En una zona del noroeste peninsular, la naturaleza ha creado una imagen que desafía cualquier lógica evidente. Un equilibrio inverosímil, formado a lo largo de milenios, continúa impresionando a quienes se aventuran a descubrirlo
- El encantador barrio de esta zona gallega que merece ser visitado al menos una vez en la vida: repleto de color y con raíces marineras
- El espacio natural imprescindible para conocer en Galicia: una formación kárstica de cuento que se puede explorar a pie
En el corazón de la comarca de Fisterra, en plena Galicia, se oculta un fenómeno geológico que sorprende a quien lo observa por primera vez: dos enormes bloques de granito que llevan milenios manteniéndose en un aparente equilibrio imposible. Este fenómeno natural, ubicado en el entorno del Camino de Santiago a Fisterra-Muxía, desafía la lógica y la gravedad con una estabilidad que asombra tanto a peregrinos como a viajeros interesados en paisajes singulares de la provincia de A Coruña.
Se trata de la Pedra Cabalgada, también conocida como Pena do Brazal, situada en el municipio de Dumbría (A Coruña), en la ladera del Monte Castelo a 339 metros sobre el nivel del mar. Su perfil revela la razón de su nombre: una inmensa roca parece montar sobre otra, descansando sobre una superficie inferior a un metro cuadrado. La piedra superior, cuyo peso supera las 150 toneladas, se asienta sobre una base semiesférica de granito cuyo punto de contacto coincide con el centro de gravedad, lo que garantiza un equilibrio estable que ha resistido lluvias, viento y otros factores ambientales adversos.
Un equilibrio milenario en el monte de O Brazal
La precisión de esta formación granítica resulta impresionante. Con un área de apoyo de solo medio metro de radio sobre una base de dos metros, el bloque mantiene una posición que para algunos representa una manifestación práctica de la ley de la palanca, donde los diferentes brazos se compensan por su grosor. En la parte superior, se pueden observar varios pilones cilíndricos producidos por la erosión; el mayor mide aproximadamente un metro de diámetro y casi 50 centímetros de profundidad, reteniendo agua durante buena parte del año y sirviendo como bebedero para aves. Además, originalmente había dos losas más pequeñas en la cima, aunque una ya fue derribada.
La Pedra Cabalgada de Dumbría se localiza cerca de la aldea de O Brazal y del lugar de Logoso. Muchos visitantes prefieren dejar el coche en este pequeño núcleo y continuar a pie, atravesando el pueblo y parte del Camino de Santiago hasta llegar a un hórreo con ocho patas que sirve como punto de referencia. A unos 500 metros, una pista a la derecha permite avistar la distintiva silueta de las rocas, situadas a corta distancia de la ruta jacobea, aunque sin señalización específica. En sus alrededores se encuentran el Castro do Logoso y otros restos megalíticos, lo que realza la sensación de encontrarse en un lugar con una gran carga histórica, considerado también punto de observación astronómica dentro del ayuntamiento de Dumbría.
- El encantador barrio de esta zona gallega que merece ser visitado al menos una vez en la vida: repleto de color y con raíces marineras
- El espacio natural imprescindible para conocer en Galicia: una formación kárstica de cuento que se puede explorar a pie
En el corazón de la comarca de Fisterra, en plena Galicia, se oculta un fenómeno geológico que sorprende a quien lo observa por primera vez: dos enormes bloques de granito que llevan milenios manteniéndose en un aparente equilibrio imposible. Este fenómeno natural, ubicado en el entorno del Camino de Santiago a Fisterra-Muxía, desafía la lógica y la gravedad con una estabilidad que asombra tanto a peregrinos como a viajeros interesados en paisajes singulares de la provincia de A Coruña.

