El informe Women in Business 2026 confirma la caída sostenida de mujeres en la cúpula empresarial, mientras aumentan las compañías sin ninguna directiva

La representación femenina en los puestos directivos de las empresas españolas disminuye nuevamente este año, reforzando una tendencia a la baja. Actualmente, solo el 18,5% de las empresas tiene a una mujer como máxima ejecutiva, en contraste con el 28% registrado en 2023. Esto implica una reducción de diez puntos porcentuales en apenas tres años. Así lo señala la última edición del informe Women in Business 2026, desarrollado por la firma de servicios profesionales Grant Thornton, que examina la evolución del liderazgo femenino tanto en España como a nivel internacional durante más de veinte años.
Esta reducción no se limita al puesto de consejera delegada. También baja el número de mujeres que ocupan la presidencia de las compañías, pasando del 4,4% al 3,5% en el último año. La disminución es aún más notable en el caso de las socias, cuya proporción se ha reducido en los últimos doce meses. Por otro lado, en el ámbito europeo y mundial, estos índices presentan una evolución más estable o incluso ligeramente positiva, aumentando así la distancia respecto a otros mercados.
No obstante, España conserva un papel relativamente sólido al considerar el conjunto de posiciones directivas. El 37,3% de los cargos de responsabilidad en las empresas españolas está ocupado por mujeres, cifra que supera la media de la Unión Europea (34,9%) y el promedio mundial (32,9%). Sin embargo, la tendencia también es a la baja, dado que en 2025 esta cifra ascendía al 38,4%. Esta es la segunda caída consecutiva registrada en este indicador.
El 7,8% de las empresas no tienen mujeres en su equipo directivo
Un dato que genera preocupación es el aumento de compañías que no cuentan con ninguna mujer en su equipo directivo. Tras varios años de mejora, el porcentaje ha subido del 4,5% al 7,8%. Este indicador sitúa a España por encima de los promedios europeos y globales, reflejando que, en ciertos casos, la diversidad en la alta dirección desaparece.
Sólo las mujeres menores de 25 años ganan más salario que los hombres de su edad en España.
Desde Grant Thornton señalan que es vital analizar qué ocurre durante los procesos de renovación en las cúpulas empresariales. Isabel Perea, socia directora de Auditoría de la compañía, advierte que, cuando se producen cambios corporativos, “no siempre se mantiene el compromiso con las mujeres que ya lideraban”. Según su opinión, el equilibrio entre hombres y mujeres en la dirección no solo responde a un tema de justicia, sino también de eficacia organizativa.
Sin embargo, existe un dato que modera en parte esta tendencia negativa. La participación femenina en la dirección financiera —un cargo tradicionalmente visto como un paso previo a la dirección general— ha mostrado un avance. El porcentaje de mujeres en el puesto de directora financiera (CFO) alcanza el 38,5%, tras aumentar más de cinco puntos porcentuales en un año.
La diversidad y la igualdad, claves estratégicas
Las diferencias territoriales también evidencian varios contrastes. Por ejemplo, Canarias lidera el ranking autonómico en cuanto a mujeres en puestos directivos, con un 42,6%, seguida por Andalucía, Comunidad de Madrid y Cataluña. En el extremo opuesto, regiones como Navarra o el País Vasco presentan una presencia femenina en alta dirección inferior a la media nacional.
A pesar del retroceso en los niveles más altos, la mayoría de las empresas españolas asegura mantener o reforzar sus políticas de diversidad, equidad e inclusión. Según el estudio, casi tres de cada cuatro compañías mantienen o incrementan sus iniciativas en este campo, mientras que solo una minoría reconoce haberlas reducido o eliminado.
El informe también señala una relación entre el compromiso con la igualdad y los resultados financieros. A nivel global, las organizaciones que mantienen o amplían sus políticas de diversidad muestran con mayor frecuencia incrementos en ingresos y personal en comparación con aquellas que deciden reducirlas. Esto posiciona a la diversidad como un elemento esencial dentro de la estrategia empresarial, más que una cuestión secundaria.
Otro aspecto destacado es el rol de los hombres en esta materia. En España, más de la mitad de los directivos varones considera prioritario que la empresa disponga de programas de igualdad al momento de participar en procesos de selección. Esta sensibilización incluso supera la registrada entre las mujeres entrevistadas, reforzando la percepción de que la igualdad se consolida como un factor transversal dentro de la cultura corporativa.
*Con información de Europa Press.

