Un análisis de Funcas estima el impacto del reciente aumento de precios mientras el Gobierno impulsa una rebaja fiscal

Rellenar un depósito promedio de 60 litros cuesta actualmente hasta 20 euros más que a finales de febrero. Este incremento, que ocurrió en solo dos semanas, ha elevado en
El reporte analiza tres escenarios: la situación previa al aumento de tensión entre Estados Unidos e Irán, el escenario del 15 de marzo de 2026 y una hipótesis donde ambos combustibles llegan a 2 euros por litro. En las dos semanas desde finales de febrero, el precio del barril Brent subió de 80 a 102 dólares, mientras que la gasolina alcanzó 1,71 euros por litro y el gasóleo llegó a 1,84 euros.
Los cálculos se basan en los precios registrados antes de la implementación del nuevo paquete anticrisis aprobado por el Gobierno, que desde este domingo reduce temporalmente del 21% al 10% el IVA sobre gasolina y diésel, y además disminuye el impuesto especial de hidrocarburos al mínimo permitido en la Unión Europea.
El gasto mensual de un hogar medio ya supera los 120 euros
Funcas estima que un hogar promedio consume alrededor de 850 litros de combustible al año: 450 litros de gasolina y 400 litros de gasóleo. Con los precios anteriores a la última subida, ese consumo representaba un gasto anual cercano a 1.200 euros.
Con los precios promedios de mediados de marzo, la factura anual asciende a unos 1.442 euros, lo que equivale a algo más de 120 euros mensuales frente a los aproximadamente 101 euros previos. En términos prácticos, repostar 60 litros pasa de costar 86,8 euros a 106,8 euros.
La fundación añade que, si ambos combustibles alcanzaran los 2 euros por litro, el coste de ese repostaje sería cercano a 120 euros y el aumento anual rondaría los 400 euros por hogar.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció este miércoles en el Congreso su intención de acelerar la expansión de la energía renovable en el país mediante el decreto ley para mitigar los efectos económicos del conflicto en Irán (Congreso)
La rebaja fiscal altera el panorama
El análisis también incluye una estimación de recaudación basada en el marco fiscal precedente. Con el IVA todavía en el 21%, Funcas calculaba que mantener los precios vigentes al 15 de marzo habría generado unos 500 millones de euros adicionales en ingresos fiscales para el Estado en un año, cifra que superaría los 1.100 millones si ambos combustibles llegaran a 2 euros por litro.
No obstante, esta estimación ya no refleja adecuadamente la situación actual, pues el real decreto aprobado por el Ejecutivo reduce temporalmente esta presión fiscal hasta el 30 de junio, aunque su continuidad dependerá de la evolución de los precios energéticos.
El apoyo al combustible de 2022 favoreció a los hogares con mayor capacidad de gasto
La fundación señala en su análisis que el subsidio de 20 céntimos por litro aplicado en 2022 representó un coste cercano a 3.100 millones de euros para el Estado, según estimaciones del Banco de España.
A partir de esta base, Funcas advierte que las reducciones generales de impuestos o las ayudas directas sobre el combustible suelen beneficiar principalmente a los hogares con mayor capacidad económica, debido a que también presentan un mayor consumo anual.
Sus cálculos evidencian una diferencia significativa entre niveles de renta: mientras en hogares con menor gasto el consumo apenas alcanza unas decenas de litros anuales, en las categorías superiores supera los 2.500 litros anuales.
Por ello, la fundación considera que medidas fiscales más específicas, como la deflactación del IRPF, tendrían un impacto más focalizado en los hogares que más lo necesitan.
Aunque los mercados prevén una desaceleración gradual del petróleo hacia finales de 2026, Funcas advierte que a corto plazo los precios continuarán sujetos a la incertidumbre internacional, sin descartar nuevas subidas si persiste la tensión geopolítica.

