6 recomendaciones profesionales para comunicarse con la IA y recibir respuestas más efectivas

Una mujer con una tableta usando inteligencia artificial

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    • Autor, Thomas Germain
    • Título del autor, BBC Future*
  • 12 marzo 2026Actualizado 4 horas
  • Tiempo de lectura: 7 min

Cuando un equipo de investigadores intentó comprobar si el "pensamiento positivo" incrementaba la precisión de los chatbots de inteligencia artificial (IA), se encontraron con resultados inesperados.

Al plantear preguntas a varios chatbots, trataron de llamar su atención con términos como "inteligentes", les motivaron a razonar con detenimiento e incluso concluyeron sus preguntas con frases como: "¡Esto será divertido!".

Nada de esto impactó significativamente, pero una técnica destacó entre las demás. Cuando la IA simuló estar dentro del universo Star Trek, sus habilidades en matemáticas básicas mejoraron.

Los usuarios aplican diversas tácticas inusuales para obtener mejores respuestas de los grandes modelos de lenguaje (LLM), la tecnología que impulsa herramientas como ChatGPT.

Algunos aseguran que la IA responde mejor bajo amenazas, otros piensan que una actitud respetuosa genera mayor cooperación, y hay quienes piden a los chatbots que adopten la identidad de expertos en el tema consultado.

La lista sigue creciendo. Esto forma parte de la mitología alrededor de la llamada "ingeniería de indicaciones" o "ingeniería de contexto", que son diferentes modos de formular instrucciones para que la IA produzca mejores respuestas.

Pero la realidad es que, según especialistas, muchas ideas populares sobre este tema no funcionan realmente. En algunos casos, incluso pueden resultar contraproducentes. Sin embargo, la manera en la que se comunica con la IA sí influye, y existen técnicas que sí marcan la diferencia.

"Muchas personas piensan que hay una fórmula mágica de palabras que permiten a los LLM resolver un problema", comenta Jules White, profesor en informática dedicado al estudio de IA generativa en la Universidad de Vanderbilt (EE.UU.). "Pero no se trata de las palabras escogidas, sino de la estructura fundamental de lo que se quiere expresar".

¿Vale la pena cuidar los modales?

El año pasado, un usuario en la red social X publicó un tuit que decía: "Me pregunto cuánto dinero habrá gastado OpenAI en electricidad solamente por los mensajes de ‘por favor’ y ‘gracias’ de los usuarios".

Sam Altman, CEO de OpenAI, creadora de ChatGPT, respondió: "Decenas de millones de dólares bien invertidos". Y agregó: "Nunca se sabe".

Muchas personas interpretan esta última frase como una alusión al posible apocalipsis de la IA, aunque es complicado determinar cuánto de serio tiene esa cifra de "decenas de millones". Sin embargo, la cortesía también tiene un lado pragmático.

Teléfono móvil con ChatGPT

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Los chatbots LLM procesan tus palabras dividiéndolas en fragmentos llamados "tokens", que luego analizan estadísticamente para producir una respuesta adecuada.

Por ello, cada detalle de lo que se diga, desde la selección léxica hasta una coma extra, afectará el resultado de la IA. El problema es que este efecto es muy difícil de anticipar.

Se han realizado numerosas investigaciones para encontrar patrones en pequeños ajustes en las indicaciones para IA, pero las pruebas suelen ser contradictorias y poco concluyentes.

Por ejemplo, un estudio de 2024 detectó que los chatbots LLM respondían mejor y con mayor precisión cuando se usaba un lenguaje cortés en lugar de solo órdenes directas.

Curiosamente, existen diferencias culturales: en comparación con el chino y el inglés, los chatbots que utilizan japonés mostraron un desempeño levemente inferior cuando la cortesía era excesiva.

Sin embargo, el tema no ha sido explorado en profundidad para extraer conclusiones definitivas. Además, las compañías actualizan continuamente sus chatbots, de modo que los descubrimientos pueden quedar rápidamente obsoletos.

Los especialistas aseguran que la calidad de los modelos de IA ha mejorado notablemente en pocos años, por lo que tácticas como halagos, cortesías, insultos o amenazas resultan inútiles si se busca precisión.

Una mujer toca su mano con la de un robot más grande que ella. Ambos están en un campo artificial creado por computadora.

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De acuerdo con expertos, los modelos de IA más avanzados que se pueden hallar en productos comunes como ChatGPT, Gemini o Claude, captan mejor los aspectos esenciales de una instrucción.

Es poco probable que respondan consistentemente a estas pequeñas variaciones lingüísticas de forma que pueda explotarse para mejorar las respuestas.

Esto resulta inquietante en cierta medida. Las empresas modelan la IA para que se comporte como seres humanos, por lo que es natural que a veces parezca tener estados de ánimo o personalidades manipulables.

Pero no hay que dejarse engañar. Estas herramientas son simuladores, no seres con vida propia. Solo replican el comportamiento humano.

Si el objetivo es obtener mejores resultados, lo ideal es dejar de tratar la IA como a una persona y comenzar a usarla estrictamente como una herramienta.

Cómo comunicarse eficazmente con tu chatbot

La IA genera problemas reales, desde dilemas éticos hasta su impacto en el medio ambiente. Hay quienes optan por no interactuar con ella en absoluto.

Sin embargo, si se va a utilizar un LLM, aprender a obtener resultados más rápidos y efectivos será beneficioso tanto para el usuario como para minimizar el consumo energético durante el proceso.

Estos seis consejos facilitan el primer contacto.

Una niña usa un asistente virtual de IA para hacer las tareas escolares.

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1. Pide varias opciones

"Lo primero que recomiendo es solicitar no una sola respuesta, sino tres o cinco", comenta White.

Por ejemplo, si buscas ayuda con un texto, indica a la IA que entregue diversas opciones que difieran significativamente entre sí. "Esto obliga a la persona a reflexionar sobre sus preferencias y razones", señala.

2. Proporciona ejemplos

Siempre que sea posible, ofrece una muestra a la IA. "Por ejemplo, he visto personas pedir a un LLM que redacte un correo electrónico y luego se frustran porque dicen: ‘Esto no tiene nada que ver con mi estilo’", explica White.

La reacción instintiva suele ser dar instrucciones en forma de lista, como "haz esto" y "no hagas aquello". White asegura que es mucho más efectivo aportar: "Aquí tienes 10 correos electrónicos previos que he enviado. Úsalos como referencia de mi estilo".

3. Solicita un cuestionario

"Supongamos que necesitas crear una descripción de puesto. Indícale a la IA: ‘Quiero que me hagas preguntas una a una hasta que tengas suficiente información para redactar una oferta convincente’", sugiere White.

"De este modo, la IA puede adaptarse en función de cada respuesta recibida".

Mujer con un teléfono móvil hablando con un chatbot

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4. Precaución con los juegos de roles

"Antes se pensaba que si le decías a la IA que era un profesor de matemáticas, tendría mayor exactitud en sus respuestas matemáticas", señala Sander Schulhoff, emprendedor e investigador que contribuyó a difundir la ingeniería rápida.

Sin embargo, cuando se busca información objetiva o respuestas con una única solución correcta, Schulhoff y otros sostienen que los juegos de roles pueden disminuir la precisión de los modelos de IA.

"Esto puede ser peligroso", advierte Rick Battle, ingeniero en aprendizaje automático aplicado en Broadcom y coautor del estudio sobre el "Viaje a las estrellas".

"En realidad, fomentas las alucinaciones al indicarle que es un experto y que debe confiar en su conocimiento paramétrico interno".

Este enfoque puede hacer que la IA presente confianza excesiva.

No obstante, en tareas abiertas sin respuesta única, los juegos de rol son útiles: para consejos, ideación, resolución creativa o exploratoria de problemas.

O si las entrevistas laborales generan nervios, pedir al chatbot que actúe como un gerente de contratación puede resultar útil para practicar.

Un hombre de traje en una oficina conversando con un robot.

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5. Mantén la neutralidad

"No condiciones la respuesta", advierte Battle. Si estás decidiendo entre dos autos, no digas que prefieres el Toyota. "De lo contrario, lo que obtendrás seguramente será esa respuesta".

6. Por favor y gracias

Según una encuesta del Pew Research Center de 2019, más de la mitad de los estadounidenses se dirigen a sus asistentes inteligentes usando la palabra "por favor".

Parece que la tendencia persiste. En 2025, una encuesta de la editorial Future reveló que el 70% de las personas utilizan modales con la IA. La mayoría lo hace por considerarlo correcto, aunque el 12% lo admite para prevenir problemas ante un posible levantamiento de robots.

La cortesía no protege de robots enfadados ni mejora la precisión de los LLM, pero existen otras razones para mantenerla.

"Para mí, lo fundamental es que decir ‘por favor’ y ‘gracias’ puede hacer que la interacción con la IA sea más cómoda", afirma Schulhoff. "No aumenta el rendimiento del modelo, pero si facilita su uso porque el usuario se siente mejor, entonces es valioso".

También hay que considerar la sensibilidad propia de la naturaleza humana. El filósofo Immanuel Kant argumentó que una razón para no ser cruel con los animales es que esa crueldad también afecta negativamente al propio individuo.

En resumen, ser hostil con cualquier entidad contribuye a fomentar una personalidad más cruel. No se pueden herir los sentimientos de la IA porque no los posee, pero quizás sea beneficioso ser amable de todas formas. Este hábito podría tener un impacto positivo en otros ámbitos de la vida.

*Puedes leer la versión original en inglés de este artículo de BBC Future aquí.

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