El PSOE de Extremadura impone su rechazo y obliga a Sánchez a retirar a su candidata: «No habrá más imposiciones»

Ferraz cede ante la presión de los aparatos provinciales. Impulsó a Blanca Martín como nueva líder, pero la resistencia fue contundente.

Pedro Sánchez y Miguel Ángel Gallardo, junto a la precandidata oficial del PSOE, Blanca Martín, en un mitin de campaña.

La dirección nacional del PSOE ha fracasado en las primarias para reemplazar a Miguel Ángel Gallardo como secretario general de los socialistas en Extremadura. El liderazgo de Ferraz, liderado por la secretaria de Organización, Rebeca Torró, presionó a dirigentes del PSOE en esta región para promover una candidatura de consenso en torno a Blanca Martín, quien hasta ahora ocupó la presidencia de la Asamblea regional. Así lo confirman a EL MUNDO fuentes del aparato de Badajoz y Cáceres.

Las dos ejecutivas provinciales han rechazado de manera firme este intento de la dirección federal. «Ninguno de los dos aparatos orgánicos permitirá ninguna imposición. Ya hemos sufrido suficientemente con un candidato procesado», señala uno de los principales involucrados. Este mensaje fue comunicado a Ferraz y ha producido efecto: la cúpula socialista ha desistido y cesado la presión, según confirman desde los socialistas extremeños. «Aceptaremos a quien resulte ganador o ganadora», les indicaron.

Fuentes de Ferraz aseguran que «Extremadura contará, como siempre en estas regiones, con el candidato o candidata elegido por su militancia».

Mientras tanto, la gestora sanchista que dirige el partido durante este periodo interino realiza todos los esfuerzos posibles para evitar que se celebren las primarias, previstas para el 11 de abril. El requisito para acceder a la votación final es reunir 1.124 avales, equivalentes al 12% de los 9.366 militantes de la federación socialista. Los cuatro candidatos en disputa tienen hasta el próximo martes para cumplir este requisito.

La candidata Soraya Vega es actualmente la favorita. Fue portavoz regional y cuenta con el respaldo del aparato de Badajoz, que concentra el 63% del electorado de estas primarias. El candidato respaldado por la dirección de Cáceres es Álvaro Sánchez Cotrina, secretario general de los socialistas en esa provincia. Por su parte, Blanca Martín, originaria de Plasencia, afronta menos posibilidades, ya que la mayoría de los principales dirigentes y alcaldes -a excepción del de Mérida, Antonio Rodríguez– le han cerrado el paso.

«Las grandes agrupaciones del PSOE extremeño ya están posicionadas», resume uno de los líderes orgánicos regionales, quien sostiene que sólo Soraya Vega y Álvaro Sánchez Cotrina tienen garantizada la superación del corte de avales. Esto, a pesar de las presiones desde la gestora autonómica.

Con sólo una semana para que concluya el primer paso de las primarias, la gestora insiste en la conveniencia de una candidatura única. José Luis Quintana ha mantenido hasta tres reuniones recientes con los precandidatos para buscar una lista de consenso que evite la confrontación interna en el PSOE.

Por ahora, sólo uno de los aspirantes ha cedido: el alcalde de Olivenza, Manuel José González Andrade, con pocas opciones de ganar, quien se ha sumado a la candidatura del secretario general socialista de Cáceres, Álvaro Sánchez Cotrina. Sin embargo, la división persiste y no parece factible una lista única.

Soraya Vega, antigua portavoz socialista en la Asamblea de Extremadura, cuenta con el apoyo de Miguel Ángel Gallardo y de Rafael Lemus, senador y secretario provincial del PSOE en Badajoz desde 2012. Gallardo se reunió con el alcalde de Mérida, Antonio Rodríguez Osuna, para intentar que éste —que ha logrado varias mayorías absolutas en la capital— apoyara a su candidata, aunque el regidor optó por respaldar a la aspirante oficial de Ferraz, Blanca Martín.

De hecho, la candidatura de Cotrina ha sido crítica con Martín, aunque sin mencionarla directamente: «No se pueden cambiar las caras para mantener las mismas prácticas», afirmó el alcalde de Olivenza, respuesta clara al proyecto de Martín. De esta forma, se evidencia que la propuesta del secretario provincial de Cáceres y de González Andrade nace «sin la tutela ni el dedo de nadie», en alusión a la presión recibida desde Ferraz para imponer a la ex presidenta de la Asamblea y estrecha colaboradora de Guillermo Fernández Vara (quien fue su jefa de gabinete en la Junta extremeña).

Cotrina insiste en superar la histórica división interna entre Cáceres y Badajoz para lograr un partido cohesionado. Para evidenciar la oficialidad de Blanca Martín, sus críticos en el PSOE señalan que, durante los actos por el Día de la Mujer del 8 de marzo, el delegado del Gobierno y presidente de la gestora, José Luis Quintana, le otorgó un reconocimiento en esa misma institución, a pesar de estar en la carrera electoral por dirigir el PSOE extremeño.

Blanca Martín también mantiene conversaciones con el alcalde de Villanueva del Fresno, Ramón Díaz Farias, otro candidato, con la intención de alcanzar un acuerdo para fortalecer su candidatura, asegurar los avales necesarios y movilizar un apoyo significativo en las primarias, dado que la clave es sumar apoyos en la provincia de Badajoz, con mayor censo electoral. Por ello, resulta crucial pactar con sectores influyentes de la provincia mayoritaria para aspirar a la victoria. De hecho, Miguel Ángel Gallardo, en su condición de presidente provincial en ese momento, ganó la secretaría regional en los dos procesos internos anteriores únicamente con el respaldo de Badajoz, pese a ser derrotado en Cáceres. Sin embargo, ello fue suficiente en ambas ocasiones.

De acuerdo con los estatutos aprobados en el 41º Congreso Federal en Sevilla, los precandidatos deben presentar un mínimo del 12% de avales de ese censo electoral (es decir, los 1.124 avales que marcan el umbral) y un máximo del 15% (1.405) para acceder oficialmente como candidatos.

Superado este filtro, la campaña informativa se desarrollará entre el 25 de marzo y el 10 de abril.

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