El ministro José Manuel Albares ha citado al embajador iraní en España para expresar su condena por los ataques perpetrados por Irán contra países de Oriente Medio y Chipre.
España demanda la finalización inmediata de estas agresiones y recuerda que aproximadamente 30.000 ciudadanos españoles están afectados por esta escalada de violencia en la región.
El Ejecutivo español manifiesta su solidaridad con Chipre tras el ataque a una base británica y solicita que se preserve la paz y la moderación en la respuesta de Europa.
Albares confirma que los españoles, incluidos los militares desplegados en la zona, están en buen estado y cuentan con el apoyo de las embajadas en caso de que deseen regresar.
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha convocado al embajador de Irán en España, Reza Zabib, para comunicar la «condena» del Gobierno hacia los ataques «sin justificación» llevados a cabo por el régimen iraní contra naciones de Oriente Próximo y Chipre, en respuesta a la operación ‘Furia épica’ ejecutada por Estados Unidos e Israel.
Albares explicó a la prensa, antes de un acto en la sede de Exteriores, que el embajador iraní fue convocado «para trasladarle nuestro rechazo y condena a esas acciones injustificadas de Irán contra los países del Oriente Medio» además de contra Chipre.
Durante esta reunión, se requerirá al embajador iraní que «detenga de inmediato» las hostilidades, recordándole que «también ponen en peligro a los ciudadanos españoles que se encuentran actualmente en la región». Esto se refiere a unos 30.000 ciudadanos, según precisiones. El embajador confirmó en rueda de prensa en Madrid que recibió esta convocatoria.
Respecto al ataque sufrido por Chipre, tras el impacto de un dron contra una base británica en la isla, el ministro expresó «total solidaridad» con Chipre. En referencia a la posible influencia de este ataque, dado que afecta a un país de la UE, sobre la postura de los Veintisiete, afirmó que «el posicionamiento debe ser claro«.
«Europa es un territorio de paz, la Unión Europea es un proyecto de paz y debe mantenerse así«, enfatizó, subrayando la importancia de promover «la desescalada y la distensión». «No se debe permitir una espiral de violencia con consecuencias impredecibles«, añadió, en continuidad con sus declaraciones desde el sábado.
Con respecto a la declaración conjunta de Alemania, Francia y Reino Unido, en la que se advierte la posibilidad de atacar Irán para defender sus intereses y los de sus aliados en la región, Albares se limitó a señalar que «cada país toma sus propias decisiones y las que considera adecuadas en política exterior».
«España mantiene una posición muy clara», afirmó, la cual él mismo comunicó el día anterior en el Consejo de Asuntos Exteriores: «La voz de Europa debe ser en estos momentos equilibrada y moderada, buscando la desescalada y la vuelta a la diplomacia y a las mesas de diálogo».
Además, el ministro confirmó que «todos los españoles», incluidos los mil militares desplegados en Irak y Líbano, «están bien, no hay heridos ni fallecidos que lamentar».
«Obviamente, seguimos con gran preocupación la expansión del conflicto hacia Líbano y también hacia Irak», agregó. Israel ha llevado a cabo bombardeos que han ocasionado más de 30 muertos como respuesta a los lanzamientos de proyectiles por parte del partido-milicia chií Hezbolá.
En cuanto a la situación del Rey emérito, que reside en Emiratos Árabes Unidos, uno de los países más afectados por los ataques de represalia lanzados por Teherán, Albares remitió a «él o a Casa Real».
«Cualquier español, incluido el Rey emérito, recibe, por supuesto, la atención y apoyo de la Embajada«, había asegurado previamente en una entrevista con TVE, recogida por Europa Press, destacando que la representación diplomática «está a disposición de todos los españoles, sin excepción».
«Solo quienes deseen regresar serán asistidos para hacerlo cuando las condiciones lo permitan», concluyó.

