El menor acudió solo a la intervención médica y desde entonces no se separaron jamás

La vivencia de Amy Beethe, anestesióloga en el Hospital Infantil de Nebraska, junto a su esposo Ryan, ha conmovido a toda una comunidad. En enero de 2022, Amy conoció a True, un niño de cuatro años que debía someterse a una cirugía cardíaca sin la presencia de ningún familiar. El pequeño, bajo cuidado temporal tras haber sufrido violencia doméstica, aguardaba un cateterismo cardíaco mientras Amy velaba por él, consciente de que su relación iba a trascender más allá de la sala de operaciones.
True llegó al hospital en un estado frágil tanto física como emocionalmente. Su corazón izquierdo estaba poco desarrollado, una cardiopatía congénita severa que ya le había exigido una cirugía a corazón abierto en el otoño anterior, con complicaciones que requerían seguimiento médico constante. Ese día, la ausencia de su trabajadora social dejó a True enfrentando el procedimiento completamente solo, situación que impactó profundamente a la anestesióloga.
El lazo entre la doctora y el niño se formó de inmediato. Según Amy Beethe, entrevistada por Ouest France, “se percibía claramente su miedo”. True conquistó rápidamente la simpatía de Amy y su esposo, quienes, como padres de acogida con licencia desde 2017, convivían ya con tres hijos biológicos y tres niños acogidos. La decisión de incluir a True en su familia fue descrita por Ryan Beethe como “una cuestión de destino”. En cuanto el niño recibió el alta, se trasladó a la casa de los Beethe para iniciar una nueva etapa.
El encuentro en el hospital y la elección de adopción
La violencia doméstica había separado a los siete hermanos, colocándolos en distintos hogares de acogida en Nebraska. Ante la vulnerabilidad de True, Amy decidió acompañarlo durante todo el proceso quirúrgico, creando un vínculo especial desde el principio.
¿Es interminable el tiempo de espera para adoptar? ¿Requiere una gran cantidad de dinero? Se examinan estas y otras ideas erróneas para ofrecer una visión clara y humana del proceso de adopción.
La actitud de True, incluso en un entorno tan adverso como el hospital, sorprendió a la anestesióloga. Antes de que la anestesia hiciera efecto, el niño simuló quedarse dormido y luego abrió los ojos de repente para darle un “¡bu!”, demostrando una confianza y espontaneidad que impactaron a la doctora. Relatan desde Ouest France que Amy y su esposo no dudaron en brindarle un hogar cuando surgió la oportunidad. Según Amy, “era un niño muy fácil de querer”.
Tras recibir el alta hospitalaria, su nueva familia estaba esperándolo. La integración se dio de forma natural y rápida, facilitada por el ambiente afectivo y la experiencia previa de los Beethe en acogida y adopción. Ambos padres compartieron la sensación de que todo había ocurrido por una razón especial y coincidieron en que el destino jugó un papel crucial.
La adopción de los hermanos y la transformación en la vida de True
El proceso de adopción no concluyó con True. Durante su estancia en casa de los Beethe, el niño mencionaba frecuentemente a sus hermanos, a quienes extrañaba mucho. Las visitas regulares con ellos revelaron que los otros seis niños tampoco se encontraban en condiciones adecuadas en sus hogares de acogida. Ante esta realidad, Amy y Ryan gestionaron soluciones dentro de su propia red social y familiar.

La hermana mayor de True, Laney, se incorporó a la familia Beethe poco tiempo después. Para los otros cuatro hermanos, la pareja contó con la colaboración de familiares cercanos: la hermana de Amy y el hermano de Ryan acogieron a uno cada uno, mientras que un anestesiólogo amigo se encargó de los dos restantes. Finalmente, en agosto de 2023, los siete hermanos fueron adoptados oficialmente el mismo día en el tribunal, cada uno por una familia cercana al círculo de los Beethe. Esta medida permitió que mantuvieran vínculos estrechos y convivieran frecuentemente, algo que True reconoció como esencial para sentirse en casa.
La estabilidad familiar que experimentó True tras la adopción repercutió también en su salud. Según informó su cardiólogo en Washington Post, en el futuro el niño podría necesitar un trasplante de corazón. Para ser candidato a esta intervención, resulta indispensable contar con una red de apoyo estable y comprometida, condición que no se cumplía antes de la adopción. “Antes de integrarse a su familia adoptiva, no habría sido candidato”, explicó el médico. Hoy, con el sostén de su nueva familia, “todas las opciones están abiertas”.

