El conflicto ocurrió en los últimos segundos antes del final del encuentro, por lo que las tarjetas rojas no se mostraron en el terreno de juego
Más información: La Policía Nacional detiene en Madrid a dos expertos en MMA por su vinculación con el terrorismo yihadista
La final del Campeonato Mineiro estaba destinada a ser una celebración futbolística en Belo Horizonte, pero terminó siendo un motivo de vergüenza para Brasil.
Cruzeiro se coronó campeón tras vencer 1-0 a Atlético Mineiro, aunque el título quedó opacado por una pelea masiva que derivó en un récord tan insólito como revelador: 23 expulsados tras el pitido final.
Hasta el tiempo añadido, el clásico seguía el desarrollo propio de una final tensa pero controlada. Cruzeiro dominaba gracias a un cabezazo de Kaio Jorge en la segunda mitad, mientras que Atlético Mineiro presionaba en busca del empate, en un ambiente tenso debido a las quejas hacia el árbitro Matheus Candançan y un gol muy ajustado que el equipo perdedor consideró polémico.
🤬🇧🇷 SE AGARRARON A LAS PIÑAS EN EL CLÁSICO ENTRE CRUZEIRO Y MINEIRO.pic.twitter.com/A0dZ6zq4Lb
— Sudanalytics (@sudanalytics_) March 8, 2026
La situación explotó casi al cierre del partido, durante una jugada dentro del área cuando los porteros, Christian de Cruzeiro y Everson del Atlético Mineiro, se enfrentaron directamente.
Lo que comenzó con empujones escaló rápidamente a una pelea caótica, con golpes, patadas, jugadores corriendo entre ambas áreas, incluyendo una patada voladora de Lucas Villalba dirigida a Hulk, que se viralizó en redes sociales.
Las imágenes captaron a futbolistas de ambos bandos en múltiples enfrentamientos, con varios duelos individuales dentro y fuera del área, mientras otros intentaban separar o se sumaban al desorden. Destaca una escena donde Hulk intenta golpear por la espalda al argentino Lucas Romero, quien se vuelve para responder, en una secuencia de agresiones difícil de justificar en una final profesional.
El árbitro, superado por los acontecimientos, no mostró ni una tarjeta roja durante el partido y permitió que los jugadores se retiraran al vestuario en medio de una gran tensión. Solicitó, eso sí, protección policial para abandonar el campo sin riesgos.
La verdadera magnitud del escándalo salió a la luz horas después, cuando se divulgó el informe arbitral. Candançan registró 23 expulsiones -12 jugadores de Cruzeiro y 11 de Atlético Mineiro- y detalló que muchos recibieron sanciones «por, durante la pelea generalizada tras finalizar el partido, lanzar y golpear con puñetazos y patadas a los adversarios, no siendo posible mostrar tarjeta roja debido al tumulto».
Entre los sancionados figuran nombres destacados como Everson, Renan Lodi, Hulk, Junior Alonso y Alan Franco en el equipo albinegro, y Christian, Lucas Romero, Kaio Jorge y Lucas Villalba en el campeón.
🚨 HULK’S PUNCH ON LUCAS ROMERO! 🤯pic.twitter.com/5iuTZnj7Ag https://t.co/Kh4c32oXzs
— Polymarket FC (@PolymarketFC) March 9, 2026
En la conferencia posterior, el capitán de Atlético Mineiro, Hulk, pidió disculpas por lo ocurrido, pero admitió que había advertido al árbitro sobre la posibilidad de incidentes: «Le dije al árbitro desde el inicio que la situación podía salir mal. Tenía miedo de arbitrar la final, no tiene personalidad«.
De esta forma, apuntó al colegiado como uno de los responsables. Un nuevo escándalo en el fútbol brasileño que perjudica la competición y la imagen que proyecta internacionalmente.

