El papel estratégico de las bases militares estadounidenses en España ante la negativa del gobierno de Sánchez a autorizarlas para conflictos en Irán

Ceremonia de llegada del USS Oscar Austin al puerto de Rota, 16 de octubre de 2024, en Rota, Cádiz (Andalucía, España).

Fuente de la imagen, Francisco J. Olmo/Europa Press vía Getty Images

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    • Título del autor, BBC News Mundo
  • 5 marzo 2026
  • Tiempo de lectura: 7 min

Ocupan apenas 37 kilómetros cuadrados en total, pero su ubicación las convierte en puntos clave. Actualmente, son motivo de discrepancia entre Estados Unidos y España.

Se trata de las bases militares de Morón de la Frontera y Rota, ubicadas en el sur de la península ibérica, donde EE.UU. ha mantenido presencia por más de siete décadas, utilizándolas para diversos despliegues durante ese periodo.

Recientemente, el gobierno del presidente Pedro Sánchez rechazó que Washington emplee estas bases para operaciones vinculadas a los ataques coordinados de EE.UU. contra Irán.

La reacción del presidente Donald Trump fue anunciar la suspensión total del comercio con España. En respuesta, Sánchez afirmó que la postura de su Ejecutivo es de "no a la guerra".

El argumento esgrimido por el gobierno español para impedir el uso de esas bases en la ofensiva contra Irán es que tal acción no está contemplada en el acuerdo bilateral que regula la cooperación entre ambas naciones.

Así, este lunes se confirmó que EE.UU. trasladó cerca de diez aviones de reabastecimiento en vuelo KC-135 Stratotanker desde Morón y Rota a otras instalaciones militares europeas.

Estos KC-135 son vitales para mantener operaciones aéreas a larga distancia, ya que su misión es reabastecer de combustible a cazas y bombarderos mientras están en vuelo.

Entonces, ¿qué características tienen estas dos bases militares, dónde se localizan y por qué son estratégicamente importantes?

Astilleros, suministros y un autocine

La base naval de Rota se encuentra en la localidad homónima, dentro de la provincia de Cádiz, en Andalucía, al sur de España.

Aunque sus instalaciones son modernas, sus orígenes se remontan al siglo XIX y actualmente alberga la infraestructura más grande de la Armada española.

Con una extensión aproximada de 2.300 hectáreas, cuenta con tres muelles que suman más de 2,4 km lineales y un aeródromo militar extenso, compartidos entre la Armada española y la estadounidense.

Mapa de España donde se ve la ubicación de las dos bases militares.

Posee tanto instalaciones civiles como militares, incluyendo cuarteles, edificios administrativos, viviendas, centros educativos y abastos. Esto garantiza que el personal militar y sus familias dispongan de todo lo necesario sin salir de la base. En algún momento, incluso albergó el primer autocine de Europa.

Aunque no forma parte de la base, en la misma bahía de Cádiz se encuentra el astillero y dique seco de Navantia, que mantiene un contrato con la Armada de EE.UU. para la reparación y mantenimiento de buques y destructores.

Por otro lado, la base aérea de Morón de la Frontera está situada en el municipio de Arahal, a aproximadamente 60 km de Sevilla y a 130 km de Rota. Fue construida en 1941, al inicio del régimen de Franco.

Cartel donde se lee "Base Aérea de Morón. Atención, zona militar. Warning Military Area". Al fondo se ve una llanura verde cercada con vallas.

Fuente de la imagen, Francisco J. Olmo/Europa Press vía Getty Images

Félix Arteaga, investigador principal del Instituto Elcano, señala que estas bases "son muy extensas, con amplias superficies y con todo lo necesario para facilitar la vida de los soldados y generar un ambiente familiar".

Entre el personal permanente y quienes se encuentran en tránsito, en Rota hay alrededor de 2.000 a 3.000 personas, mientras que en Morón superan las 5.000.

"Estas bases inicialmente eran exclusivamente para uso de EE.UU., pero tras la instauración de la democracia a finales de los 70 pasaron bajo control español", explica Arteaga a BBC Mundo.

El especialista añade que los espacios son compartidos por ambos países, incluyendo zonas comunes como las pistas de aterrizaje y otras restringidas, donde cada país guarda sus aeronaves en hangares propios.

Un enclave singular en la Guerra Fría

En los años 50, España buscaba romper su aislamiento internacional —aunque en su interior mantenía un régimen dictatorial— mientras que EE.UU. requería espacios estratégicos para proyectar su presencia militar y contrarrestar a la URSS.

El firme anticomunismo tanto del dictador Francisco Franco como del presidente estadounidense Dwight D. Eisenhower facilitó la alianza.

En 1953 se firmaron los Pactos de Madrid, que permitieron a EE.UU. utilizar cuatro bases militares en España: Rota, Morón, Zaragoza y Torrejón de Ardoz.

Posteriormente, quedaron operativas solo las bases de Rota y Morón.

Vista de la base naval de Rota desde el municipio de Rota. A lo lejos se ve un buque de guerra.

Fuente de la imagen, Eduardo Briones/Europa Press vía Getty Images

Son enclaves estratégicos debido a su posición geográfica.

Por ejemplo, Morón está situado en una zona completamente llana, con unos 300 días al año de cielos despejados, mientras que Rota está en el Atlántico, proporcionando acceso a buques que requieren un considerable calado, algo que pocos puertos locales ofrecen. Además, está justo en la entrada al Mediterráneo.

Según Arteaga, "estos sitios son fundamentales para la proyección militar de EE.UU. fuera del continente americano. Funcionan como un centro logístico para las operaciones de USEUCOM y AFRICOM (los comandos europeo y africano de EE.UU.)".

Un punto de paso inevitable

Además de su amplitud y de contar con infraestructuras que facilitan el alojamiento de las familias y tropas o la instalación de apoyos, estas bases están ubicadas en un área "que permite reaccionar rápidamente ante crisis, ofrecer movilidad estratégica a la aviación y dar soporte para el repostaje", comenta Arteaga.

El experto recuerda que cuando en 2012 la embajada estadounidense en Bengasi (Libia) fue atacada, una unidad de intervención rápida partió desde estas bases españolas.

Además, menciona que mientras Afganistán fue teatro de operaciones, tanto Rota como Morón fueron escalas esenciales. "Son puntos de apoyo estratégicos, ubicados a medio camino entre EE.UU. y Medio Oriente".

Un Eurofighter en la base aérea de Morón.

Fuente de la imagen, Francisco J. Olmo/Europa Press vía Getty Images

En Rota se encuentra instalada una parte del escudo antimisiles de la OTAN, utilizándose para colaborar en la seguridad de terceros países, mientras que Morón, que desempeñó un papel fundamental en la guerra de Irak de 1991 y en la de Kosovo en 1998, es clave para el reabastecimiento aéreo, el transporte de tropas y material, así como para el tránsito de aviones militares entre EE.UU. y Medio Oriente.

"En periodos de operaciones de seguridad, estas bases tenían una importancia mucho mayor, como en Irak, Afganistán o en Europa del Este. Actualmente su uso es menor, pero siempre que sucede algún conflicto relacionado con Israel o Medio Oriente, son escalas imprescindibles. Su ubicación es idónea. De lo contrario, las fuerzas tendrían que hacer un largo rodeo", explica el experto.

EE.UU. también mantiene otras bases en el Mediterráneo, como en Italia, Grecia y Turquía, aunque presentan ciertas desventajas.

Por ejemplo, algunas bases en Italia están saturadas, y la instalación en Gibraltar, aunque forma parte de la península ibérica, está bajo dominio británico y tiene menor capacidad.

Además, destaca Arteaga, a medida que una base se encuentra más hacia el este, "aumentan las restricciones sobre ciertos armamentos y equipos porque están demasiado cerca de Rusia".

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