Los principales sindicatos nacionalistas convocaron este martes paros y movilizaciones para exigir un salario mínimo de 1.500 euros y la transferencia de competencias para establecerlo

La huelga general programada para este martes 17 de marzo por los sindicatos nacionalistas en País Vasco y Navarra comenzó con bloqueos en diversas carreteras y piquetes en los principales lugares de trabajo. Desde temprano, la Ertzaintza reportó problemas en el tráfico debido a la quema de neumáticos en varias vías de acceso a Bilbao, además de incidencias en Vitoria-Gasteiz, Elorrio (Bizkaia) y Andoain (Gipuzkoa), donde el cierre de la N-1 provocó atascos de aproximadamente 7 kilómetros. En Pamplona, la Policía Foral comunicó cortes de tráfico en la PA-30 y A-15.
Aparte de las entradas a las grandes fábricas, las manifestaciones han mantenido bloqueado durante horas el acceso al campus de la UPV-EHU en Leioa (Bizkaia). En Larrabetzu (Gipuzkoa), agentes de la policía autonómica han iniciado diligencias por desórdenes públicos contra un huelguista durante un piquete en el polígono industrial de Sarrikola.
En Hernani (Gipuzkoa), se registraron paros en dos puntos de la línea ferroviaria causados por la quema de neumáticos en las vías alrededor de las 5:30 de la mañana, mientras que en Amurrio (Álava) la circulación se interrumpió a las 9:30 por un sabotaje en la catenaria.
Salario mínimo de 1.500 euros ante el incremento del coste de vida
Con el lema “Decidir aquí el sueldo mínimo”, los sindicatos principales ELA y LAB, junto con las organizaciones Steilas, Hiru y Etxalde, exigen la transferencia a los gobiernos autonómicos de las facultades para fijar el SMI. Específicamente, reclaman un salario mínimo de 1.500 euros mensuales en 14 pagas, con el fin de aliviar la situación económica de los 307.000 trabajadores vascos que perciben sueldos inferiores a esa cifra y acercar el SMI al objetivo del 60% del salario medio.

La iniciativa de negociar un SMI desde País Vasco y Navarra en lugar de Madrid fue rechazada por la patronal y los gobiernos autonómicos, quienes invalidaron en ambos parlamentos las iniciativas legislativas populares (ILP) presentadas por los agentes sociales.
En las primeras opiniones sobre la huelga de este martes, las organizaciones convocantes celebran que la jornada de paros cuenta con “un seguimiento importante” en Navarra, aunque denuncian “chantajes, amenazas y obstáculos” como la imposición de servicios mínimos excesivos para impedir que los trabajadores participen en la convocatoria.
Desde LAB resaltan el seguimiento de la huelga en el sector industrial, donde muchas plantas productivas han detenido su actividad. En el sector de servicios privados también se ha registrado una adhesión significativa, con comercios y comedores cerrados, así como servicios de limpieza y subcontratas que se sumaron a la convocatoria.
En el ámbito de los servicios públicos, diversos servicios de transporte se han interrumpido y la actividad administrativa se muestra muy limitada en varios municipios. El sector sanitario y de bienestar social ha estado afectado por estrictos servicios mínimos, aunque la intervención social refleja una amplia participación. En la educación pública, más de la mitad del personal se ha sumado a la huelga y numerosas cocinas escolares permanecen cerradas, mientras que en educación especial y universidades el paro es prácticamente total. En cuanto a los medios de comunicación, la emisión de EITB se ha restringido hoy a los informativos, que representan los servicios mínimos del grupo.
(Noticia en desarrollo)

