Alfonso Rueda persiste en liderar el porvenir del pazo y apuesta por un uso cultural que combine memoria histórica y legado literario

El presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, ha confirmado este lunes que el Ejecutivo autonómico está dispuesto a adherirse al eventual recurso que el Gobierno central pueda presentar contra la indemnización de 800.000 euros a los herederos del dictador Francisco Franco por el Pazo de Meirás. Esta decisión se tomó tras la evaluación por parte de los servicios jurídicos de la comunidad, que consideran que la acción “es procedente”.
Durante la rueda de prensa tras la reunión semanal del Consello de la Xunta, Rueda destacó que Galicia ha mantenido una postura alineada con el Ejecutivo de Pedro Sánchez a lo largo de los distintos procesos judiciales relacionados con el inmueble. Este procedimiento concluyó con la sentencia del Tribunal Supremo que confirmó la devolución del pazo al Estado, poniendo fin al extenso litigio sobre la propiedad.
El líder autonómico enfatizó que la Xunta notificará formalmente a la Abogacía del Estado su intención de sumarse al recurso “en caso de que se decida presentarlo”. Así, Galicia se posicionaría nuevamente junto al Gobierno central en un asunto que combina aspectos jurídicos, patrimoniales y de memoria histórica.
La Xunta aspira a administrar el inmueble
Más allá del ámbito judicial, el Ejecutivo gallego ha ratificado su voluntad de asumir la gestión del Pazo de Meirás, que actualmente está bajo la tutela del Estado tras la decisión del Tribunal Supremo. Rueda explicó que esta intención se comunicará de nuevo al Gobierno central mediante el inicio de un proceso de diálogo para evaluar diversas fórmulas administrativas.
Entre las opciones consideradas están la cesión de uso del inmueble o la transferencia de titularidad, siempre bajo criterios técnicos y jurídicos. Sin embargo, el presidente gallego aclaró que la prioridad de la Xunta es “gestionar” el pazo, independientemente de la modalidad que se adopte finalmente.

Esta solicitud, indicó, se formalizará después de que el Estado realice las obras necesarias para asegurar la conservación adecuada del conjunto. El Ejecutivo autonómico considera fundamental llevar a cabo una intervención integral tanto en el interior como en el exterior de las Torres de Meirás, especialmente en las áreas que demandan acciones urgentes y que actualmente limitan la apertura total al público.
Desde la perspectiva de la Xunta, la rehabilitación constituye un paso indispensable para garantizar un uso correcto del inmueble y para permitir que las visitas públicas se realicen con normalidad, un objetivo que también es prioritario para el Gobierno gallego.
Un plan de usos con enfoque histórico y cultural
Paralelamente a las iniciativas administrativas y judiciales, la Consellería de Cultura, Lingua e Xuventude promoverá la elaboración de un nuevo plan de usos para el Pazo de Meirás, que reemplazará y actualizará el documento aprobado en 2020. Según explicó Rueda, la finalidad es crear un proyecto que sea “leal a la historia” del inmueble en todas sus fases.
Este enfoque incluye integrar tanto el legado de Emilia Pardo Bazán, promotora de la construcción del pazo, como el proceso histórico que lo convirtió en residencia del dictador durante el franquismo. La Xunta busca así evitar una visión parcial del pasado y brindar una interpretación completa del significado del lugar.
El nuevo plan partirá del documento actual, pero incorporará una reformulación encaminada a transformar el pazo en un espacio funcional para el ecosistema cultural gallego contemporáneo. Entre las líneas de trabajo figura el impulso a la creación artística y la difusión de la cultura gallega actual, siempre en consonancia con el valor patrimonial del enclave.
Rueda defendió que el futuro del pazo debe combinar memoria histórica y proyección cultural, sin que ambos enfoques sean excluyentes. “Queremos que el plan de usos abarque todo”, afirmó, subrayando que la pluralidad de la sociedad gallega debe reflejarse en la gestión de un bien declarado de interés cultural.
Proceso participativo para un enfoque plural
Como complemento al trabajo técnico de la Consellería, la Xunta propondrá la instauración de un proceso participativo abierto a la ciudadanía. La iniciativa tiene como finalidad recoger aportes de colectivos, expertos y personas con diferentes sensibilidades para enriquecer el diseño del futuro plan de usos.
El objetivo, señaló el presidente gallego, es lograr un documento “plural y sólido” en el que la ciudadanía se sienta representada. Este enfoque participativo busca conferir legitimidad social a las decisiones sobre el porvenir del pazo, en un contexto marcado por su compleja carga histórica.
Aparcamientos, pisos y una herencia millonaria: el incalculable patrimonio de la familia Franco.
Ante las preguntas de los medios, Rueda reiteró que el proceso para definir el uso definitivo del inmueble será “prolongado” y requerirá integrar todas las dimensiones de su pasado. En este sentido, ha insistido en que la trayectoria vinculada a Emilia Pardo Bazán y la memoria histórica derivada del franquismo deben coexistir en el relato final.
El Ejecutivo gallego sostiene que esta perspectiva integradora permitirá poner en valor el conjunto del patrimonio y facilitar su disfrute por parte de la ciudadanía, acorde con el carácter abierto y plural que, según Rueda, distingue a la sociedad gallega.

