Ortega Smith afirma que en Vox «cuatro personas con altos ingresos toman las decisiones» y desafía al partido a expulsarlo del grupo parlamentario

El exportavoz de VOX en el Ayuntamiento de Madrid, Javier Ortega Smith, a su llegada a una sesión plenaria en el Congreso de los Diputados.

Javier Ortega Smith desafía a Vox a expulsarlo del grupo parlamentario tras confirmarse su expulsión definitiva del partido.

Acusa a la dirección de Vox, liderada por Abascal, de ser un «cortijo» gestionado por cuatro personas cuyo interés es el dinero y el poder.

Ortega Smith denuncia filtraciones de su expediente ante la Agencia Española de Protección de Datos y anuncia acciones legales contra su expulsión.

El exsecretario general mantiene su escaño y afirma que solo dejará el cargo si sus compañeros de grupo parlamentario deciden expulsarlo.

El exsecretario general de Vox, Javier Ortega Smith, ha lanzado un reto al partido para que lo expulse del grupo parlamentario tras la confirmación por parte del Comité de Garantías de su expulsión definitiva, con la retirada de su afiliación, debido a que se negó a obedecer la orden de ceder la portavocía en el Ayuntamiento de Madrid.

El concejal ha denunciado que Santiago Abascal, presidente de la formación, ha transformado el partido en un «cortijo» manejado por cuatro personas, quienes son las únicas que «deciden mientras obtienen grandes ingresos».

No ha proporcionado los nombres de quienes, según él, «dirigen los hilos» en Vox tras bambalinas, pero sí que afirmado que están motivados únicamente por «dinero y poder». Además, señaló que la política es un «excelente trampolín» para conseguir «beneficios sustanciales», «colocar a sus allegados» y vivir un estilo de vida que «jamás tuvieron ni podrían imaginar».

Según Ortega Smith, el resto son «simple espectáculo» y «corifeos». «Un teatro formal», criticó en referencia al Comité Ejecutivo Nacional y a los portavoces.

Así, el exsecretario general de Vox ha confirmado que conservará su acta como diputado a pesar de la decisión del Comité de Garantías de expulsarlo y ha declarado que solo se retirará si sus compañeros así lo deciden.

Ante este panorama, el «afiliado número 6», último remanente del equipo que apoyó a Santiago Abascal, informó que pasará al Grupo Mixto, conforme a lo que estipulan las normas.

«Soy diputado nacional del grupo parlamentario de Vox, que fue la lista electoral por la que me eligieron los españoles», subrayó.

Además, el concejal informó que ha presentado una denuncia contra Vox ante la Agencia Española de Protección de Datos por la «filtración» de la resolución del Comité de Garantías que confirma su expulsión definitiva, antes de que concluya el proceso sancionador abierto por desobedecer la orden del Comité Ejecutivo Nacional de abandonar la portavocía en Madrid.

Ortega Smith afirma que se ha violado la confidencialidad del expediente sancionador y anunció que esta semana presentará un recurso de reposición contra la decisión del Comité de Garantías.

En caso de que el órgano mantenga la expulsión, presentará un recurso de alzada y recurrirá a los tribunales si se mantiene la resolución, explicó.

También acusó a Abascal de adoptar decisiones «totalitarias y arbitrarias» y señaló que en el partido cualquiera que destaque se convierte en «objetivo a derribar».

«Quién levanta la mano y no es para aplaudir, está en el punto de mira», afirmó Ortega Smith, visiblemente molesto durante sus intervenciones en el programa de Ana Rosa y en OndaMadrid este lunes.

Al ser preguntado si Abascal está en política solo por el dinero, respondió que «no solo por eso, pero también», y añadió que ya no es el «altruista» de sus comienzos, sino que está preocupado por mantener su presidencia sin que nadie cuestione su liderazgo, algo que, según él, nadie ha intentado. «También es una cuestión personal de egos y vanidades», concluyó.

Ortega Smith criticó asimismo al secretario general de Vox, Ignacio Garriga, porque «no hay un lugar en España donde no haya un conflicto», y al jefe de Comunicación, Álvaro Zancajo, a quien recomendó «dejar de recorrer toda España con una gorra y dedicarse más a cuidar la comunicación del partido».

El Comité Ejecutivo Nacional decidió en febrero reemplazar a Ortega Smith como portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Madrid nombrando a Arantxa Cabello en su lugar. Desde entonces, se ha vivido un conflicto sin precedentes entre el exsecretario general y el presidente del partido, con quien había mantenido una «relación amistosa» durante años.

Ortega Smith rechazó acatar la decisión, continuó como portavoz y calificó la situación como una “asquerosa y repugnante guerra sucia” por parte de la dirección, asegurando que su “honorabilidad no está en venta”.

Posteriormente, Vox le suspendió provisionalmente de militancia por desobedecer al órgano superior y por sus críticas públicas hacia el partido y sus miembros, para finalmente proceder a su expulsión definitiva.

El concejal sostiene que el partido ha inventado “mentiras” y “pretextos” para expulsarlo y anuncia que recurrirá en el ámbito interno y, si fuera necesario, en la justicia ordinaria para defender sus derechos.

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