Ante la imposibilidad de reemplazar ambos eventos, el calendario del Mundial queda limitado a 22 carreras.
La Fórmula 1 no se desplazará a Oriente Medio esta temporada tras la cancelación de los Grandes Premios de Baréin y Arabia Saudí. Esta medida, acordada junto con la FIA, responde al conflicto bélico activo en la región del Golfo Pérsico.
Dada la escasa antelación para organizar y desplegar todos los recursos necesarios para un gran premio de F1 en pocas semanas, el calendario mundialista se reduce a 22 carreras, encontrándose un periodo de cuatro fines de semana libres entre Japón (29 de marzo) y Miami (3 de mayo).
Los organizadores del GP de Arabia Saudí han hecho grandes esfuerzos para conservar la prueba, considerando que Jeddah, ubicada en el sur de la península arábiga, está más alejada de las zonas en conflicto.
Lando Norris rueda con su McLaren durante el GP de Baréin la temporada pasada.
No obstante, ante la falta de indicios de mejora en la situación y las dificultades derivadas del transporte aéreo, fue preciso tomar una determinación para que los equipos y demás participantes puedan enfrentar los desafíos logísticos.
Una base naval estadounidense y edificaciones residenciales en Manama, capital de Baréin, sufrieron un ataque apenas una semana después de que la Fórmula 1 realizara en el país sus test de pretemporada. De hecho, los equipos dejaron parte de la logística en Manama para un gran premio que estaba programado para el 12 de abril.
Sin disponibilidad en el calendario
Un factor decisivo para la suspensión de ambas carreras fue la carga con coches y material esencial para los equipos que debía salir de Japón después de la carrera, dentro de dos semanas, para ser trasladada primero a Baréin y luego a Jeddah. Sin embargo, todo apunta a que ahora será redirigida a Miami, sede de la sexta cita del calendario.
No sólo existe un espacio limitado en la temporada de 24 carreras, que se extiende hasta el 6 de diciembre con el Gran Premio de Abu Dabi, evento que aporta una prima por albergar la prueba final, sino que también hay elementos deportivos a tener en cuenta.
Sin certezas sobre la conclusión del conflicto ni posibles escaladas futuras, la F1 evita situarse en una posición en la que el campeonato se decida o se vea afectado por la anulación de alguna carrera hacia el final de la temporada.
En cuanto a cubrir el vacío dejado por estas pruebas, se considera que las opciones son limitadas de todas formas.
El circuito de Imola acogió una carrera en una fecha similar el año pasado, pero se entiende que en esta ocasión no dispondría de tiempo suficiente para prepararse con tan poca antelación.
Fernando Alonso, junto con un ingeniero de Aston Martin en Australia. Reuters
Para Aston Martin y Williams, dos equipos que han tenido un arranque complicado de temporada, esta noticia supone un respiro, permitiéndoles reajustar sus delicadas situaciones de rendimiento y regresar posteriormente con mejoras en aspectos críticos.
En el caso del equipo de Fernando Alonso, el objetivo será optimizar el motor Honda, mientras que para el equipo de Carlos Sainz se esperan novedades con un chasis más ligero y sin problemas de fiabilidad.

