La gestora de infraestructuras ferroviarias reconoce ante la jueza que un carril sin la documentación adecuada fue reemplazado tras el accidente del 18 de enero, que dejó 46 fallecidos y cien heridos

Adif ha confesado ante la jueza encargada del procedimiento Adamuz que uno de los carriles instalados en la vía 2 del tramo Madrid-Sevilla carecía de un certificado de calidad, razón por la cual fue reemplazado de forma urgente a comienzos de marzo. Así lo ha manifestado la entidad encargada de la infraestructura ferroviaria en un documento dirigido al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Montoro, en respuesta a la providencia emitida el 12 de marzo, según El Español.
En el escrito, fechado el 20 de marzo, Adif detalla que detectó una anomalía de trazabilidad en un carril de 36 metros, situado en el punto kilométrico 317,264 de la vía 2, cerca de Adamuz, lugar donde ocurrió el siniestro que provocó 46 muertes y más de cien heridos. Según la empresa pública, la retirada y renovación del carril se llevó a cabo por la ausencia de la documentación requerida, después de que la jueza Cristina Pastor solicitara aclaraciones sobre la extracción de material en el sitio del choque entre el Iryo y el Alvia el 18 de enero.
Las labores de mantenimiento en el sector afectado se desarrollaron entre las noches del 3 al 5 de marzo, consistiendo en la remoción del tramo de 36 metros de carril. En el informe remitido al tribunal, Adif indica que la sustitución tuvo lugar luego de que, en el transcurso de tareas habituales de inspección y renovación de desvíos en la cabecera norte del puesto de bifurcación de Adamuz, el proveedor del carril comunicara una incidencia relativa a la trazabilidad: los carriles instalados no aparecían en la nota de entrega del pedido, lo que imposibilitaba certificar su procedencia y calidad. Este hecho no implica defectos o fallos técnicos en el material, pero justificó la remoción como medida preventiva.
Otros 42 metros cambiados sin autorización
Durante las intervenciones posteriores, Adif también procedió a cambiar otros 42 metros de vía, sin notificación ni permiso previo al juzgado, conforme confirmó la jueza Cristina Pastor en una inspección ocular realizada el 17 de marzo junto con agentes de la Guardia Civil. En este tramo, la compañía modificó el hilo interior de la vía 2 entre los kilómetros 317,300 y 317,342 con el propósito de uniformar la dureza de ambos hilos a 260. La ausencia de aviso respecto a esta obra provocó un nuevo requerimiento judicial, dado que la magistrada había ordenado que cualquier cambio en la zona se comunicara con quince días de antelación y quedara sujeto a autorización expresa.

La jueza Pastor dictó que los 42 metros de vía retirados sin aviso ni autorización previa fueran precintados de forma inmediata y trasladados a la base de Adif en Hornachuelos (Córdoba), indicando expresamente a Adif como responsable de su custodia, junto con los 36 metros cuya extracción la empresa informó el 2 de marzo. La magistrada recordó que dicho material debe permanecer bajo resguardo judicial hasta que los peritos designados puedan examinarlo, prohibiendo cualquier prueba o manipulación antes de que se complete la designación oficial de los especialistas.

