces quienes tomen la decisión en pocos meses.
¿Cuál es la situación actual de Vox en Andalucía a poco de la campaña electoral?
La situación de Vox es sólida. Los compañeros en todas las provincias han realizado un trabajo excepcional, las expectativas son positivas y el partido está en expansión.
¿Cómo evalúa el rol de Vox en la oposición durante estos tres años?
Estar en la oposición cuando el partido gobernante tiene mayoría absoluta limita a presentar propuestas para que el Gobierno acepte las que resulten convenientes. En su caso, aproximadamente el 99% son rechazadas.
«Que Juanma Moreno tenga que acudir a un concierto sanitario es una señal de que no gestiona la atención sanitaria pública; el presupuesto debe rondar los 17.000 millones de euros»
En octubre se discutirán los presupuestos. Vox es el partido que más enmiendas presenta, pero el PP rechaza entre el 97 y el 98% de ellas.
¿Cuáles son las propuestas más importantes? ¿Con qué cartas piensan presentarse ante los andaluces?
Por ejemplo, en Sanidad han propuesto igualar el gasto sanitario del Servicio Andaluz de Salud con la media nacional. El Gobierno de Moreno asegura que lo ha logrado, pero incluyen recursos derivados a la atención privada.
En Educación han repetido que persisten las dificultades en los colegios andaluces porque no se cumple la ley de climatización, tampoco se atiende adecuadamente a los niños con necesidades especiales y todavía existen barracones en algunas escuelas.
También seguirán insistiendo en ayudas al sector primario, el impulso de la natalidad, el control de la inmigración ilegal y que las prestaciones se dirijan a los andaluces.
¿Considera que el sistema sanitario actual es viable sin los conciertos privados, que también usaba el PSOE?
Para empezar, recurrir a conciertos sanitarios implica una incapacidad para gestionar la atención pública; si no pueden hacerlo, se debe proveer más recursos para solucionar esas deficiencias.
¿Existen esos recursos?
Por supuesto, están disponibles.
¿Han calculado cuánto dinero necesitaría el SAS para funcionar adecuadamente?
La cifra ronda los 17.000 millones euros. Sin embargo, el Gobierno recurre a terceros para solventar el problema. Vox estaría a favor de los conciertos en picos puntuales y de la sanidad privada para que el andaluz pueda acudir cuando lo desee.
Hace poco mencionó que su partido quiere cambiar Andalucía, para lo que deberían formar parte del Gobierno… ¿Implica eso que Manuel entraría en el de Juanma Moreno si fuera necesario y no lograra la mayoría absoluta?
Esta cuestión ha generado bastante debate. Lo primero es atender a la opinión de los andaluces, ya que expresarse sin considerar su criterio sería una falta de respeto.
Creemos firmemente que si Moreno necesitara apoyo, su primera opción será el PSOE. Y lo justifico así: los presupuestos de Andalucía de 2022, que votamos en contra y sobre los que ellos mienten al hablar de los mismos, fueron pactados previamente con el PSOE, algo reconocido por Juanma Moreno en el Parlamento.
El PSOE creía que cederíamos, pero al ver que vamos con firmeza, cambió su voto al percatarse de que ya habían pactado con Moreno.
Además, Juanma Moreno ha llegado a afirmar que Vox genera más temor entre el electorado que Bildu, declaración que también ha repetido Moreno Bonilla. Por tanto, su primera opción siempre será el Partido Socialista.
¿Cree sinceramente que Moreno primero recurrirá al PSOE para pedir apoyo sabiendo que le será negado?
Le pongo ese ejemplo: para no cumplir acuerdos con Vox, Juanma Moreno recurrió al PSOE para aprobar esos presupuestos.
¿Entonces, no formarían parte de un gobierno con Moreno si lo necesitara?
Si nos llaman, si eso ocurre, primero hay que esperar el resultado electoral y saber qué posición asignan los andaluces.
Sin embargo, en 2022 Macarena Olona preguntó en un debate si quería ser su vicepresidente antes de que los andaluces votaran…
Sí, pero yo no soy Macarena Olona y conozco la política de Andalucía desde hace años. No vendo la piel del oso antes de cazarlo.
Entiendo entonces que no pasaría lo mismo que en 2018, cuando la abstención se debió, entre otras cosas, a que Ciudadanos puso esa línea roja, pero ya no está en juego…
Ciudadanos estableció esa línea roja en diciembre de 2018 y en junio de 2019 la eliminamos al firmar el acuerdo presupuestario. Duró hasta que les dijimos que necesitaban a Vox para continuar y firmar los acuerdos de 2019 y 2020.
Esos compromisos que Moreno no cumplió. En ese momento, recurrió al PSOE. Un ejemplo más: hace tres meses, todo el mundo esperaba que Vox apoyara la defensoría del pueblo presentada por el PP. ¿Se aprobó? No, porque el PP ignoró a Vox.
¿No resulta complicado presentarse ante los andaluces como un partido de gobierno que quiere cambiar las cosas pero que se retira a mitad de legislatura?
Sería similar a un matrimonio en el que uno cumple y el otro no. Nosotros no vamos a engañar a quienes nos votaron. No ocuparemos un puesto en un consejo de gobierno para luego actuar de forma contraria a lo prometido.
Puede parecer sencillo, pero no lo es. Es muy difícil decirle al valenciano, al castellanoleonés o al aragonés que el socio en el que confiaban no cumple su palabra.
Hemos demostrado que preferimos mantener los principios antes que el poder. Les pedimos a los andaluces: si quieren un cambio real y una transformación, apoyen mayoritariamente a Vox, porque lo que se ve es la gestión de la herencia socialista por el PP, que no ha abandonado ninguna de sus políticas.
Antes de Andalucía, está Castilla y León. ¿Qué resultados predice en esa comunidad tras haber gobernado y sufrir desgaste?
Por lo que me cuentan los compañeros, las perspectivas son muy positivas. La gente está cansada de las mentiras políticas y Vox es un partido que propone algo y, si en el Gobierno uno de los socios no quiere realizarlo, se retira. Eso no lo hace nadie más.
Hablemos de la campaña electoral, en la que ya están inmersos. Sobre los candidatos, el refrán dice “a la tercera va la vencida”. Primero fue el juez Serrano, luego Macarena Olona y ahora, probablemente, usted… Los dos primeros no terminaron bien en el partido.
Los candidatos los designa el Comité Ejecutivo Nacional. Yo soy portavoz de Vox, que ya es bastante. Si me preguntan, Santiago Abascal ha escrito palabras afectuosas, al igual que Ignacio Garriga, pero nosotros estamos centrados en el trabajo.
¿Cree que en su partido el comité votará algo en contra de lo que dice Abascal?
El comité es un órgano colegiado y no se trata de que los miembros contradigan a Santiago. En este caso concreto, ni siquiera me ocupa un segundo pensar en eso.
¿Le gustaría a usted?
Me gustaría servir a mi partido en la posición que me asignen, algo que siempre he dicho, y donde me pongan, lo haré bien.
Tiene experiencia política, participó en la campaña de Olona. Aunque crecieron, no pudieron gobernar según las encuestas. Con la perspectiva actual, ¿cuál cree que fue el error? ¿La candidata o la campaña en sí?
En ese momento las perspectivas eran positivas. No creo que Macarena fallase ni que la campaña estuviera mal. La realidad fue que los andaluces mayoritariamente eligieron a Moreno Bonilla.
Es verdad que Ciudadanos fue absorbido completamente por el PP, lo que les favoreció en escaños, pero creo que Macarena era una buena candidata y el Comité Ejecutivo Nacional tomó una buena decisión.
Pero no basta con eso, sino que hay que preguntarse si Andalucía ha cambiado en los últimos ocho años, si los servicios públicos mejoran, si la inseguridad ha aumentado o si el campo sigue enfrentando dificultades. Hace dos años, en las elecciones europeas, les prometieron muchas cosas que no cumplieron y ese es el mensaje que estamos transmitiendo y está calando en la sociedad.
¿Cree que el error pudo ser no hablar lo suficiente de Andalucía y sus problemas o fue más bien por exceso de confianza?
Insisto: no considero que fuese una mala campaña y creo que sí se abordaron los problemas de los andaluces. Personalmente, tengo la ventaja de conocer la situación real porque he recorrido toda Andalucía.
Pienso que será una campaña muy animada porque Moreno Bonilla y María Jesús Montero dirán lo mismo. Aparecerá un Montero-Bonilla durante la contienda electoral.
Así que el único discurso diferente, con diagnóstico y soluciones, lo pondremos nosotros.
Las encuestas les asignan crecimiento. ¿Cree que esta vez sí se cumplirá, considerando que no tienen desgaste por no haber gobernado aún?
Sinceramente, hablar de entrar en gobiernos me parece una falta de respeto porque no estamos adivinando lo que votarán los andaluces. Estaremos donde ellos decidan, estamos preparados y tenemos ideas claras sobre servicios públicos, campo, inmigración ilegal y juventud.
Por eso se dice que Vox tiene más apoyo entre los jóvenes porque se les da prioridad.
En relación con los jóvenes, ¿cuáles son las propuestas para facilitar el acceso a la vivienda?
Proponemos tres medidas: disponibilidad de suelo, ayudas a quienes construyen, venden o compran a través de la reducción de impuestos, IVA y costos de producción, los cuales pueden reducirse considerablemente.
Además, la vivienda está ligada al empleo, y el empleo creado en Andalucía es precario. Moreno ha tardado siete años en sacar una ley de vivienda y llega tarde.
¿Qué opina de las recientes tres deducciones anunciadas por Moreno para dueños de mascotas, uso de gimnasios y alquiler para jóvenes?
Entendiendo que no son bajadas de impuestos sino deducciones autonómicas, nos parecen insuficientes, porque no es lógico que el límite para acceder a la ayuda para mascotas sea de 80.000 euros y para tener un niño de 25.000 a 30.000.
¿Qué le parece la polémica tras la afirmación del líder de Junts, Jordi Turull, de que Moreno subvenciona mascotas y gimnasios con «dinero catalán»?
No vamos a entrar en la dinámica del bipartidismo y separatismo. El problema de andaluces, catalanes y españoles es que durante décadas los ha gobernado un bipartidismo corrupto con el apoyo del separatismo interesado en perjudicarnos.
Separatistas, populares y socialistas quieren seguir financiando sus juegos con reformas al sistema autonómico y pactos separatistas, siempre con el mismo resultado: los políticos ganan y los españoles pierden.
Los españoles no aceptamos ni su corrupción, ni sus malas políticas, ni, por supuesto, las migajas que ofrece Juanma Moreno.
Decimos con claridad: no permitiremos que un cobarde que huyó en el maletero de un coche continúe insultando a los andaluces, catalanes ni a todo el pueblo español.
¿En qué medida la dirección nacional del partido impone decisiones en Andalucía?
Contamos con representantes andaluces en el Comité Ejecutivo Nacional y creo que somos la comunidad autónoma con mayor presencia.
¿Les permiten trabajar con autonomía?
No recibo llamadas de Madrid diciéndome qué hacer. Pensamos igual y no necesitamos instrucciones.
¿Cómo considera la relación entre PP y Vox a nivel nacional? ¿Son pareja en ese ámbito?
El PP debe superar los errores de las elecciones de 2023, entender que Vox no es su enemigo, sino el PSOE, Pedro Sánchez y todos los españoles.
En vez de eso, cada vez que puede, le extiende un salvavidas a Sánchez, quien aprovecha la debilidad del PP.
Si Sánchez convocara elecciones pronto, ¿cree que PP y Vox tendrían que aliarse forzosamente?
Eso será decisión de Santiago Abascal y Feijóo. Lo que puedo afirmar, y se ve en Andalucía, es que el PP está más cerca del PSOE que de Vox, como se refleja en Europa.
Es probable que PP y PSOE pacten, incluso en Andalucía. O sea, que si PP no logra formar gobierno, buscará la abstención del PSOE.
Se entiende que muchos piensen que para desalojar a Sánchez el PP necesite a Vox, pero ya Feijóo descartó gobernar con Vox. Juanma Moreno probablemente lo diga pronto y su primera acción será buscar la abstención del PSOE.
¿Les beneficia electoralmente?
No hacemos política por el beneficio electoral, sino que mantenemos la misma postura de hace seis años.
Finalmente, a nivel internacional, ¿en qué beneficia tener a Trump como aliado? Más allá de los aranceles, que perjudican la economía andaluza, o las promesas incumplidas sobre la paz en Ucrania o el alto el fuego en Israel…
No compartimos los aranceles al campo andaluz, pero sí reconocemos que Trump prioriza los intereses de sus nacionales, algo que Vox busca hacer para Andalucía y España, al igual que Meloni y Milei.
Ese sentido de soberanía propia es lo que compartimos, y ha contado con el apoyo mayoritario de los estadounidenses.
Sobre Israel, el Gobierno aprobó un embargo de armas que podría levantar por razones de interés nacional… ¿Qué opinión tiene sobre los acontecimientos?
Al Gobierno español no le importa lo que ocurre en Gaza. Solo lo usa para distraer. No le interesa España, menos Gaza. La situación es dolorosa, pero podría resolverse si Hamás liberara a los rehenes.

