El antiguo líder de Vox en Murcia, quien era uno de los dirigentes territoriales con mayor visibilidad pública en el partido, critica las «maneras» en que se ha llevado a cabo su destitución, decidida por la dirección.

José Ángel Antelo (Santiago de Compostela, 1987) fue, hasta hace una semana, uno de los líderes territoriales con mayor presencia pública dentro de Vox. Sin embargo, el 25 de marzo pasado, la dirección del partido le solicitó que abandonara la Presidencia en Murcia, lo que desató una fuerte crisis interna aún vigente. Antelo se negó a dimitir sin justificación, aunque aseguró que acataría un cese. Aunque la expulsión no fue directa, Vox inició diversas acciones para apartarle de sus responsabilidades. El dirigente habló con EL MUNDO por teléfono tras confirmarse su exclusión del grupo parlamentario en la Asamblea.
Dijo ayer que se ha falsificado su firma para reemplazarle como portavoz. ¿Qué ocurrió?Recibí una notificación que contenía mi nombre, apellidos y DNI solicitando el cambio de portavoz. […] Enseguida redacté un escrito a la Asamblea aclarando que no había firmado ni solicitado tal cambio.¿Presentó denuncia?Al enviar el escrito a la Asamblea regional negando mi firma y consentimiento, me percaté de un posible delito [falsedad documental, como después expliqué], y como cargo público, tenía la obligación de informar a la Justicia. Eso no me agrada, especialmente dada la situación, porque pienso que se han equivocado en las formas conmigo. Comprendo que el partido quiera renovar, pero creo que la democracia interna debe respetarse. ¿Qué mensaje se transmite a la sociedad? Que a quienes son cercanos se les trata así, ¿cómo tratarán a quienes no lo son? Además, si ni siquiera respetas un mínimo de democracia interna, ¿respeto habrá si llegan al gobierno? Me expulsan sin motivos claros, ¿en base a qué? No existe expediente ni incumplimiento del reglamento.¿Qué le dijeron cuando, el miércoles pasado, desde la dirección de Vox le pidieron que dimitiera?Que lo orgánico complicaba mucho, que debía centrarme en otra labor, evitar problemas, y la frase fue: ‘Para protegerte’. […] Respondí que mido 2,05 metros y que no necesito protección, que puedo defenderme solo.¿A qué atribuye que quieran reemplazarle en Murcia?No lo sé porque nadie me lo ha explicado. Santiago [Abascal] ni me ha llamado ni enviado mensaje, nada. Entonces uno comienza a pensar que esto ya ha ocurrido antes. No es nuevo. Parece que quien tiene cierto reconocimiento y destaca por alguna razón acaba fuera de Vox. […] El partido debe estar formado por todos sus militantes, contar con cuadros sólidos, con personas en municipios y comunidades que refuercen y representen a la formación.¿Por qué nadie expresa esta sensación estando dentro de Vox?Porque, si lo haces, quedas fuera, en la calle. […] He recibido llamadas de diputados nacionales y otras personas, diciendo que lo que se hace es absurdo, pero si alguien escribe un tuit criticando el trato hacia mí, al día siguiente queda fuera. Es el reino del miedo. No hay democracia ni libertad. La libertad de expresión es lo más sagrado, y en Vox no existe. No puedes decir nada diferente a lo que te ordenan y de la forma que te indican.¿Se dio cuenta ya dentro del partido o solo después?Lo notaba ya dentro. No comprendía el cese de Javier Ortega [Smith] del Comité Ejecutivo Nacional (CEN). Puede haber desacuerdos personales, pero no creo que eso justifique expulsarlo del CEN y perseguirlo en cada cargo que ocupa. El enemigo no está en casa. Esa persecución propia es peligrosa y da una imagen muy reducida del partido.¿Sabe algo sobre su futuro en el Comité Ejecutivo Nacional?No, no tengo noticias. Quien habla no ha quebrantado ningún Estatuto.Usted ha sido miembro de la dirección nacional y líder provincial. ¿Cree que los territorios deberían contar con más autonomía para decidir y organizarse?En realidad, los territorios, es decir, las provincias, carecen de capacidad decisoria. Hay que entender que los que están en el gobierno dependen de Montserrat Lluis [secretaria general adjunta]; los que no están, responden a Intermunicipal, que es nacional. Por ello, las funciones de una Presidencia provincial se limitan prácticamente a montar mesas informativas y organizar la comida de Navidad.Usted fue elegido por primarias, pero ahora todos son elegidos…A dedo.¿Considera apropiado ese método?Que los afiliados tengan voz es positivo. Nadie debe temer que los ciudadanos se expresen. Hemos defendido que se pregunte a los españoles sobre la inmigración ilegal o el Mercosur. Si eso se defiende, ¿por qué no dejar que los afiliados de la Región de Murcia elijan a su presidente? Sería lo más lógico y sensato.¿Cree que Vox Murcia le apoya?Creo que es perder el foco. Concejalas y diputados son presionados intensamente durante horas, y al final la gente… Colocar la atención ahí es un error. Lo relevante es que Santiago [Abascal] decidió cesarme, y todo lo que ocurra será su decisión.¿Piensa que quieren poner a alguien más cercano a la dirección nacional al frente en Murcia?No lo sé. Siempre he sido leal, pero la lealtad debe ser reciproca. Me siento decepcionado con alguien a quien he apoyado, como Santiago Abascal, especialmente en momentos difíciles.El grupo parlamentario le ha expulsado. ¿Está dispuesto a seguir, incluso como no adscrito?Siempre cumplo mis compromisos, cueste lo que cueste, y eso no cambiará.

