Víctor Sánchez del Real, antiguo dirigente de Vox, denuncia una campaña de «acoso digital» orquestada por la cúpula del partido contra quienes critican.
Sánchez del Real se encuentra entre los afectados, junto a Ortega Smith, Ignacio Ansaldo y Carla Toscano, todos suspendidos por desobedecer las instrucciones de la dirección.
El exvicesecretario reprocha que la actual directiva de Vox intenta eliminar el protagonismo de los fundadores y reescribir la memoria del partido.
Sánchez del Real lamenta el trato que recibe Ortega Smith y acusa a la cúpula de traicionar los principios originales del partido.
La crisis abierta en Vox debido al enfrentamiento entre la dirección nacional y Javier Ortega Smith reaviva el descontento entre los militantes más críticos, muchos de ellos presentes desde la fundación del partido.
Víctor Sánchez del Real, antiguo dirigente y actualmente militante de Vox, ha denunciado una campaña de «acoso» dirigida contra los que muestran mayor disconformidad con el aparato, impulsada por los «sicarios digitales» de Santiago Abascal.
En ese grupo se incluye a sí mismo, junto a Ortega Smith, Ignacio Ansaldo y Carla Toscano, los tres concejales que han sido suspendidos de militancia por «desobedecer» las órdenes de la dirección.
Sánchez del Real formó parte del grupo inicial de Vox en los años difíciles de su comienzo. Fue el primer vicesecretario de Comunicación y accedió al Congreso como diputado en 2019. En 2023 no volvió a estar en las listas.
Desde hace meses, figura entre los afiliados más distanciados de la actual dirección. Sin embargo, asegura que nunca le han abierto «ni un expediente ni investigación interna», aunque supone que «probablemente» ahora sí lo harán.
¿La razón? En medio del conflicto por el relevo de Ortega Smith en el Ayuntamiento de Madrid, Sánchez del Real publicó un hilo en X donde manifestaba su descontento ante lo que considera un intento de «reescribir la historia» del partido.
Se refiere al debate sobre quienes pueden ser considerados fundadores de Vox. El propio Santiago Abascal, en un evento en Castilla y León la semana pasada, comentó con cierto tono irónico que en Vox había «más fundadores que afiliados».
Para Sánchez del Real, que se intente «borrar» el papel de quienes impulsaron el partido en sus años más complicados es «indigno».
«La historia es la que es, y la hicieron muchos a tu lado sin interés», le reprochó a Abascal en redes.
El exdirigente acepta que la dirección tome las decisiones que estime oportunas, pero critica «las formas». «Usted puede mandar, perfecto, pero no debe ir contra la verdad ni el respeto. Cuando a uno le tocan el honor, lo habitual es que reaccione».
«Javier es un hombre honorable y no merece el trato que está recibiendo», lamenta. Y ello a pesar de admitir que «ha tenido numerosos enfrentamientos» con él.
El extenso hilo de Sánchez del Real, publicado el 23 de febrero por la noche, comienza recuperando fragmentos de la carta que Abascal remitió a Mariano Rajoy al abandonar el PP en noviembre de 2013.
Pero eso, desafortunadamente, pertenece al pasado. Historia pasada. Ahora, el aislamiento de algunas de estas figuras, el olvido de otras, pero sobre todo la renuncia a sus ideas y políticas, a nuestros principios y valores…»
su estructura, sus dedicados militantes y su base social patriota y generosa, que no merecen, están retenidos por la inamovible cúpula dirigente que representas, cúpula que ha traicionado nuestros valores e ideas».
Doce años después, Sánchez del Real recuerda esas palabras para criticar que se reproduzcan prácticas que en su día denunció el propio Abascal.
En estos mensajes, y en una entrevista posterior en un canal de YouTube, denuncia que le «envían a las hordas» de Bambú, sede nacional de Vox, en una campaña de «acoso digital», una «borroka digital» al estilo más puro «bilduetarra».
«Víctor, estás haciendo afirmaciones muy graves», le interrumpe el presentador.
Cabe recordar que Abascal y su familia fueron blancos de ETA durante los años de plomo.

