Carlo, chef italiano, explica por qué la pasta favorita de Jannik Sinner no lleva tomate frito y señala que utiliza 2 kg de passata

El plato favorito de Jannik Sinner son los tortiglioni al pomodoro El tenista originario de San Cándido, que está compitiendo en el Masters 1.000 de Indian Wells, cocina este plato la noche previa a cada encuentro.

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El tenista Jannik Sinner ha transformado un acto tan habitual como cocinar pasta en un ritual que sigue la noche anterior a cada partido. En entrevistas y videos, el italiano muestra cómo prepara personalmente los tortiglioni con salsa de tomate, una receta que describe como su favorita y que comparte con su equipo.

Esta simplicidad coincide con la visión de otro italiano que ve la pasta como un ejercicio de armonía: el chef Carlo Cracco, estrella Michelin, cuya interpretación de los spaghetti al pomodoro se ha establecido como un referente para quienes desean perfeccionar este clásico sin complicar la receta.

La pasta al pomodoro más sofisticada

La receta de Cracco, publicada en Italia Squisita, destaca no por añadir ingredientes, sino por sacar el máximo partido a los que ya se tienen.

Para cuatro personas recomienda 480 gramos de pasta, passata de tomate elaborada con diversas variedades, un manojo de albahaca fresca, dos dientes de ajo enteros con piel, aceite de oliva virgen extra y sal.

La passata casera, realizada con distintos tipos de tomate, marca la diferencia frente a cualquier salsa comercial, porque ofrece un sabor más complejo difícil de lograr con una sola variedad.

En su versión casera, Sinner también opta por una salsa sencilla hecha completamente desde cero.

Ingredientes

  • Tortiglioni o spaghetti, 480 g
  • Passata de tomate de calidad, 2 kg
  • Albahaca fresca, 1 manojo
  • Ajo fresco con piel, 2 dientes
  • Aceite de oliva virgen extra, al gusto
  • Sal fina, al gusto

Paso 1

Calentar una generosa cantidad de aceite de oliva en una sartén amplia a fuego medio. Incorporar los dos dientes de ajo enteros sin pelar y dejar que infundan aroma en el aceite durante un par de minutos evitando que se doren demasiado.

Paso 2

Agregar la passata de tomate, añadir algunas hojas de albahaca y salar al gusto. Cocinar a fuego medio, removiendo eventualmente, hasta que la salsa se reduzca y concentre su sabor. Retirar los ajos antes de integrar con la pasta.

Paso 3

Mientras la salsa se cocina, poner a hervir abundante agua, salar generosamente y cocer la pasta un minuto menos del tiempo indicado en el envase.

Paso 4

Escurrir la pasta guardando un poco del agua de cocción. Incorporar los tortiglioni a la sartén con la salsa, añadir un poco de esa agua si es necesario y saltear todo junto durante un minuto a fuego alto para que la pasta asimile el sabor del tomate.

Paso 5

Servir enseguida, decorando con hojas frescas de albahaca y, si se desea, un poco de ralladura de parmigiano reggiano.

Un plato de alto nivel por su simplicidad

Que el primer puesto en tenis elija la pasta con tomate como cena previa a sus encuentros refleja la importancia de los hidratos de carbono complejos en el deporte profesional.

La pasta proporciona energía de liberación lenta, esencial para sets que pueden extenderse durante horas, mientras que el tomate aporta licopeno y antioxidantes sin agregar grasas significativas.

Para Sinner, la preparación de esta pasta representa, además, un vínculo con su equipo y sus orígenes, algo que trasciende la simple nutrición para convertirse en un ritual cargado de identidad.

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