El jugador norteamericano emblemático posee un extenso imperio más allá de las canchas de baloncesto.
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Kevin Durant no es solo uno de los máximos anotadores en la historia de la NBA; también encarna el modelo de estrella contemporánea que aprovecha su mejor momento deportivo para crear un ecosistema empresarial propio.
Mediante Thirty Five Ventures (35V), el alero de los Phoenix Suns estableció una estructura que funciona como family office, fondo de inversión, incubadora de proyectos mediáticos y brazo filantrópico, con más de cien inversiones en startups y activos deportivos distribuidos globalmente.
Constituida en 2016 junto a su socio Rich Kleiman, Thirty Five Ventures concentra prácticamente todos los intereses comerciales de Durant.
Dentro de esta estructura se gestionan inversiones en más de 100 empresas pertenecientes a sectores como fintech, inteligencia artificial, salud y bienestar, medios de comunicación y entretenimiento, además de la explotación de su propia marca y los contratos comerciales internacionales del jugador.
También forma parte de este entramado la Durant Family Foundation, que apoya iniciativas sociales como la renovación de canchas de baloncesto a nivel mundial o el Durant Center, un programa de 10 millones de dólares destinado a respaldar a estudiantes de ámbitos vulnerables.
Kevin Durant, uno de los grandes defensores de la marihuana en la NBA. REUTERS
Otro pilar fundamental es Boardroom, la plataforma mediática que Durant ha establecido para narrar el negocio del deporte, el entretenimiento y la cultura desde una perspectiva interna.
Boardroom produce contenido, documentales y series —entre ellos el galardonado corto «Two Distant Strangers» y la ficción «Swagger»— y se ha convertido en la voz natural de las inversiones y asociaciones de 35V.
El principio de no invertir solo por dinero
En el ámbito financiero, la cartera de 35V refleja una fuerte apuesta en compañías de alto rendimiento. Durant ha invertido tempranamente en firmas como Postmates, Acorns, Coinbase, Overtime y plataformas de cripto y web3, donde ha obtenido retornos destacables, en especial tras la salida a bolsa de Coinbase.
Sin embargo, el propio jugador subraya que su criterio no busca ganancias rápidas, sino la coherencia con su visión y con las personas involucradas en cada iniciativa.
«No hagas las cosas solo por dinero. No hagas las cosas solo por fama. Haz las cosas porque te parezcan correctas y verdaderas», es la filosofía que se le atribuye y que sintetiza su ruta fuera de la cancha, según declaraciones recogidas por FOX.
Durant ha explicado en entrevistas que su gran aprendizaje en Silicon Valley fue entender que el capital de riesgo no consiste en «encontrar la empresa adecuada por suerte», sino en evaluar numerosas oportunidades diariamente, conversar con fundadores y analizar productos antes de invertir capital.
Propiedad en el deporte
Al igual que Giannis Antetokounmpo o LeBron James, Durant también apostó por la inversión en propiedad deportiva como un activo a largo plazo.
35V tiene participaciones en franquicias como Philadelphia Union (MLS), NJ/NY Gotham FC de la NWSL, el equipo de pickleball Brooklyn Aces, ligas emergentes como la Premier Lacrosse League, Athletes Unlimited o League One Volleyball e incluso proyectos innovadores como National Cycling League o TMRW Sports, la liga de golf impulsada por Tiger Woods y Rory McIlroy.
Lejos de considerarlo un «hobby costoso», Durant ha dejado claro que su propósito es ser un actor clave en la industria deportiva cuando deje de jugar.
A sus 35 años, el dos veces campeón de la NBA lidera un modelo de estrella que no espera a la retirada para plantearse «qué sigue después». Con un pie en la cancha y otro en las juntas, Durant ha elegido que su legado no solo se mida en puntos y anillos, sino también en empresas creadas, ligas promovidas y oportunidades generadas para la próxima generación de deportistas-emprendedores.

