Los socialistas arremeten contra Von der Leyen liderados por Ribera y apoyados por el Gobierno de España. La exvicepresidenta se alinea con Moncloa, Costa también critica a la presidenta de la Comisión, mientras que la alemana y Weber responden con firmeza.

«Nunca había presenciado algo similar. Jamás«. Así describe una fuente comunitaria con vasta experiencia la cadena de sucesos y ataques ocurridos ayer en la Unión Europea, que mostraron una polarización política en niveles inéditos en la historia reciente, incrementada tras el inicio del conflicto en Irán. Por supuesto, con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y su No a la guerra como principal impulsor.
La jornada comenzó con la vicepresidenta de la Comisión para la Transición Justa, Teresa Ribera, participando en directo en Onda Cero para expresar su descontento con la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen. «No considero adecuada«, afirmó nada más tener oportunidad, criticando la postura de la alta funcionaria alemana tras sus declaraciones del lunes, donde destacó que el mundo ha cambiado; que Europa no puede aferrarse al antiguo orden fundamentado en normas que «ya no existen»; y que la caída del régimen iraní no merece que se derrame «ni una lágrima». Para muchos no pasó desapercibido que la exvicepresidenta del Gobierno de Sánchez eligiera una radio española a primera hora para emitir estas críticas, mostrando un alineamiento claro con la posición defendida por el Ejecutivo español antes y después.
Casi simultáneamente, el presidente del Consejo, António Costa, también discrepó de su «amiga» Ursula. De manera más moderada, sin referencias directas, pero con una crítica significativa en el fondo. Se debe «garantizar que el mundo continúe siendo un sistema basado en normas» y «proteger los principios de la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional», afirmó el socialista portugués, uno de los últimos grandes aliados de Sánchez en Bruselas, aunque siempre con un enfoque conciliador y un perfil propio.
Casi a la misma hora, el presidente del PPE, Manfred Weber, inició la contraofensiva popular atacando directamente a Sánchez desde Estrasburgo. «Está aprovechando este debate internacional actual», en referencia a la guerra en Irán, «para beneficiar su perfil político«. El líder del partido principal de la Unión Europea reforzó así las críticas que la propia Von der Leyen ha formulado hacia el presidente del Gobierno español en privado.
Sánchez responde a las amenazas de Trump y exige acabar con los ataques de Irán: "No a la guerra"
Según publicó este diario, la alta funcionaria considera que Sánchez es uno de los «dos problemas» dentro del Consejo. El otro es Viktor Orbán, y ambos se oponen sistemáticamente a las propuestas que Von der Leyen presenta en las reuniones de presidentes y primeros ministros por puro interés electoral nacional. Esta es otra causa importante de la polarización existente dentro de la UE.
La propia presidenta de la Comisión fue la siguiente en intervenir en esta jornada histórica y polémica, lanzando un doble ataque contra Ribera. Desde París aseguró que Europa cometió un «error estratégico» al apartarse de la energía nuclear, y adelantó los detalles de una nueva estrategia europea para acelerar los pequeños reactores modulares (SMR). La primera afirmación contradice directamente la posición de la vicepresidenta de Transición Justa y, por supuesto, la del Gobierno de España. Con la segunda, avanzó la próxima presentación del nuevo paquete de inversiones energéticas que la exvicepresidenta del Ejecutivo nacional debía anunciar poco después en Estrasburgo.
Von der Leyen busca el regreso de la "fiable" energía nuclear a Europa: "Esto debe cambiar"
En medio del enfrentamiento entre populares y socialistas, los dos bloques que durante décadas han sostenido la UE y que ahora intercambian buenas intenciones y ataques directos, el Gobierno de España quiso asegurar su papel en esta agitación política. No es casualidad, ya que es un actor imprescindible. «Europa debe defender el orden internacional porque la alternativa es el caos, no el orden, y no existe oposición entre un orden antiguo y uno nuevo que lo reemplace», afirmó el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, en unas declaraciones que recordaron mucho las palabras que la vicepresidenta Yolanda Díaz pronunció un día antes en Bruselas contra Von der Leyen. «Lo contrario es barbarie», concluyó la ministra de Trabajo.
Quedó aún una última réplica, nuevamente a cargo de Ribera, quien, lejos de intimidarse tras perder protagonismo frente a Von der Leyen, aseguró que «no puede intervenir en política energética» ni promover que los países adopten la energía nuclear. Fue la segunda ocasión en el día en la que le reprochó haber excedido sus competencias, ya que al inicio había hecho una acusación similar respecto a la política de acción exterior. «Inédito hasta ahora», concluye la misma fuente comunitaria.

