La Comisión Europea presenta unas nuevas normativas denominadas ‘el 28º Régimen’ o ‘EU Inc.’, con el propósito de hacer Europa más atractiva para los negocios y aumentar su capacidad para competir globalmente con potencias como China y Estados Unidos.
La Comisión Europea dio a conocer el miércoles un conjunto de normas digitales muy esperadas, diseñadas para facilitar la creación y gestión de empresas en Europa mediante la simplificación de trámites, la reducción de gastos y la aceleración de procesos.
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“Con EU Inc., simplificamos de forma considerable la apertura y desarrollo de negocios a lo largo de toda Europa», afirmó la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en un comunicado emitido el miércoles.
Por ahora, estas regulaciones son voluntarias, pero podrían incentivar a compañías que antes se trasladaban fuera de la UE o establecían sus operaciones en otros territorios.
Según la propuesta inicial, cualquier persona podrá crear una empresa en uno de los 27 estados miembros en menos de 48 horas, completamente en línea y con un coste inferior a 100 euros.
Von der Leyen subrayó que las empresas se enfrentan a “más de 60 formas jurídicas nacionales” cuando intentan constituir una compañía.
Europa es vista comúnmente como un entorno menos favorable para los negocios debido a la fragmentación de sus marcos legales y la burocracia compleja, con expertos que frecuentemente alertan sobre las grandes barreras administrativas que dificultan el crecimiento de las empresas.
Un análisis del Fondo Monetario Internacional (FMI) estima que los obstáculos en el mercado único de la UE equivalen a un arancel del 110% sobre los servicios.
Una espera prolongada
La armonización de las normativas empresariales a nivel comunitario es un asunto que lleva mucho tiempo en la agenda.
El 28º régimen no es el primer intento de la UE para instaurar una legislación nueva para las empresas.
«Los grandes intentos previos no lograron incentivar la suficiente cantidad de empresas para acogerse al sistema. La propuesta era compleja y, en la práctica, sólo las compañías grandes podían gestionarlo», señaló a Euronews Reinhilde Veugelers, investigadora principal en Bruegel.
Veugelers se refiere a la legislación europea conocida por su denominación latina ‘Societas Europaea’, que entró en vigor en 2004 con el objetivo de reducir gastos administrativos, ofrecer una estructura legal transfronteriza, y facilitar que las empresas naveguen entre los distintos sistemas legales de la UE.
«No alcanzó su objetivo de garantizar un mercado europeo más competitivo y dinámico, donde las nuevas empresas pudieran crecer con la velocidad y escala necesarias», comentó la experta.
La mayoría de los problemas relacionados con la legislación empresarial están vinculados a la renuencia de los estados miembros a ceder competencias esenciales como quiebras, fiscalidad y leyes laborales.
Por este motivo, el 28º régimen no sustituirá las normativas nacionales, sino que será un régimen adicional que ofrezca a los fundadores una vía más sencilla para iniciar una empresa.
¿Enfoque incorrecto?
En la propuesta actual, todas las compañías, incluidas las ya existentes en Europa, podrían acogerse al nuevo régimen.
Veugelers consideró este enfoque demasiado amplio, argumentando que la legislación debería centrarse exclusivamente en las empresas jóvenes.
“El objetivo debe ser apoyar a las compañías emergentes con ideas innovadoras capaces de mejorar la competitividad europea a largo plazo y crecer con rapidez suficiente», explicó.
Según Veugelers, no limitar la normativa a jóvenes empresas innovadoras podría saturar el sistema y, en consecuencia, reducir su atractivo.
Próximos pasos
La ley será ahora sometida a discusión por los co-legisladores, es decir, el Parlamento Europeo y el Consejo de la UE.
Tras adoptar sus respectivas posiciones, las tres instituciones negociarán un texto común para su posterior publicación como ley en el diario oficial de la UE.
La Comisión ha pedido que el Parlamento Europeo y el Consejo aprueben su postura sobre el expediente antes de finales de 2026, en consonancia con la meta de la Comisión de lograr una reforma integral del mercado único, denominada «una Europa, un mercado», para 2028.

