El apego es el vínculo emocional que se establece con personas significativas en la vida, especialmente en relaciones cercanas

El apego es ese lazo emocional que se crea con personas importantes en la vida, principalmente en relaciones cercanas. Surge de la necesidad de experimentar proximidad, apoyo y conexión, lo cual proporciona seguridad y valorización personal. Aunque esta emoción se estudia mayormente en humanos, también se observa en animales.
Por este motivo, la psicóloga Andrea Anaya ha vinculado la teoría del apego con la conmovedora historia de Punch, el macaco que se volvió viral en el Zoológico de Tokio tras ser abandonado por su madre en un video publicado en su cuenta de TikTok (@andreaanayaalos). Este caso captó la atención de las redes sociales y, aunque ya fue integrado por algunos de los monos del santuario, ha tocado el corazón de miles de personas.
Anaya destaca que «más allá de la ternura que genera, nos ofrece valiosos aprendizajes en neurobiología y nos revela algo fundamental”. Todo comenzó tras el rechazo materno y la intervención de los cuidadores del zoológico para asegurar la supervivencia del animal. Al parecer, una vez solo, los otros macacos comenzaron a acosarlo.
“Había algo que los cuidadores no lograban reemplazar: el contacto”

Según explica la psicóloga en el video, los expertos del Zoológico de Tokio “tuvieron que alimentarlo manualmente, pero había algo invaluable que no podían suplir: el contacto físico”. Para cubrir esa carencia emocional, los encargados de Punch optaron por proporcionarle un muñeco de peluche grande y suave. “Entonces decidieron entregarle un mono de peluche grande y mullido, y lo que Punch empezó a hacer conmovió a todo el mundo”, detalla.
La reacción del pequeño macaco fue inmediata y ejemplar en cuanto a los efectos del apego: “Cada vez que sentía miedo, o cuando otro macaco lo rechazaba, corría a abrazar su peluche como si fuera su madre”, describe Anaya. Este comportamiento se viralizó rápidamente, evidenciando la importancia del contacto físico y el afecto en el desarrollo emocional de los primates, incluyendo a los humanos.
La psicóloga ha empleado el caso de Punch para ilustrar uno de los experimentos más destacados en la historia de la psicología. “En la década de 1950, un psicólogo estadounidense llamado Harry Harlow realizó un experimento con monos bebés en la Universidad de Wisconsin. Este consistió en ofrecerles dos madres sustitutas: una metálica y fría que suministraba alimento, y otra suave y cubierta de felpa que no les proporcionaba comida”, explica. Luego pregunta a su audiencia, “¿cuál creen que eligieron?”.
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“El sistema de apego busca un punto donde activarse”
Aunque sorprenda a muchos, los monos escogieron “a la figura suave, porque el apego no solo implica alimento, sino seguridad, regulación emocional y, sobre todo, contacto”, puntualiza Anaya. De esta forma, “lo que Punch está haciendo al abrazar el peluche es regular su sistema nervioso, pues los primates, incluidos los humanos, necesitan una figura que calme, organice y brinde sensación de seguridad”, explica la psicóloga.
Cuando una figura de apego desaparece, el cerebro busca sustitutos, “ya sea en un objeto como un peluche, en una relación, en ciertas conductas o incluso en una adicción. El sistema de apego no se desactiva; por tanto, está en constante búsqueda de activación”. Con este ejemplo, Anaya afirma: “Si un mono bebé corre a su peluche ante el miedo, imaginen cómo se siente un niño sin alguien que le brinde abrazo o apoyo”. La psicóloga recalca que “el apego no solo es seguridad, es supervivencia, y Punch lo demostró mejor que cualquier teoría”, concluye.

