Sánchez y Montenegro se reúnen en Huelva para celebrar la XXXVI Cumbre Hispano-Portuguesa. España se opone a que EEUU utilice las bases de Rota y Morón en el contexto del conflicto en Oriente Próximo, mientras que Portugal permite el uso de las Azores.

Hace 23 años, las islas Azores sirvieron de escenario para una fotografía que ya forma parte de la historia, conocida como el ‘trío de las Azores’ —George Bush, Tony Blair y José María Aznar— aunque en realidad fueron cuatro, ya que el portugués Durao-Barroso actuó como anfitrión. Esta imagen simboliza la guerra de Irak. Por aquel entonces, además de EEUU y Reino Unido, estas islas reunieron a Portugal y España. Dos décadas más tarde, representan otra realidad y posiciones distintas: mientras Pedro Sánchez muestra su rechazo a que los estadounidenses utilicen las bases españolas de Rota y Morón en la guerra en Oriente Próximo, el primer ministro portugués, Luis Montenegro, autoriza el uso de la base aérea de Lajes. Ambos líderes coinciden este viernes en la XXXVI Cumbre Hispano-Portuguesa en Huelva.
Sánchez ha recuperado la imagen del 16 de marzo de 2003, del ‘trío de las Azores‘, para reafirmar su postura de no involucrar a España en las operaciones militares de EEUU en Oriente Próximo. Utiliza este símbolo para contrastar la gestión del gobierno de Aznar con la suya y, a la vez, pretende movilizar el voto progresista con la intención de atraer a los electores de sus socios de izquierda.
“La guerra de Irak provocó un aumento considerable del terrorismo yihadista, una crisis migratoria severa en el Mediterráneo oriental y un incremento generalizado en los precios de la energía, afectando también el coste de la cesta de la compra y la vida cotidiana. Ese fue el resultado que el trío de las Azores dejó a los europeos de entonces: un mundo más inseguro y condiciones de vida peores”, afirmó este miércoles en su declaración institucional desde La Moncloa, sin presencia de medios. “La postura del Gobierno de España se puede resumir en cuatro palabras: no a la guerra”.
Mientras el Gobierno español mantiene que no autoriza el despliegue de bases en Rota y Morón para la ofensiva de EEUU contra Irán —aunque los aviones despegan de estas bases, hacen escala en otra europea y luego se dirigen a la zona de combate—, Portugal sí permite el uso de Azores. En una sesión parlamentaria reciente, el primer ministro Montenegro explicó que la autorización se concedió con propósitos defensivos, basándose en necesidades y objetivos militares, conforme al derecho internacional. Ya en junio del año previo, durante la llamada ‘guerra de los 12 días’, Portugal autorizó a EEUU a utilizar la base aérea para 12 aviones militares de reabastecimiento.

Mientras Sánchez presenta a España como un socio “fiable” para la OTAN y se niega a ceder el uso de las bases españolas, Montenegro defiende que Portugal mantiene “una relación objetiva estrecha con nuestro aliado, Estados Unidos”, destacando un vínculo transatlántico diferente al español y resaltando que ellos fueron miembros fundadores de la Alianza en 1949, mientras que España ingresó en 1982.
La guerra en Oriente Próximo figura entre los asuntos relevantes que abordará la XXXVI Cumbre Hispano-Portuguesa, que se celebra este viernes en el Monasterio de la Rábida (Huelva) y contará con la presencia de 11 ministros acompañando a Sánchez. En la reunión se prevé la firma de varios acuerdos y una declaración que enfatizará la cooperación en materia climática, incluyendo la gestión coordinada de emergencias y protección civil para afrontar temporales. La cumbre lleva como lema “Alianza para la seguridad climática”. El año pasado, la mitad de las hectáreas quemadas en territorio de la Unión Europea se localizaron en España y Portugal, según fuentes de Moncloa.

